21. «Como una familia»
Eso fue lo que me dijo el encargado en mi primer día: “Ya verá usted que aquí somos como una familia”. Confecciones Martínez era un comercio con más de cincuenta años de historia y una clientela fiel formada principalmente por señoras que buscaban prendas de calidad para toda la familia.
Una tarde, después de cerrar, me quedé para cambiar los modelos de los figurines de yeso. Abrochaba una blusa sobre el pecho de la maniquí, cuando escuché una risita ahogada. Me volví, pero solo vi una pareja de muñecos de menor estatura. Continué vistiendo a la madre hasta que un rumor me sobresaltó. Juraría que se habían movido. Volví a mi trabajo pero la sensación de que algo, o alguien, se aproximaba me hizo volverme bruscamente. Los maniquíes estaban claramente más cerca y sus bocas pintadas sonreían ante la inesperada diversión. Nerviosa, intenté abrochar otro botón de la blusa. La certeza de una mano infantil, a punto de tocarme la espalda, me obligó a entonar la cancioncilla: “un, dos, tres, pica pared”. Al contacto me giré y eché a correr tras ellos.
Ahora espero inmóvil a que la nueva dependienta nos vista con la colección de primavera.


Muy buen relato fantástico. Ahora la dependienta pertenece a la familia de maniquíes jajaja. Me queda la duda de a qué se refería realmente el encargado cuando le dijo lo de eran como una familia, quiero decir que él sabía algo de lo que pasaba. Pero ese pertenece a la extrahistoria jajajaja.
Un abrazo
Un giro final interesante! Eligió quedarse con esa singular familia. Por algo será.
Divertido y bien armado.
Fantástico, surrealista, original…
Maniquiés no van a faltar en esa tienda, va a ser más difícil que encuentre tantas dependientas. El dueño fue enigmático, pero avisó. Quién sabe si entre muñecos sonrientes se es feliz, porque ya savemos que como la familia no hay nada.
Tras leer tu relato va a ser difícil mirar sin resquemor esos muñecos de las tiendas.
Un abrazo y suerte, Anna
Hola Ana,
Pues ya se ha buscado una nueva familia.
¡ qué interesante este relato! No imaginé nunca hacia donde iba a llevarme.
Me ha gustado ese toque de magia y conformidad / alegría del protagonista .
Un abrazo y suerte
Anna, me encanta como pasa del costumbrismo al suspense, luego al terror, y acaba fantástico en los dos sentidos. Curiosa forma de «pertenencia».
Un abrazo y suerte.
Anna, ingeniosa y fantástica la historia de los maniquíes. Mi larga vida me ha demostrado que los maniquíes son buenas personas y son amables y pacíficos. Surrealismo y fantasía al poder. Enhorabuena Anna.
Un relato fantástico en los dos sentidos del término. Con regusto a película de terror de serie B. Saludos y suerte, Anna.
Muchas gracias a todos por vuestros comentarios.
Abrazos.