Esta Noche Te Cuento. Concurso de relatos cortos

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3. EL OMBLIGO MÁS BELLO (Jesús Alfonso Redondo Lavín)

─Amalio, corre en la bicicleta a casa de Don Ramón, que la criatura viene de nalgas, gritaba Elvira la partera desde el dormitorio alto convertido en sala de parto.

Para cuando Don Ramón aparcó su vespa 125 ya se oía el llanto del bebé. La habilidad de Elvira para atender partos era bien conocida en Cudeyo. Sus manos colocaban a la criatura de forma que encarase el canal de la vida de la forma más adecuada para el bien de criatura y de madre.  Dos generaciones de trasmeranos habían nacido en sus manos y ya comenzaba a dar luz a la tercera.

Tenía ojo certero para calcular el momento del parto. No faltó nunca a la llamada de sus vecinos y siempre contó con la admiración de Don Ramón y de todos los anteriores médicos asignados a la comarca.

Pero lo que perduraba en el recuerdo de todos sus nacidos era la peculiar forma que daba, como una firma de autor, a los ombligos mediante un nudo especial.

Mi prima Carmina, con el regocijo de los oyentes, siempre repite que su ombligo, al igual que todos los de los alumbrados por Elvira la partera, es el más bello de Cantabria.

11 Respuestas

    1. Jesús Alfonso Redondo Lavín

      Una sociedad rural donde cada uno tenía su papel para el bien de la comunidad y el único código legal era la necesidad de sobrevivir mediante la amistad y las relaciones en las que imperaba la nobleza.

  1. Leer tus relatos es adentrarse en un universo muy particular. Cantabria, sus gentes, sus costumbres, su lenguaje, bajo el prisma de una mirada que no distorsiona sino que engrandece. Siempre es un placer pisar el pasto verde que tapiza las historias que nos cuentas.
    Abrzsss!!!

    1. Jesús Alfonso Redondo Lavín

      Gracias Juancho. Tus comentarios me hacen sentir que por algún lado soy oído o leído en este caso y eso hace que la escritura tenga sentido.
      Un abrazo.

  2. Ángel Saiz Mora

    La belleza puede encontrarse en el lugar más insospechado, hasta en un pequeño orificio que recuerda nuestra llegada al mundo, algo hermoso ya por sí mismo a nada que nos paremos a pensarlo, aunque solo sea por todo lo que simboliza.
    Sentir orgullo del propio cuerpo es buena cosa. El trabajo hábil y constante siempre da buenos frutos, por humildes que puedan parecer. Todo ello se respira en esta buena historia que, como es habitual en las narraciones que salen de tu pluma, dejan el sabor de una época rural, un tiempo humilde y sabio, con escenas y sucesos que fueron cotidianos y visos de haber sucedido de veras.
    Un abrazo, suerte y que comencemos muchos años más con tus letras.
    EdH2020

    1. Jesús Alfonso Redondo Lavín

      Siempre te agradeceremos tus comentarios. Te mereces el premio de este año y el cariño de todos los que escribimos en ENTC.
      Un abrazo.

  3. Un tal miguel

    Sin casi darnos cuenta nos estás presentando un mosaico extenso y minucioso de esos retazos de historia, escrita por entregas, que relatan la vida en Cantabria y sus pueblos. No sé de dónde sacas esas experiencias pero me quedo con las ganas de haber presenciado, visto y sentido lo que tú has debido conocer de pequeño.
    Y yo, que recorro el mundo buscando maravillas y bellezas, me he quedado con las ganas de conocer y admirar a tu prima Carmina.

    1. Jesús Alfonso Redondo Lavín

      Miguel, cuando quieras te presento a mi prima Carmina ya octogenaria. No creo -no tengas esperanzas- que te enseñe el ombligo. De hecho ni yo mismo lo he visto, pero me basta con su palabra.
      Mis veranos juveniles, prácticamente solo, en esos pueblos de Cantabria aguzaron mi oído y mi vista en esas pocas y pequeñas cosas que ocurrían a mi alrededor. Por eso se quedaron tan fijas en mi memoria.
      Gracias por tu comentario y tu fidelidad para leerme.

  4. Siempre me gustan los relatos que se sirven del tema para hablar de otras cosas, que le buscan otra vuelta. La vida rural, las personas auténticas y la belleza de un ombligo (con todo lo que tiene de simbólico). Me ha parecido exquisito.
    Mucha suerte, Jesús.

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