63. El tercer cielo
Nuestro reino no es de este mundo. Nos lo repite como un martillo los domingos mientras por uno de los vitrales señala al firmamento, ese ángulo donde brillan la paz y el amor infinito, libre del sufrimiento terrenal. Bienaventurados los pobres de espíritu como nosotros, porque según él tenemos las puertas siempre abiertas allá arriba. Y tanta fe les ponemos a sus palabras que esa misma tarde nos entran unas ganas tremendas de marcharnos. Algunos lo hacen, pero yo me quedo. No es oro todo lo celestial que nos vende desde el púlpito. A poco que afines el ojo, descubres que, cada cuatro segundos, una nube se muere también de hambre y abandono.


Qué bello escribes, querido Raúl.
Me ha encantado.
Un abrazo enorme.
Lo malo es que casi nadie afina el ojo.
Me ha gustado muchísimo, Raúl. ¡Qué bien escrito!
Saludos
Ohhhh, qué penita de nubes. Si a ellas las tratan así, no creo que a los demás les vaya a ir mejor. Ha hecho bien tu protagonista en tomárselo con calma hasta que alguien vuelva para contarlo.
Un besazo, Raúl.
La fe consiste en creer sin ver, el problema es cuando se ve que lo que se cuenta no se corresponde con la realidad..
Breve, hermoso y con mensaje.
Un abrazo y suerte Raúl.
Maravilla, Raúl.
Fíate de la virgen y no corras.
La mejor excusa para tener tranquilos a”los pobres” es la promesa del más allá. Algunos, por suerte para ellos, no se lo creen.
Lo del tercer cielo no lo entiendo.
No solo de fe vive el hombre (y la mujer, claro). Lo grave es que de fe también se puede morir. Muy bien (el relato, claro).
Hola, querido crack, ¡qué rico escribes! Extrañaba leerte.
besos y apapachos
Gracias por estas palabras tan generosas, compañeros, compañeras. El más allá es un reflejo del más acá. Incluso un tercer mundo tiene su equivalente entre las nubes. EL cielo, como la tierra, es un rincón imperfecto, por eso vivamos esta vida, que ya veremos el resto. Apapachones.
Raúl, mejor quedémonos aquí mientras podamos que no sabemos lo que nos vamos a encontrar al otro lado.
Un abrazo y suerte.
Qué hermosa es siempre tu prosa, querido Raúl. Escribas lo que escribas siempre es un placer leerte. Enhorabuena, una vez más, y suerte. Otro abrazo, guapo.