64. TE ESPERO ESTA NOCHE
Sabía que le gustaban las morenas, de pelo largo y rizado. Así que se lo dejó crecer. Tras largos meses de investigación conocía a la perfección su repulsivo ritual, su modus operandi.
No fue fácil descubrirlo. Mucho más fácil fue tenderle el cebo. Fácil dejarse ver unas cuantas veces por su tienducha, hacerse notar coqueteando, decirle dónde vivía como si tal cosa.
Siempre actuaba en noches gélidas, le gustaba seguir el rastro de sus presas en la nieve. Aquel día la meteorología había sido especialmente dura. Aquella era la noche esperada.
Hoy haría un gran favor a quién sabe cuántas mujeres morenas, al tiempo que se lo haría a ella misma. Escuchó el forcejeo de la puerta. Estaba preparada. Avisó a la policía, se sintió aliviada. Sabía que, por suerte, llegarían justo a tiempo de atraparle. Justo a tiempo de descubrir su cuerpo desnudo que yace en el suelo, con el cabello mutilado en mechones ridículos y el fino sedal luciendo en su cuello. Ya sin dolor.
Caramba, Concha, me esperaba un final vengativo con el monstruo, no un sacrificio tan heroico y a la vez tan violento. Me ha dejado helado, pero reconozco que es fabuloso. Enhorabuena.
Un saludo
JM
Muchas gracias Juan Manuel, es un final que también me pillo por sorpresa cuando imagine el argumento. Un abrazo.
Un malvado asesino en serie. Una oportunidad para la protagonista de matar dos pájaros de un tiro. Gracias Ana por comentar. Un beso.
Muy bien narrado y con un final sorprendente. Me gusta.
Suerte y saludos,
Gracias Anna, me gusta saber que sorprende. Un abrazo.
Concha, dramático final. Me deja con ganas de saber qué le ha llevado a tal sacrificio. Me ha gustado. Abrazos.
Entre distintas posibilidades le puede haber llevado a esa situación una profunda y hastiada vida solitaria. La investigadora de éxito, fracasada en su vida personal. O es demasiado tópico quizás. O una enfermedad irreversible q va acabando poco a poco con su mente… Hay tantas historias dentro de la misma… Gracias por pasarte y comentar, Salvador. Un abrazo
Buen relato, con un final muy inesperado.
Suerte.
Besicos muchos.
Gracias Nani por tu comentario. Besos
Un relato de género negro con un final inesperado. No es muy habitual ese sacrificio, aunque ya nos lo haces ver, cuando mencionas lo de la ayuda a sí misma.
Suerte y saludos.
Sí, Rafa, lo dejo caer, para que aunque inesperado el final sea más fácil de digerir. Al menos esa era mi intención. Gracias por pasarte y comentar. Un abrazo