15. CORTAR
No tenía claro si le gustaba más ella o su hermano. Las circunstancias lo llevaron a proponerle salir a ella, y con el trato, se dio cuenta de que había rasgos en su carácter que era un privilegio disfrutar, mientras que otros aspectos le chocaban hasta el punto de hacerle dudar de que podría soportar una relación a largo plazo. Pensaba que lo mejor sería romper cuanto antes, pero no sabía cómo decírselo sin herirla.
La veía un día ilusionada y, al siguiente, hastiada. La verdad es que sus locuras eran, a veces, divertidísimas; sin embargo, en otras ocasiones resultaban turbadoras. El día de su cumpleaños, ella le envió un regalo por mensajería. Cuando recibió el paquete, lo encontró envuelto de manera exquisita. Mientras, a tijeretazos, rompía el papel satinado y las cintas que cubrían la sorpresa final, comenzó a replantearse su decisión de terminar la relación; quizás ella merecía otra oportunidad así que no cortaría.
Al desenvolver el paquete, se quedó pensativo mirando el regalo: un reloj de sobremesa. Solo tenía veinte segundos para decidir si cortaba el cable rojo o el azul.


¡Incertidumbres a granel! La última, la decisiva y sin tiempo para reflexionar, la más inquietante. Hala, otro caso sin resolver. Ja ja ja.
Ja, ja, ja. Eso que tú dices. Se enciende la traca y esperamos a ver si se corta o llega al final. Gracias, Edita y un abrazo.
Qué problemáticos pueden llegar a ser los cambios de humor. Tu protagonista tenía el dilema de cortar la relación o no, una decisión demorada, al final no le va a quedar más remedio que cortar uno de los cables, con la incertidumbre de si acertará o no.
Un relato que al final corta el aliento.
Un abrazo y suerte, Antonio
La verdad es que el chaval se quedó cortado cuando vio el regalito. Un abrazo, Ángel y muchas gracias.
Que importante es el final de un relato, también el principio pero yo diría que más el final como el tuyo Antonio. Por más que dabas datos de la bipolaridad de la novia no esperaba que llegara a la psicopatía, jajaja. Se pueden sacar algunas reflexiones de este texto. La salud mental en personas no diagnosticadas y como creemos conocer a alguien y no es así.
Un abrazo
Gracias, Gema. El problema tiene migas, pero hay que reconocer que da mucho juego en las historias de ficción. Un abrazo.
Se juntaron el hambre con las ganas de comer, pues ninguno parece tener claro qué quiere de esa relación. Con suerte el petardazo acaba con tanta incertidumbre!
Un abrazo y suerte.
Hay uniones (combustible+oxidante) que son explosivas. Que dios nos coja confesados. Muchas gracias, Rosalía, un abrazo.
A ver, Antonio. Cada vez que me enamoro de una terrorista me explota la bomba.
He muerto varias veces.
Los hermanos de las terroristas no me dicen nada.
Explosivo relato muy bien hilado. (Cable blanco)
Morirse curte, morirse muchas veces curte mucho. No dejes de intentarlo. Muchas gracias, Miguel Ángel, y un abrazo.