13. Compañía de estraperlo
Él coge el álbum de la barra y se lo entrega a la dama. El ambiente caliginoso del local diluye el brillo de las joyas, que tintinean mientras ella se muerde las uñas.
—¡Siéntate ahí, Toby, bonito! —dice antes de abrir el álbum—. ¡Qué monada! A este lo llamaríamos Rocky. ¿Y esta? Esta tiene carita de Laika.
Los colgantes de oro entrechocan con cada saltito.
—Por esa… podría hacerte una buena oferta —dice él antes de mirar la salida de reojo.
—¡Qué bien, una rebaja! ¿Tú qué opinas, Toby? ¿Jugarías con ella? —pregunta mientras recorre con el índice el rostro de Laika.
—No lo sé, mamá. Creo que ya somos muchos.


Hay quien colecciona mascotas, igual que niños (sin distinguir mucho unas de otros), lo mismo que acumula joyas, por mero capricho nomentáneo. Ese pequeño tiene razón, mejor no seguir agrandando ese pintoresco grupo, que de familia tiene poco, con atención al acopio, pero no a la calidad de las relaciones.
Un abrazo y suerte, Hugo
Gracias por comentar, Angel.
Completamente de acuerdo. No creo que nadie sienta pertenecía a esa familia.
Muy bien retratada esa atmósfera moralmente dudosa, el contraste entre un ambiente oscuro y el brillo de las joyas, un espacio clandestino, de estraperlo, que retrata una sociedad deshumanizada, una sociedad en la se trafica con todo. Esta mujer con un afán desmesurado de posesión, participa, incluso en lo que parece un negocio muy turbio, una perturbadora compra de un «miembro más de la familia». Muy bueno, Hugo.
Hola, Aurora:
Muchas gracias por tus palabras. Según tu comentario conseguí lo que se pretendía.
Vaya tráfico de todo, el caso es el negocio. Creas una atmósfera casposa. Solo falta el perfume empalagoso y el olor a laca del cardado que lleva esa SEÑORA.
Si, solo falta la lava y el perfume.
Que bien que la atmósfera esté lograda.
Un abrazo Rosa y gracias por comentar
Magnífico tu micro, querido Hugo. Describes el real y descarnado retrato de cierta parte de la sociedad para la cual el dinero lo es todo, lo consigue todo y hasta tapa graves delitos con la complicidad de jueces, policías, políticos y voceros afines. Y lo peor es que el peligro es global y ya no se esconde. Enhorabuena y un abrazo, guapo.
Gracias por el comentario Puri. Me quedo con tu “magnífico” ¡ qué ilusión me hizo leer eso!
Tienes toda la razón. Parece una caricatura pero no está muy lejos de la realidad
Otro abrazo para ti
Qué mal rollo da esa persona que colecciona niños mascota. El dinero no debería poder comprarlo todo.
Un abrazo y suerte.
Un gran alago que en tan pocas palabras la mujer dé mal rollo.
No, el dinero no debería tener tanto poder.
Gracias por tu comentario Rosalía.
Estraperlo. Me gusta esa palabra, antes asociada normalmente al tabaco y en este caso, si no me equivoco, a perros. Ahora se usa más contrabando, pero no es lo mismo. O sea: la dama enjollada compra compañía perruna de estraperlo en un lugar sospechoso. Hasta el hijo, Toby, tiene nombre de perro.
Hola, Edita:
Gracias por comentar siempre.
Pues me agrada mucho que dudes entre si son perros o personas.
Era la idea del relato.
La palabra Estraperlo es muy bonita, completamente de acuerdo.y su origen es muy curioso. Te animo a que lo busques si no lo conoces. A mí me sorprendió .
Un abrazo
Toda una Cruella De Vil esa enjoyada dama. No se porque me ha recordado a ese personaje. Quizás te has inspirado en ella. En todo caso has logrado una ambientación inquietante y aparentemente delictiva .
Un sbtazo
Hola, Gema:
Pues aunque parezca imposible, no pensé en ella hasta que lo dijiste… y ahora no puedo ver otra cosa jijiji
Muchas gracias por pasarte por aquí y tu comentario