Esta Noche Te Cuento. Concurso de relatos cortos

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94. ¿ROSA O AZUL? (M.Carme Marí)

Nunca me ha gustado el color rosa. Quizá por eso, al quedarme embarazada, tenía preferencia por un niño. Porque, aunque a una niña yo no le compraría ropita rosa, seguro que los demás sí. Y la primera, mi madre.

Hoy teníamos la ecografía del tercer mes, donde quizá veríamos si es niño o niña. Como en la visita anterior, Santi la grababa con el móvil. ¡La de veces que hemos visto en casa esas primeras imágenes! Nos sorprende cómo se puede oir el latir de su corazón a pesar de ser del tamaño de un garbanzo. Es muy emocionante.

En el consultorio, la pantalla nos mostraba un embrión más formado esta vez, se distinguían la cabeza, los bracitos y piernas. Resulta increíble poder verlo así. Pero no había sonido. Ningún latido. La doctora le ha dicho a Santi que dejara de grabar…

Ahora, acabados de llegar a casa, mi madre nos trae un regalo: “¡Mira que patucos más monos! Estoy segura de que llevas una niña, ¿verdad?”. Son rosa.

13 Respuestas

  1. Perdóname Nani, pero no sé si he entendido bien tu micro. ¿Habían perdido al niño o niña? Me he quedado un poco cortada porque el final me ha resultado un poco precipitado, con lo cual, la aparición de la madre…no sé, algo me falta. Será que mi neurona no funciona bien ya a estas horas.
    Si lo deseas, sácame de mi error.
    Un abrazo Nani, feliz noche.

    1. Hola Mercedes,
      eso es, no había latido en esa ecografía, el bebé ya no vivía. Y justo vuelven a casa y llega su madre con un regalo (además de color rosa).
      Lo he contado quizá demasiado críptico (y eso que me sobran palabras!), pero me salió así 🙂
      Muchas gracias por pasarte a leer y comentar.
      Carme.

  2. Debe de ser terrible que te traigan un regalo para un bebe que no nacerá. Por supuesto lo del color rosa es una nimiedad aunque a la protagonista ese detalle también le sume.
    Tierno y emotivo relato.
    Mucha suerte, Carme.
    Un abrazo.

    1. Seguro que es terrible. Casos hay de embarazos con muchas cosas ya preparadas (ropita, habitación…) que no llegan a buen puerto. Sólo les queda reponerse y seguir.
      Gracias, Rosy, por pasarte y comentar.
      Abrazos.
      Carme.

  3. María Jesús Briones Arreba

    Relatas paso a paso una de las desilusiones más dramáticas, con una sencillez y realismo que no nos deja indiferentes.
    Un pequeño gran micro, Carme.
    Suerte
    Besito virtual

    1. Algo de realismo sí que hay en el relato (no todo, pero algunos detalles son sacados de la vida real).
      Me alegro si no deja indiferente mi intento de transmitir esa tristeza.
      Gracias M.Jesús por dejarme tu comentario.
      Un beso.
      Carme.

  4. Ángel Saiz Mora

    Las ilusiones son libres y tienen vida propia, cada uno alimenta las suyas, que dibujan y coinciden con sus preferencias. No queremos aceptar nunca que, por mucho que deseemos que la realidad se adapte a nuestros deseos, ella, o el destino, o como queramos denominarlo, actúa por su cuenta. El hecho de que lo que sucede coincida con los anhelos particulares solo es una posibilidad entre muchas posibles. Cuántas veces hemos escuchado decir que poco importa que sea niño o niña, que lo importante es que nazca bien; una frase llena de sensatez, que no quita que, en el fondo, cada cual tenga sus propias expectativas.
    Tendemos a tomar partido en lo deportivo, en lo político y en tantos aspectos, una inclinación que hace aún más doloroso que todo se malogre. Esos patucos no son más que un poco de tela, pero constituyen un símbolo desgarrador.
    Un relato sobre la naturaleza humana, una historia posible con un final de lo más punzante.
    Un abrazo y suerte, Carme

    1. Ángel, tus comentarios son siempre una delicia. Todos tenemos ilusiones y preferencias, pero es bien cierto que en el caso de un bebé poco importa el género, mientras nazca bien.
      Historias como estas suceden en más ocasiones de las que sabemos, pues suele ser un tema poco comentado.
      Gracias por tu visita y comentario. Un beso.
      Carme.

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