Esta Noche Te Cuento. Concurso de relatos cortos

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90. Una mirada homicida (Rosy Val)

Entrar en la habitación, tenderte a su lado. Darle mil vueltas y no saber cómo decírselo.

Enciendes la lamparita, respiras y te creces…
«… pero tranquila, que mañana mismo empiezo a buscar… saldremos adelante…».

Apagar la luz. Darte la espalda. Esperar a que se duerma… deslizarte de la cama, lentamente.

 

Tras duras horas deambulando se topa con una cafetería. Frente a una taza de café —bien cargado, como su semblante—, mastica su desaliento, su fragilidad. De vez en cuando mira hacia la puerta, como el que espera a alguien. Pero eternos minutos le convencen que su tabla de salvación, la que le ayudará a encarar su fatalidad, a no sentirse más un bufón, un don nadie en esta aventura, está en su bolsillo…
Retorna con su infortunio a la calle.

 

En un callejón cualquiera, sin esquinas, sin visillos que te observen ni luces que te humillen, desoyes seis ojitos suplicándote; «no lo hagas». El brebaje vuela al cielo de tu boca. Tiembla el aire. El sudor empapela las paredes. Poco a poco tus venas se van llenando de niebla, una niebla menos dañosa que los ojos de tus pequeños mirándote, quizá mañana, como ella lo hizo anoche antes de dormirse.

18 Respuestas

  1. Jesús Garabato Rodríguez

    Hola, Rosy. Me encanta la historia que nos dejas. La de alguien que no encuentra otra salida para sus males que la última, por desgracia (para él y para los suyos) irreversible. A tu relato le quedan bien esos “cambios de narrador” o puntos de vista, si es que se dice así. Enhorabuena. Besos y suerte.

    1. Hola, Jesús, pensé en lo arriesgado de cambiar de narrador en tan poco espacio, no sabes cuánto me alegra que lo destaques y feliz por tus palabras, que sabes valoro, y mucho.
      Besos

  2. Hola, Rosy.
    Guau, los pelos de punta. El tercer párrafo me resulta demoledor. Muy visual, muy duro, muy crudo, pero delicioso. Y el final… “quizá mañana, como ella lo hizo anoche antes de dormirse”, es una declaración de amor hacia esos ojitos. Quizá mañana.
    Bravo, amiga.
    Un beso que te impacte como un tomate fresco en la cara.

  3. Puedo entender que la situación le lleve a tomar una decisión así, él sabe los detalles; pero… protesto!!! no contribuye en nada a la solución, deja el “pastel” a otro y no me parece bien.

    Tampoco me parece bien que… lo estén pasando tan mal como cuentas, que conste.

    Situación lamentablemente algo más habitual los últimos años de lo que debiera, en que no todos han tomado la misma salida.
    Pelos de punta, y tristeza, mucha

    1. A mí tampoco me gustan los pusilánimes, y sin que sirva de precedente esta vez, no estoy de acuerdo con mi protagonista. Es más, le dije que dejar huérfanos a tres niños, era más grave que la mirada asesina, de desprecio, de humillación de su mujer, pero me contestó que su propia cobardía le impedía seguir adelante, que no tenia fuerzas ni para vivir… Luisa, esta vez uno de mis protas, ha hecho de mi voluntad, un cuento con catastrófico final. 😉
      Por cierto, ¿sabes de lo que me acordaba cuando le ponía letras a la fotografía del payaso?… pues, de tu genial «Palabras, fotos y días», y de Jose Luís Rafael, y sus estupendas instantáneas… ¡qué tiempos aquellos!
      Muy agradecida de verte por mi relato.
      Un beso.

  4. Salvador Esteve

    Cuando las puertas se cierran, cuando la mente cabalga hacia la locura, huyes de la vida sin mirar atrás. Un relato triste y desgarrador. Buenísimo, Rosy. Abrazos y suerte.

  5. Eduardo Martín Zurita

    Hola, Rosy.
    Un gran relato en el fondo y en la forma. En la forma, porque no es sencillo manejar dos narradores tan formidablemente como tú lo haces en un texto tan corto. Y en la sustancia porque hay miradas que matan o inducen a quitarse la vida. Tú captas también el alma de la foto: el desaliento, la fragilidad de tu protagonista. Un bufón, como somos la mayoría por unas o por otras cosas, por unas causas u otras. Prosa poética la tuya en muchos momentos, con ese trazo decidido, nada tembloroso, que te caracteriza. En resumen ese que dije, un gran relato. Mi mayor enhorabuena y un beso grande. Y feliz todo para ti siempre.
    Ah, felicidades por tu Wonderland, es divino.

    1. Eduardo, ¡vaya un comentario el tuyo! Preciosas palabras las que me dedicas.
      ¡Muchas gracias!
      En referencia al Wonder, es verdad que no me lo esperaba… pero parece ser que mi chiquito agradó al jurado.
      Un abrazo y al lío con la siguiente foto, que aunque preciosa, confieso que no sé ni por dónde cogerla.
      ¡Suerte!

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