02. SOMBRA CUÁNTICA ENAMORADIZA (Miguel Ángel Jiménez)
El 12 de agosto un eclipse solar recorrió parte de Iberia. Me levanté con la ilusión de ser testigo de esa coincidencia cósmica. Hablé con mi sombra, como otros días, tratando de resolver viejos litigios enquistados.
A la hora del eclipse nos quedamos todos sin sombras. Desparecieron. Lógico al ocultarse el foco emisor de luz. Hasta aquí todo bien. La sorpresa surgió cuando reaparecido el Sol para seguir cumpliendo su función, mi sombra no aparecía.
Meses después, sentado en una terraza en Donostia la vi aparecer con una ertzaintza llamada Amaia. Me la presentó y me dijo que era feliz con ella. Que nunca volvería a ser la sombra de un personaje como yo.
Se habían conocido a través de un tal Heisenberg, muy amante de sembrar dudas por donde quiera que pasara. Aquello me llenó de incertidumbre. Me lo confirmó una amigo que me garantizó que a mi sombra se la había visto del brazo en Sevilla con un señorito cayetano el mismo día y a la misma hora de mi encuentro en Donostia con Amaia.
Y aquí me tenéis. Indeterminado. Sin saber que hacer. Buscando una nueva sombra que me cobije. O al revés. Siempre me lío.


Jajaja, qué bueno Miguel Ángel. A este paso, a ver si el pobre hombre va a terminar ejerciendo él de sombra de otro. Yo le aconsejaría que aproveche el eclipse del año próximo para intentar que la cosa se quede como estaba. Aunque supongo que la sombra también tendrá algo que decir a eso. En fin, complicada situación.
Un besazo.
Efectivamente, Ana. El próximo eclipse aprovecharé para robarle la sombra a mi vecino del 3°B, que es de mi talla…
Gracias por comentar y abrazos
Pues tienes muy buena sombra para contar sus y tus peripecias. Se agradece una sonrisa por la mañana. Qué bueno
Paloma, es la mejor forma de comenzar el día. Muchas gracias por leerme y comentar. Abrazos.
Qué divertido, y también qué inquietante, tu micro, querido Miguel Ángel. Me has hecho sonreír tras el tremendo tormentón de ayer tarde aquí en Madrid. Gracias y suerte, guapo.
Las sombras mojadas se mueven con dificultad. Posiblemente la hubiera encontrado si hubiera llovido en Coruña. No fue el caso. Gracias y besos por comentar, Puri.
Nuestra sombra como nuestro reflejo son los testigos de nuestra identidad física. Has imaginado una historia fantástica pero que si ocurriera de verdad nos provocaría una gran incertidumbre.
Un saludo
Querida Gema, sin sombra no somos nadie. Se cometerían más crímenes en las esquinas entre otras cosas. Gracias por comentar.
En la realidad de la física cuántica todo parece posible, incluso una cosa y su contraria, como factible lo es todo para la imaginación, hasta tener una sombra díscola, como la de Peter Pan o la de tu protagonista, que no es extraño que esté hecho un lío, lleno de incertidumbre, establecida por Heidenberg en su Principio, tan difícil de asimilar para un profano.
Un relato que hilvana dierentes aspectos acordes con el tema propuesto, y lo hace de manera divertida.
Un abrazo y suerte, Miguel Ángel
Gracias, maestro, por comentar y analizar los textos. Siempre aportan ópticas enriquecedoras.
Un abrazo, Ángel.
Muy original! Me has ganado desde el momento en que la sombra decide independizarse. Después ya solo queda disfrutar del viaje. Enhorabuena, Miguel Ángel.
Qué mala sombra tiene esa sombra! Lo ha dejado compuesto y sin sombra!
Un micro bastante luminoso.
Rosa, sin sombra se siente un vacío especial. Parece que estás en vilo todo el día.
Solo descansas cuando te acuestas. Pero duele la ausencia
Gracias Rosa por comentar. Un abrazo.
Querido Sergio. Siempre me han atraído las traiciones inesperadas. Nunca pensé que mi sombra me abandonara. Creo que muchas veces la he pisado sin querer y era muy protestona.
Muchas gracias por comentar.
Me ha encantado. Por la originalidad de la trama, por el toque de humor que le das (Amaia versus Cayetano, qué bueno) y por ese final en el que el protagonista asume como bueno lo que tenga que venir. Enhorabuena.
Un abrazo y suerte.
Gracias, Rosalía por leerme y comentar con esas palabras cariñosas. Un abrazo.
Bua, qué ingenioso, qué bien escrito. Me ha encantado. Enhorabuena.
Gracias Edit por tu comentario.
Ja ja ja, Me ha encantado. Por gracioso y original.
Gracias, Edita por tu comentario.
Ingenioso y divertido, Miguel Ángel. Ahora me tienes vigilando mi sombra por si toma las de Villadiego. Felicidades y suerte.
Muchas gracias Antonio por tus palabras. A la sombra hay que atarla en corto… aún así nunca se sabe…
Aprovecharse de la luna para abandonar a su sólida pareja ha sido un acto verdaderamente deleznable, pues existe un pacto de amor en presencia de la luz y un acto de apasionada espera en la oscuridad. Ja, ja, ja. Original y muy divertido, Miguel Ángel. Un abrazo y suerte.
Gracias, Salvador. No olvides que los mejores pactos son los que no hay que cumplir, como dice Sabina en alguna de sus canciones.
Gracias por comentar.
Ingeniosa forma de explicar algo de física cuántica. Sin sombra de duda, un relato fantástico.
Abrazo y suerte.
Muchas gracias, Anna por tu ingenioso comentario.
Rectifico el enlace a la novela de Murakami con el personaje de la sombra: esa cuyo fragmento usé como epígrafe es «El fin del mundo y un despiadado país de las maravillas». Pero la otra que nombré también es buenísima. Besotes.😘😘😇😇
https://es.wikipedia.org/wiki/El_fin_del_mundo_y_un_despiadado_pa%C3%ADs_de_las_maravillas
Hola;
¡Qué original este texto!
Me ha parecido gracioso e inquietante al mismo tiempo.
Da mucho que pensar si se quiere ver capas de dudas y de perder algo que tenemos tan amarrado como la sombra.
Un abrazo, suerte y gracias por este ratito tan amable de lectura.
Muchas gracias, Hugo por tus amables palabras.