Esta Noche Te Cuento. Concurso de relatos cortos

Single Blog Title

This is a single blog caption

22. PICORES (Miguel Ángel Jiménez)

A Tomás le picaban las bisectrices cada vez que tenía sentimiento de culpa. Pertenecía a una familia aristocrática de principios muy rectos. Su padre, un logaritmo neperiano de tercera generación, era conocido en la zona por sus metáforas atrevidas. Estuvo en la cárcel por una de ellas al alterar los límites de la entropía permitidos.

Aun así, pudo aprobar las oposiciones de Registrador de la Propiedad y casarse con una recta paralela de un solo trazo. Cuando nació Tomás, el matrimonio decidió emigrar a otro universo menos racional y más cuántico. Todo por el bien de Tomás, que como buenos padres le deseaban la mejor educación, llena de principios sin finales y de apotemas opuestas por el vértice.

En la primada tradicional de septiembre se habían juntado todos los números primos de la familia, cuñados incluidos. La Policía Local, previsora, había establecido un dispositivo de seguridad. No siempre acababan de forma pacífica. Mejor dicho, nunca.

El cordero lechal no se podía comer. Había sido mezclado con especias cuyos espines estaban rigurosamente prohibidos en la zona. Todos los comensales se fueron de vareta.

A Tomás, aquella noche le volvieron a picar las bisectrices.

Al menos, este año no hubo heridos.

3 Responses

  1. Ángel Saiz

    Para que luego digan que las matemáticas no pueden ser divertidas. Los sentimientos, tan abstractos e inmateriales como aparentan, tienen un correlato físico y corporal, por eso la culpa produce picores a Tomás en sus bisectrices, que, al menos yo, solo puedo relacionar con una parte muy concreta de su anatomía.
    Un abrazo y suerte, Miguel Ángel y, si no mw equivoco, bienvenido a tu estreno literario por estos larws.

  2. Ja ja ja. Me he quedado a cuadros. ¿O tendría que decir a cuadriláteros? Me hizo gracia lo de primada tradicional; ya sé como llamarle a la comida familiar mogollón de 30 personas que hacemos dos veces al año, cuñados incluidos. Yo también soy de mates y me gusta escribir.

  3. Pablo Núñez

    Tuve la suerte en nuestro encuentro de Mérida de que me recitases la primera frase del relato, y ya me enamoró. Un relato lleno de ingenio, de picores, de buen hacer, y de culpa. Lo del ingenio no me sorprende, porque tu querido Ximens lo tenía a raudales y se ve que se repartió bien repartido en la familia.
    Me encantan esas bisectrices, esos logaritmos neperianos y todas los conceptos matemáticos que llenan de originalidad una historia brillante.
    No podías tener mejor estreno, Miguel Ángel. Estoy seguro de que nuestro querido Javier Ximens te ha leído y está aplaudiendo, como yo.
    Un abrazo y bienvenido a esta que lleva mucho tiempo siendo tu casa.
    Un fuerte abrazo.

Leave a Reply