03. Agosto
No estaba siendo un vuelo tranquilo.
Tras el caos absoluto del embarque, vinieron los malos modos a la hora de alcanzar los asientos. Las pobres asistentes, agotadas y al borde del colapso, hacían lo que podían, y la gente, como de costumbre, daba por saco.
Pueden imaginar lo que costó algo tan sencillo como que todo el mundo estuviera al fin sentado con el cinturón abrochado, la bandeja levantada y los dispositivos electrónicos desconectados.
Pero esa armonía pasajera terminó bruscamente con el comienzo de las turbulencias. Los cánticos y ovaciones de los borrachos se mezclaron con el griterío de los niños y el guirigay general de broncas, quejas y advertencias.
Insoportable.
Había oído hablar del “piloto automático”, pero nunca me había encontrado con que un aparato tomara el mando de esa manera. Y, a partir de ahí, como la seda.
Un esfínter, lo hubiese llamado yo a falta de mejor opción… Desconocía su existencia. Ni siquiera imaginaba que la ciencia hubiese llegado tan lejos.
El siglo XXI será el siglo de la automatización —me dije—y, tal vez entonces, la selección natural encuentre su mayor desafío en un nuevo reino.
Cerré los ojos y suspiré disfrutando del dulce sopor.


Alguien dijo que las ciencias avanzan que es una barbaridad, y es muy cierto, tanto, que no llegamos a asimilar esa velocidad, porque incorporamos los avances como algo cotidiano. Un relato como el tuyo ayuda a detenerse un poco y a reflexionar sobre ello.
Un abrazo y suerte, Susana
La incertidumbre de tener un piloto automático o no parece que no afectó a la narradora. Ahora bien, la existencia de un esfínter lo cambió todo. Seleccionó y evacuó todo lo que sobraba. La narradora quedó adormecida disfrutando de la tranquilidad adquirida. Enhorabuena Susana. Lo del esfínter genial. Suerte y abrazo.
A ver, a ver: ¿el avión iba cagando pasajeros molestos? Me parece una idea genial, hay que patentarla. Para aviones, trenes, autobuses, y para la vida en general.
Un abrazo y suerte.
Qué bueno. Las próximaas vacacioes vuelo con EsfinterJet. Abrazo
Joroba, menudo viaje.
Has descrito muy bien el embarque , pero tras el aterrizaje los pasajeros también son de cuidado.
Me uno a la búsqueda de EsfinterJet, para el año que viene.
Un saludo y suerte.