Esta Noche Te Cuento. Concurso de relatos cortos

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Mnstrscp 2026 – R2 – Encuentro 4

Albasti / Luisón / Nanzi

tendréis hasta el domingo 4 de octubre  a las 12 de la noche (peninsular española) para entregar:

  • * Un relato de 150 palabras máximo (título no incluido)
  • * Mantener el título asignado.
  • * Incluir los dos fragmentos supervivientes exactamente como aparecen.
  • * Incorporar algún elemento relacionado con el mundo de los libros.

Relato original de Modes Lobato : https://estanochetecuento.com/erase-una-maldita-vez

el relato se entrega  pinchando en esta imagen y se vota en esta otra

 

4 Responses

  1. Melísima Melvada

    Érase una maldita vez de Luisón

    EJERZO DE COMADRONA en la frontera de este monte olvidado. La gente del pueblo me acusa de alumbrar monstruos, pues las criaturas nacen oscuras y cubiertas de espeso pelaje. Las llaman BESTIAS DEL BOSQUE y reclaman su muerte antes de que lloren.
    Sin embargo, al acunarlas, siento la misma pulsión que ante cualquier otro recién nacido; reconozco que brotan de esta misma tierra y respiran nuestro mismo aire. Son hijos de este lugar, aunque este lugar se empeñe en negarlos.
    Anoche llegaron más. Mientras la madre aún sangraba, una multitud enfurecida rodeó mi casa con antorchas, exigiendo más sangre. Pude coger dos crías y huir hasta la espesura del bosque. No sé qué me encontraré a la vuelta, pero regresaré a comprobar de nuevo que los verdaderos monstruos no habitan en la oscuridad del monte; enarbolan horcas y antorchas para defender a unos hijos de otros hijos.

  2. Melísima Melvada

    Érase una maldita vez de Albasti

    Nos llaman las BESTIAS DEL BOSQUE y en las viñetas aparecemos con las fauces siempre abiertas, siempre intimidando. Si algún niño quedaba sin asustar, añaden el apellido feroz a nuestra especie y, ¡voilá!, somos los personajes más temibles que te puedes encontrar en un cuento.
    Pero esto es una falacia. Cierto es que carnívoros somos, no lo voy a negar. Sin embargo, tenemos nuestro corazón. Ahora mismo, por ejemplo, después de olisquear a una niña con caperuza roja que pasaba por aquí, en vez de cazarla, me quedé inmóvil, atento a unos gruñidos lastimeros que solicitaban ayuda. Así que me olvidé de esa presa y para allá me fui.
    Al llegar, me encontré una cerda preñada, retorciéndose de dolor. Cogí unas toallas, llené una palangana con agua caliente y me dije: «hoy EJERZO DE COMADRONA». Y la ayudé a traer a este mundo tres hermosos cochinillos. Rosaditos, rechonchos, mmm, tiernecicos…

  3. Melisima Melvada

    Érase una maldita vez de Nanzi

    Hartos de repetir los cuentos a sus retoños, con esta actividad de las fiestas del pueblo los padres los convierten en su válvula de escape. El año pasado tocó “Caperucita Roja”: montaje de casas “de abuelita” con cuatro maderas, concurso de cestas de merienda (brebajes de alta graduación incluidos) y recreaciones cual juego de rol. Los cazadores y leñadores más BESTIAS DEL BOSQUE, siempre a la greña entre ellos, encarnaron a héroes y villanos. Los papeles femeninos, con las chicas en la disco, los interpretaron las mamis y también abuelas (más jóvenes y en forma que en la ciudad, todo hay que decirlo). Las versiones fueron muy libres pues, en ocasiones, lobo y perseguidor departían animadamente con la del camisón -o picardías- y la mayoría acababan con escenas subidas de tono. Así que ahora, nueve meses después, EJERZO DE COMADRONA de unos cuantos partos, algunos de riesgo por edad avanzada.

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