16. LACTANCIA (Mariángeles Abelli Bonardi)
Me lavo concienzudamente: desde las manos hasta los codos.
Me saco leche de los pechos, la coloco en la jeringa, e inserto la jeringa en la sonda nasogástrica: aunque no haya nada en tu boca, ya tienes el reflejo de mamar…
Pañal, gorro, escarpines… Todo es diminuto.
Cada día, una conquista. Cada gramo, un desafío.
El amor me da fuerzas y el temor, el gran temor me atenaza… ¿Sobrevivirás?


Si no es autobiográfico, lo has hecho tan bien que lo parece. Perfectamente transmitida la incertidumbre materna.
¿Será autobiográfico o no será sutobiográfico? Qué intriga, ¿no?… Eso lo voy a contestar más abajo, Edita… Por ahora, te super agradezco el comentario. Si logré trandmitir la incertidumbre materna, objetivo conseguido.
Besos,
Mariángeles
Qué indefensos somos de bebés. Esta madre no puede evitar la incertidumbre ante tanta fragilidad, pero esa criatura puede tener la seguridad de que de que tiene a alguien que hará lo posible para que salga adelante.
Un abrazo y suerte, Mariángeles
Una jirafita nace y, al poco rato, ya puede pararse, caminar y correr… Un elefantito, igual, pero nosotros, siendo (supuestamente) la especie más evolucionada, nacemos sin poder caminar, correr, hablar, y si nacemos prematuros, la incertidumbre sobre nuestra supervivencia aumenta exponencialmente…
Totalmente de acuerdo con vos, Ángel. Tuvo mucha suerte ese bebé de tener a esa mamá.
Un beso grande,
Mariángeles
Es increíble pero la tasa de supervivencia de los prematuros es bastante alta, eso sí, en el primer mundo. Has conseguido plasmar muy bien lo que supone el cuidado, la fortaleza y la incertidumbre sobre su futuro.
Un abrazo
Hola, Gema. Tu comentario me dio curiosidad, así que googleando cómo es la situación aquí en Argentina, encontré esto:
«En la Argentina, aproximadamente el 9% de los bebés nace antes de la semana 37 de gestación. La tasa de supervivencia general de los prematuros en el país se sitúa en torno al 65% o 66%, pero esta cifra varía drásticamente según las semanas de gestación, el peso al nacer y la infraestructura médica disponible.»
Creo que siendo el porcentaje de supervivencia más de la mitad de los bebés prematuros que nacen, la cifra es muy buena.
Si conseguí plasmar todo lo que detallas en tu comentario, quedo más que contenta.
Otro abrazo para vos,
Mariángeles
Hermosa historia de amor de la madre para sacar adelante a su crianza. Enhorabuena por el contraste entre el amor y el temor, Maria Ángeles. Suerte.
¡Muchas gracias, Miguel Ángel! Si toda historia entre un bebé y su mamá es una historia de amor, entre una mamá y su bebé prematuro lo es aún más, dadas todas las circunstancias adversas que escapan a todo control…
Me complace que se note ese amor/temor en el texto.
Un beso y suerte para vos,
Mariángeles
Guau! Mal trago para unas madre. Son tan chiquitos… mucha ternura hay en este micro.
Así es, Rosa. No debe ser nada fácil para una madre afrontar algo así.
Qué gusto que el micro te parezca tierno.
Besos,
Mariángeles
Una lucha continua, Mariángeles, eso es un hijo. Admiro a quienes son padres, por su valor y su tenacidad constante. Un abrazo, guapa.
Hola, Puri. A mí me pasa igual. En el escalafón de parentescos, yo sólo llego hasta el nivel de tía, así que sólo puedo imaginar lo que está pasando esa madre…
Otro abrazo para vos, guapa.
Mariángeles
Mariángeles, si no son pocas las dudas cuando amamantas (tengo bastante leche? debería completar con biberón? cuando lo destetaré?…), no puedo imaginar la incertidumbre con un bebito prematuro. Al final acaban saliendo adelante, pero mientras tanto es mucho la incertidumbre, y también el miedo.
Un abrazo y suerte.
Hola, Rosalía. Me gusta cómo describís esas dudas tienen las mamás primerizas. En el caso de la mamá de este micro, ha tenido que aprender otra forma de darle leche a su bebé.
Otro abrazo y suerte para vos,
Mariángeles
Claro que saldrá hacia adelante. Claro que sí. No me puedo imaginar otra cosa. Una incertidumbre terrible la de esa madre… Suerte y un abrazo fuerte.
Imaginás muy bien, Aurora, porque esa bebé salió adelante y está escribiendo este mensaje… 😉
Otro abrazo y suerte para vos,
Mariángeles
Muy bien transmitida esa incertidumbre.
Para mí, quizá un final muy explicito, pero objetivo conseguido.
Me gustó.
Hola, Carlos. Si el objetivo está conseguido, genial. En cuanto a lo que me señalás del final muy explícito, ese «¿Sobreviviás?» que cierra el micro, ahí está contenida, a mi humilde entender, toda la incertidumbre materna… (¿Qué final sería menos explícito e igual de efectivo, a tu criterio?).
Qué gusto que te haya gustado.
Un abrazo grande,
Mariángeles
Si ya el micro desde el primer momento me ha calado hondo porque destila ternura y delicadeza, al saber que el bebé eras tú me ha emocionado doblemente. ¡Qué alegría y satisfacción para tu madre que todos sus cuidados lograran hacerte sobrevivir! Y mira tú, qué suerte también para nosotros poder conocerte aunque sea en la distancia. Muy intensa y emotiva tu propuesta, Mariángeles. Un beso gordo y suerte.
Hola, Juana. Sí, efectivamente; yo soy esa bebé. En el año ’74, cuando yo nací, no existían las ecografías, y en el parto prematuro se enteraron de que éramos dos nenas. Mi hermanita falleció a la hora de nacer porque tenía los pulmones muy inmaduros (siempre digo que es mi otro ángel guardián) y a mí, que era aún más pequeña y con escasas chances de sobrevida, enseguida me pusieron en una incubadora. Pasé tres meses ahí hasta que gané el peso suficiente de un bebé de término. Tanto mi mamá como mi papá, que era médico y conocía sobradamente qué se podía esperar, hicieron lo imposible para que yo viviera. Todos los días les decían que no se hicieran ilusiones pero, contra todos los pronósticos, gracias a ellos y porque Dios lo quiso, aquí estoy. No hay mayor incertidumbre que ésa para una madre primeriza que ha dado a luz prematuramente: el saber si su bebé va a sobrevivir…
Es emocionante saber que el micro te llegó tan hondo…
Un beso grande,
Mariángeles