Esta Noche Te Cuento. Concurso de relatos cortos

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24. Lazos

Mi abuela dejó la fuente de croquetas en la mesa del salón y volvió a la cocina.

—Chicos, enseguida termino de preparar la ensalada y comemos —dijo mientras se alejaba por el pasillo.

Entonces mi primo me miró y los dos nos levantamos del sofá al mismo tiempo. O fue al revés, primero nos desasentamos a la par y, luego, yo lo miré. O, quizás, nuestras miradas se cruzaron de repente y, sin decir nada, nos pusimos en pie a la vez. Ahora no lo recuerdo con exactitud.

Lo que tengo claro es que cuando mi abuela regresó con la ensaladera, mi primo y yo seguíamos en el sofá. Igual de callados y viendo la televisión. La única diferencia era que teníamos la lengua insensibilizada y los ojos vidriosos por lo que quemaban las croquetas.

 

22 Responses

    1. Aurora

      Ay el jamón, en mi casa pasa lo mismo, hay que darse brío para poder probarlo jajaja
      Muchas gracias por el comentario, Ana María
      ¡Abrazo!

  1. Rosalía Guerrero

    Esos primos me representan. ¿Quién puede resistirse a las croquetas de la abuela? Carpe diem, aunque nos quememos la lengua.
    Un abrazo y suerte.

    1. Aurora

      Carpe diem a las croquetas, Rosalía jajaja
      Y larga vida también a esa conexión entre primos que, a veces, se pierde con la edad.
      Muchas gracias por tus palabras
      ¡Abrazo!

  2. Rosa Gómez Gómez

    Las croquetas son un manjar de dioses, sobre todo si las ha hecho tu abuela.
    Con lengua quemada y todo es un recuerdo bonito para el futuro.

    1. Aurora

      Bien definido, Rosa, me gusta eso de un manjar de dioses. ¡Ummm, qué ricas!
      Y si son un grato recuerdo, más buenas todavía.
      Muchas gracias por comentar.
      ¡Abrazo!

  3. Ángel Saiz Mora

    Conexión y complicidad en silencio, pero con actividad y consecuencias. Seguro que la buena mujer supo lo que había sucedido pese a los disimulos, pero, comprensiva y con una sonrisa reprimida, actuó como si tal cosa.
    Un relato posible y simpático, que se nutre de lo cotidiano, y de la justa fama de las croquetas de las abuelas.
    Un abrazo y suerte, Aurora

    1. Aurora

      Es verdad, Ángel, seguro que la mujer lo sabía y disimuló con una media sonrisa, igual ella también se comió alguna antes jajaja
      La complicidad quedó en familia.
      Muchas gracias por tu comentario.
      ¡Abrazo!

    1. Aurora

      Muchas gracias por tu comentario, Alberto. Es verdad, tienes razón, la conexión entre primos es especial. Y deliciosa jajaja
      ¡Abrazo!

  4. Aurora

    Pues, Ángel, si te he sacado una sonrisa, con eso ya me doy por satisfecha. Mira qué simple soy jajaja
    Muchas gracias por tu comentario
    ¡Abrazo!

  5. Esa lengua insensibilizada y esos ojos vidriosos bien valen la pena si se tienen «lazos croqueteros» tan ricos… A mí me remitieron a la fuente de tortas fritas que yo y mis hermanos supimos saborear en mi niñez; siempre había una crocante, infladita y tostada, en la punta de la fuente, y obvio que los tres queríamos comerla, así que eso de sentarse y «desasentarse» a la velocidad de la luz lo teníamos clarísimo, jaja…

    Un micro delicioso, Aurora, me encantó. Besos😘😘😇😇

  6. Aurora

    «Lazos croqueteros» me encanta, Mariángeles, me la apunto.
    Y, después de la descripción que has hecho, yo tengo que probar esas deliciosas tortas fritas. Y, por supuesto, quiero la más crocante, infladita y tostada jajaja
    Mil gracias por tu comentario.
    ¡Abrazo!

  7. Isabel Cristina Fernández Sánchez

    Hola Aurora,
    Empecé sonriendo cuando vi que ponías un plato de croquetas en la mesa y he terminado a carcajadas cuando me has enseñado la boca achicharrada de tus personajes. Por cierto, de qué serían esas maravillosas croquetitas?
    Nos leemos

    1. Aurora

      Uih, Isabel Cristina, a mí se me hace la boca agua solo con pensar en las croques (pongamos que son de pollo más el ingrediente secreto de la abuela jajaja)
      Muchas gracias por tu comentario.
      ¡Abrazo!

  8. F. Javier Cano

    Una genialidad, Aurora. Gran micro, tan sabroso como las croquetas de la abuela. Me ha encantado.
    Un fuerte abrazo.

    1. Aurora

      Muchas gracias por leerlo, Javier. Genios son esos primos que se entienden con tan solo mirarse y, por supuesto, el que inventó las croquetas;)
      ¡Abrazo!

  9. Javier Arroyo López

    ¿Y quien no se desasienta por las croquetas de la abuela? Igual hasta se dieron manotazos por coger la primera. Un micro muy divertido, muy en tu línea, de escenas cotidianas, pero muy bien contadas.

    Mucha suerte, Aurora, y un abrazo muy grande.

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