ENTCUENTRO DE VERANO 2026: PLAYA HOMBRES G
ENTCUENTRO VIDEO PLAYA
PARTICIPANTES
-
-
- BREVILES
- DONOSTIA
- BENIDORM
- LLANES
- ALTEA
-
Las parejas aquí señaladas tendrán que enviar, a través del FORMULARIO que encontrarán al final de esta entrada, un relato INÉDITO de un máximo de 100 palabras (sin contar el título) antes de que finalice el plazo del 14 de Agosto (incluido), cumpliendo las siguientes condiciones:
CONDICIONES
- El ESCENARIO del relato será una playa durante la temporada de verano.
- Como en el vídeo… en la historia de la canción ALGUIEN PIERDE ALGO entre la arena.
- Como en el video… SE REÚNEN UNOS AMIGOS.
- Será obligatorio incluir al menos uno de los elementos mencionados en la letra de la canción (LUNA LLENA, PILAS, CARTERA, ARENA, PIEL…). El elemento elegido deberá aparecer en MAYÚSCULAS para facilitar su comprobación.
No cumplir estas condiciones supondrá la descalificación.
Los relatos no se publicarán directamente. Deberán enviarse mediante el FORMULARIO que encontraréis al final de esta entrada. Una vez publicados, no podrán corregirse ni reeditarse.
De los cinco relatos presentados en este encuentro, el jurado elegirá uno para la gran final.
El resultado de este encuentro se hará público en una entrada general de la sección ENoTiCias, una vez terminado el concurso completo, a comienzos de septiembre.
ENLACE AL FORMULARIO PARA PRESENTAR RELATO


DESPERTARES, de Benidorm
Aquel verano estaba despistada, pero esa noche algo iba a quedarme claro. Como otras veces, Luci, los chicos y yo fuimos a fumar a la playa. Rápidamente, la marihuana hizo que aceptáramos jugar a la botella: había que besarse con quien señalara. La mirábamos girar sin parpadear, sobre todo ellos, que se frotaban las manos esperando que les tocara alguna de nosotras dos. Cuando llegó mi turno, y la botella apuntó a Luci, grité, me puse en pie de un salto y después la besé. Con la tontería, perdí la vergüenza entre la ARENA y, lo más importante, me encontré.
DESPEDIDA, de Donostia
Entierra el anillo antes de que ella lo vea. Llevan tiempo enrollándose siempre que salen de noche y rematan la faena en la cama. Está coladito. Convencido de que sienten lo mismo, se lanza a preparar una pedida original e infalible, durante un atardecer de agosto en la playa, con golpe de efecto final.
Cuando llega, pide que le ayude a buscar un objeto extraviado entre la ARENA. Al encontrarlo, ella se lo entrega.
—Ya me contarás para quién es —dice, riéndose.
Se ruboriza, desarmado. No esperaba esa salida.
Antes de marcharse, lo arroja al mar. Para nadie, se lamenta.
LAS MANOS DEL DESTINO, de Llanes
Mi amigo Nono tiraba los dados con la izquierda. Para las demás cosas, en cambio, ya fuera tocar la guitarra, agarrar la litrona o encender el mechero, era diestro. Ni él mismo sabía explicar el motivo, aunque tenía que ver, decía, con los azares del destino. En todo aquel verano, salvando esas partidas nocturnas en la playa, sólo dos veces lo vi prescindir de su mano derecha. Una fue cuando perdió su reloj en la ARENA y golpeó al pobre de Mauro, acusándolo de habérselo robado. La otra, cuando para su desgracia y la mía le presenté a mi chica.
FE DE PASO, de Breviles
Hace años nos respetaban. Los cofrades teníamos asegurada la orilla para besar a la Virgen antes de alzarla sobre la mar. Hoy, la multitud se agolpa como alimañas de playa. Hoy, apenas reconozco algún rostro entre miles de brazos color cangrejo alzando sus móviles frívolos, indiscretos.
Comienzan los pasos. Inspiro la unción del rezo. Me inflo de un escéptico vacío que sabe a folklore. En la Virgen descubro una muñeca disfrazada con toquilla de domingo. Me palpo el corazón, hurgo en mi pecho. Creo encontrarla, pisoteada por una marabunta de chanclas y deportivas, pero pierdo su rastro bajo la ARENA.