Esta Noche Te Cuento. Concurso de relatos cortos

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Mnstrscp2018 – R2 – Encuentro16

Los participantes con el alias : BOUNARROTi – EILEEN GRAY – JULIA MORGAN

deberán escribir un relato que cumpla las siguientes bases:

PLAZO : antes de las 12 de la noche (hora peninsular española) del domingo 23 de septiembre.

CONFLICTO: Te despiertas y te han convertido en : EL APARECIDO (Está en Budapest)

 

EXTENSIÓN : 150 palabras máximo sin incluir ni el título, ni la escultura ni el objeto

aparecer obligatoriamente este objeto : UN ROSARIO

GÉNERO : Humorístico, simpático, gamberril … y todo que se te ocurra añadir

 

Deja tu relato aquí

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7 Respuestas

  1. Melísima

    El apodo de BOUNARROTi

    Noto algo cálido que recorre mi cara. Abro los ojos y veo la verga de un chico de unos dieciséis años a escasos centímetros de mi boca. El cabrón está meando en mi cara. Intento levantarme para darle una hostia, pero me siento muy pesado. Cuando ve que me muevo, el chaval se va de allí —corriendo y asustado— y me deja solo. Miro mis brazos. Son enormes y muy duros. Las manos también; antes eran de dedos finos y largos.
    —Tienes manos de niña, Evaristo. Diestras para pasar el Rosario, pero blandas para el azadón —Solía decir mi padre, que en paz y muy profundamente descanse.
    Intento levantarme, pero me cuesta. Todo mi cuerpo es macizo. La cabeza, el cuello, los hombros, los brazos, la barriga, la…
    No sé dónde cojones estoy, pero en este pueblo ya pueden ir buscándome otro mote: el de «pichafloja» dejó de hacerme honores.

  2. Diablote

    Así le va a la raza humana, que te convierte en monstruo de piedra y se alegra de tenerla dura!! y lo de que el padre duerme muy profundamente, je je, qué malvado!!!

  3. Melísima

    Traspiés colosal de EILEEN GRAY

    Siempre he tenido una imaginación tan desbordante como peligrosa: fui el típico niño rescatado del balcón a punto de volar, emulando al superhéroe; creyéndome Blancanieves, me atragantaba con la manzana de la merienda; algún que otro molino conserva todavía las embestidas de mi lanza de madera… Al final, la tía Carmen, especialista en rezos y brujerías, conseguía desencantarme.

    Anoche, buscando información sobre Hungría, a donde pienso ir de Erasmus, he quedado impresionado ante El aparecido. Acabé durmiéndome delante del ordenador sin poder sacar la descomunal imagen de la cabeza. Esta mañana, amanecí plantado en el jardín y con la barbilla apoyada en el tejado. Enseguida comprobé, atónito, que no era un sueño. Cuando quise dar mis primeros pasitos, el batacazo que me pegué contra el suelo fue gigante de necesidad, quedando mi cuerpazo esparramado en el césped. ¡No entiendo qué puñetas hacía el rosario de la tía enredado en mis enormes pies!

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