Mnstrscp 2026 – R2 – Encuentro 9
Bean Nighe / Coco / Witte Wieven
tendréis hasta el domingo 4 de octubre a las 12 de la noche (peninsular española) para entregar:
- * Un relato de 150 palabras máximo (título no incluido)
- * Mantener el título asignado.
- * Incluir los dos fragmentos supervivientes exactamente como aparecen.
- * Incorporar algún elemento relacionado con el mundo de los libros.
El relato original de Enrique Monchón está aquí: Esta noche te cuento 85. Condicionamiento natural – Esta noche te cuento
| el relato se entrega pinchando en esta imagen | y se vota en esta otra |
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condicionamiento natural de Bean Nighe
Cuando me dijeron que los libros son una fuente de sabiduría, no lo dudé ni un momento. Abandoné el manantial que me vio nacer, cuyas aguas cantarinas ya habían bajado varios tonos, y consciente de que era el final de NUESTRA ANCESTRAL CONTRIBUCIÓN a la humanidad, dejé las últimas mortajas secándose al sol.
En la ciudad más cercana mis preguntas me llevaron a una biblioteca. ¡Maldición ¡La fuente no era la que yo había imaginado! Confirmé que los humanos son unos seres muy dados a enturbiar las aguas y… las palabras. Con ánimo de venganza me hice el carné de usuaria.
Me informaron de mi DERECHO A ASIENTO, pero preferí pasearme ojeando libros. Con disimulo hice acopio de varios de ellos.
Cuando regresé, el manantial se había secado.
Mientras espero que llueva, leo. Sensaciones refrescantes me invaden. ¿Abrir un libro es abrir un grifo? Sí, he caído en su trampa.
condicionamiento natural de Witte Wieven
Cada noche de Halloween tenemos reunión en la mansión Albright gracias a NUESTRA ANCESTRAL CONTRIBUCIÓN: abrir el portal que conecta a los vivos con las almas que ya no siguen las mismas reglas. Esta vez fue el anticuario Silas Corvo, con sonrisa fina y dedos largos, quien giró la llave. Llevaba décadas cobrando deudas a los muertos. En el salón, los espectros reclaman su DERECHO A ASIENTO ante un ingenioso juego de mesa hecho con marcapáginas. Cada carta es un recuerdo robado de algún libro, y la partida elige qué alma regresará antes del amanecer. Silas no juega. Solo reparte, sonríe y observa a los vivos, que se creen a salvo. No los mata ni los toca, basta con sentarlos frente a los muertos hasta que teman las campanas. Nadie necesita un empujón hacia el otro lado, solo un poco de costumbre.
Condicionamiento natural de Coco
Me muevo entre las sombras. Me oculto tras las cortinas, los muebles. Y cuando no hay nadie en la habitación, enciendo una vela, abro alguna ventana, cambio los objetos de lugar, incluso en la biblioteca. Esta noche, entre los libros infantiles volveré a colocar Drácula, La maldición de Hill House y Frankenstein. Me gusta observar sus caras cuando descubren lo que he hecho, lo que creen que han hecho, el temor por sus hijos, las dudas sobre su memoria, su tambaleante cordura. Antes usaba NUESTRA ANCESTRAL CONTRIBUCIÓN: gritos agudos, estridentes carcajadas, rugidos, golpes… Terminaron por habituarse y perdí la esperanza de recuperar esta mansión, mi añorada tranquilidad, mi DERECHO A ASIENTO. Pero descubrí que el peor monstruo habitaba dentro de ellos mismos. Ahora sólo tengo que sentarme a esperar a que pierdan el juicio.
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