01 . A SALVO
Lucía lleva horas ayudando en el polideportivo montando camas de campaña y organizando una improvisada enfermería. Durante un descanso, recoge el móvil, que ha dejado cargándose, para llamar a su madre. Quiere confirmar que se ha ido con Cristóbal. Allí nadie contesta. Buena señal.
La casa de su madre estaba lejos del incendio, pero era lo más prudente. La de Lucía, en cambio, peligraba. El fuego alcanzaba ya el pinar de una ladera cercana cuando la evacuaron. Esperaba alguien uniformado, pero fueron unos civiles con esos luminiscentes chalecos de «voluntarios» quienes la ayudaron a cargar cuatro cosas en el coche y salir hacia Casares.
Ahora solo puede pensar cómo estará. Tal vez Ismael, su vecino, pueda contarle algo. Lo llama. Tampoco contesta.
Entonces, en un impulso intuitivo, marca el número fijo de su propia casa. Escucha los tonos insistentes y cuando va a cortar la comunicación descuelgan.
—¿Mamá?
Se perciben ruidos de ajetreo. El rozamiento de algo que se arrastra. De fondo hay voces que hablan con un tono de urgencia, pero no puede entenderles. El sonido del teléfono rozando la pared, suspendido de su cable.
—¿Hay alguien ahí?
Y un portazo apaga todos los ruidos con un silencio ominoso.


Me temo lo peor, pero también lo mejor. El título puede ser un indicador.
Has conseguido transmitir la angustia que muchas personas están viviendo este verano.
Uf, espero que madre e hija se reúnan pronto como dice el título, a salvo. Ellas y muchos más.
Besos jefazo.
Que bien narrada la incertidumbre de no saber lo que está pasando al otro lado del teléfono. Inevitable pensar lo peor aunque luego no ocurra. Solo espero que sea ficción en tu caso porque desgraciadamente en otros muchos estará siendo real.
Un abrazo
Quienes lo tuvimos muy cerca pero nos libramos de ese horror que describes en tu inquietante micro, sufrimos por los que no se libraron y sólo deseamos no tener que pasar por lo mismo. Qué pena, xd. Un abrazo, querido Jams.
La posibilidad de que una persona querida pueda estar en peligro y no poder hacer nada, ya es del todo angustiosa, pero no tener información alguna sobre su situación lo es aún más. A tu protagonista solo le puede satisfacer tener la seguridad de que nada malo ha sucedido. El final del relato combina esperanza e inseguridad, aliviada con el título, dos breves palabras que son como un bálsamo.
Un abrazo, Juan
Me ha atrapado desde la primera llamada. Consigues crear tensión sin necesidad de explicar nada y el final me parece muy potente precisamente porque no resuelve el misterio. Muy cinematográfico. Un abrazo.
La tensión narrativa in crescendo refleja una realidad de hoy. La tragedia horrible de los incendios han de haber producido numerosas situaciones como la descrita. En este caso, el título abre una ventana a la esperanza. Pero la angustia y la incertidumbre han de ser horrorosas. Muy bien contado, querido Hans.
Así debe ser cómo se sienten las personas que están pasando por ese trance: lidiar con la incertidumbre de no saber sí los tuyos están bien, o si te vas a encontrar tu casa reducida a cenizas. Y, aunque lo pierdas todo, pensar que al menos tú y los tuyos habéis salvado la vida. Eso es lo que veo en ese final: la casa ardiendo, pero el título abriendo una ventana a la esperanza.
Un abrazo enorme, Jams.
Muchas gracias por vuestros comentarios. He intentado coser algún indicio por ahí que convierta el título en pura ironía, porque soy un pesimista irredimido sobre la confianza en el ser humano, y creo que hasta en las más grandes tragedias que nos ha tocado ser testigos hemos visto como alguien es capaz de «aprovecharse» de los estados de emergencia en beneficio propio. Pero es, ciertamente, un final que queda abierto a varias posibilidades. Muchas gracias.
Un relato que atrapa e inquieta. No saber lo que realmente pasa ni al final, es traspasar al lector la incertidumbre de la protagonista. Muy bueno.
Hola Jams,
Ese ominoso final da miedito .
Que tensión has metido para general la incertidumbre.
Un buen texto para empezar la lectura de los textos de esta convocatoria.
Un abrazo.