14. BUSCANDO RESPUESTAS
BUSCANDO RESPUESTAS (Gema Herráez)
Ese día Andrea y sus amigos iban a tirarse en paracaídas.
La verdad es que necesitaba salir, relacionarse y volver a tener una experiencia que la devolviera a la vida social. Una larga recuperación y meses de terapia psicológica la habían mantenido alejada. Después decidió invernar voluntariamente y pensar en lo que le pasó. Tuvo un grave accidente de automóvil y estuvo muerta durante dos minutos hasta que consiguieron reanimarla. No le ha dicho nada a nadie, ni a su marido Jaime, ni a sus amigos, ni a la psicóloga. Nunca fue creyente y era firme defensora de un empirismo radical, pero lo que experimentó la seguía obsesionando.
Observa el increíble paisaje desde el cielo mientras siente cómo flota liviana en el aire. De pronto, aunque siente miedo, es más fuerte la necesidad de respuestas, tanto que decide no abrir su paracaídas.


No existe incertidumbre mayor que la duda sobre qué habrá después de la muerte, si es que hay algo. A tu protagonista, tras una expwriencia en la que rozó dejar la existencia, la vida se le ha quedado pequeña y no puede continuar sin conocer la mayor de las experiencias: abandonarla, cuando parecía quw era todo lo contrario, de ahí que el final del relato tenga la virtud de sorprender.
Un abrazo y suerte, Gema
Cierto Angel, religiosos, ateos, excepticos , agnósticos, todos en algún momento nos hemos planteado que hay después de la muerte. Yo he llevado al personaje un poco o más bien mucho al extremo para descubrirlo.
Gracias por tu comentario, siempre incondicional.
Un sbrazo
Tremendo e inesperado final. Eso debe de ser lo que llaman curiosidad insana. Quedamos a la espera a ver qué nos cuenta desde el otro lado. Enhorabuena y mucha suerte, Gema.
Y tan insana Antonio, tanto que renuncia a la vida. No se yo si lo de volver para contarlo es una posibilidad o se convierte en otra incertidumbre.
Gracias por comentar.
¡Ostras, qué fuerte! El final impacta. Pues sí que le ha afectado el accidente, sí. Y no sé si le va a gustar la respuesta que le dará la caída libre… Nos quedaremos con la incertidumbre.
Ostras, Gema, me he quedado patidifusa, no me esperaba para nada ese final. Desde luego esos dos minutos al otro lado bastaron para despertar una curiosidad insoportable. Al final sabremos qué hay después, si lo hay, pero no hace falta tener prisa por averiguarlo.
Un abrazo y suerte.
Tú lo has dicho Rosalía, ninguna prisa, jajajaja. Disfrutemos de la vida mientras podamos.
Gracias por comentar.
Un abrazo
Andrea no quería seguir viviendo en esta vida donde estaba incomunicada con Jaime, amigos, psicóloga, etc. Necesitaba respuestas de la otra vida, si existe. Pagará un precio alto por obtener la respuesta que busca. Pobre mujer.
Tremenda historia sobre salud mental, Gema. Enhorabuena
Pues si Miguel Angel llegar hasta ese punto no dice mucho de una salud mental normal. En este caso yo he querido llevarla a ese final dentro de la ficción pero lamentablemente el índice de suicidios es alto lo cual dice mucho de la salud de esta sociedad.
Gracias por comentar.
Yo como atea impenitente Tampoco creo que pueda encontrar algo que la satisfaga más que la vida. Aunque ahí está esa incertidumbre.
Gracias Edita, en este caso no puedo decir que fue una experiencia real, jajaja.
Un abrazo
Y se murió dos veces! A ver, si quiere morir allá ella. Yo solo le pido que no vuelva a contarlo, por lo menos a mí.
Jajajaja. Tranquila que no creo que lo haga.
Un abrazo
Gema, me ha encantado cómo conviertes una experiencia tan íntima en un dilema universal. Ese final obliga a releer el relato entero desde otra perspectiva y deja una pregunta incómoda flotando mucho después de terminar: ¿hasta dónde seríamos capaces de llegar por obtener una respuesta? Me gusta especialmente que Andrea no busque la muerte, sino la verdad. Ahí está toda la fuerza del texto. ¡Enhorabuena y mucha suerte!
Gracias Sergio. En efecto lo que lleva a Andrea a esa decisión radical es una obsesionada búsqueda de respuestas tanto que elige morir.
Me alegro de que te haya gustado.
Un abrazo
La eterna incertidumbre de qué hay más allá de la vida como la conocemos, si lo hay, y con un final que te deja de piedra. Muy original, Gema. Felicidades y mucha suerte.
Gracias Liliana. Quizás nos resistimos a pensar que no todo se acaba aquí y eso nos crea incertidumbre.
Gracias por comentar
Un abrazo
Ya puedo comentar tu micro, Gema. No sé por qué no me dejaba hacerlo. En fin, que tras leerlo entiendo a tu protagonista, aun con ese final tan duro. Me parece un bello pájaro que, tras mucho tiempo sin poder volar, se lanza al vacío sólo para poder batir de nuevo sus alas. Muy bello. Un abrazo, guapa.
Ay, la leche…¡Eso es un final con efecto y lo demás, tonterías! No me lo esperaba. Uff… Hay que ver hasta dónde es capaz de llegar por encontrar esa respuesta que se le escapó de las manos la primera vez. Mucha suerte y un abrazo.
Una experiencia, una incertidumbre que se ha adueñado de su vida encauzando su destino.
Un salto de fe en un final desgarrador. Un abrazo y suerte, Gema.
Si la protagonista lleva al extremo su empirismo radical, a tal punto de no abrir el paracaídas, es porque lo que experimentó cuando estuvo clínicamente muerta terminó con su agnosticismo y lo que ha visto es tan pero tan perturbador que prefiere arriesgarse a saber más por mucho miedo que tenga…
Creo que lo más logrado del micro es eso: dejar a la imaginación de nosotros, los lectores, qué pudo haber sido lo que vio, la obsesionó y la perturbó tanto…
Muy bueno y muy intenso el micro, Gema.
Un beso grande,
Mariángeles