34. UN CIUDADANO EJEMPLAR
“Pertenecer o no pertenecer, he ahí la cuestión”.
Pensaba que estaba delirando, pero no, estaba en sus cabales. Llegada la noche, había hecho de nuevo todo lo humanamente posible para ser y estar en la sociedad, con el resto de mortales, cumpliendo con sus deberes y acatando sus obligaciones. No importaba si recurría a alguna trampilla, siempre que no empañase sus modales ni alterase el producto de su conducta.
Al final de cuentas, mañana será otro día y, como está bien acostumbrado, volverá a ocupar el sitio que se merece. Eso sí, no cambiará de equipo por nada del mundo, aunque se juegue en la última jornada la permanencia en el grupo de los grandes.


Algunos son fieles a los colores de su equipo, al que pertenecen de corazón, pase lo que pase. Seguir a los grandes es fácil, continuar con uno modesto, de menos relumbrón y escasos resultados, eso sí que es identificarse y formar parte de un proyecto.
Un abrazo y suerte, Antonio
Gracias, Ángel. Seguimos también en este gran grupo de entecianos. Un gran abrazo y, como siempre, aprecio tus comentarios.
Antonio, es cierto que hay pertenencias que cuesta mantener, como querer a esa persona que te desprecia, o seguir animando a ese equipo que parece empeñado en perder. Menos mal que nos queda la Selección!
Un abrazo y suerte.
Nos cuesta, ciertamente, y parece que tiene que ser así. Y en lo que respecta al equipo, queramos o no, lo mismo. Gracias por tu comentario.
Ahí le has dao!
Los equipos modestos al poder!
Una cosa es adaptarse a la masa en el trabajo, en sociedad, pero hay q permitirse un hueco de originalidad
Enhorabuena y suerte
Gracias, Alberto, por tu comentario; ¡original!
La fidelidad y la lealtad son tan nobles como escasas en muchas circunstancias de la vida. Bien contado, Antonio.
Nobles y necesarias en esta vida llena de circunstancias que nos impulsan inconscientemente también al individualismo. Gracias por tu comentario.