24. El tangazo (Aurora Rapún Mombiela)
Solo bragas de algodón, de las que abrazan. De las que no entran ni salen. No se ensañan. Cómodas, confortables y perfectas. Como su matrimonio. Por eso se debaten entre dudar o no dudar.
El tambor de la lavadora está abierto; el cubo, lleno de la colada recién lavada. El tendedero, todavía vacío.
Transcurren unos minutos desde que la confianza recibe un fino corte, apenas perceptible, pero suficiente para deshilachar la costura.
Esos tensos minutos en los que la joven que acaba de prometerse decide cómo lo va a resolver.
Ha aceptado el trabajo. Ha acudido a esa casa por primera vez, se ha cambiado en el cuarto de baño y se ha esmerado: suelos, cristales y lavadora, por favor. El cubo de la ropa sucia está al lado del lavabo. Tras cobrar, se ha ido a toda prisa sin tan siquiera cambiarse, con toda la muda embutida en una bolsa de plástico. O casi toda.
Si no fuera porque se conocen.
Si no fuera porque es increíble.
Suena el timbre, la joven sonrojada que viene acompañada por un chico delgado remienda, con hilvanes tímidos, el descosido.


Genial. En la forma, en el fondo… Hay que ver lo que pueden dar de sí unas simples bragas. Menudo “tangazo” nos has hecho bailar hasta que, tirando del hilo, se descubrió la raíz del asunto.
Muchas gracias por tu comentario, Edita. Me alivia saber que se entiende. Y fíjate que tenía ese título en la punta de la pluma… Tirar del hilo… Pero me he decantado por algo más rotundo. No sé si ha sido para mejor o para peor, pero me alegra que tú lo hayas visto. Un abrazo fuerte.
Un relato trabajadísimo, con muchos matices, cambios en los márgenes de algunos párrafos incluidos. Hasta en lo más plácido y considerado seguro surgen incertidumbres, disipadas tirando del hilo, como bien ha apuntado Edita.
Un abrazo y suerte, Aurora
Muchísimas gracias, Ángel. Sí lo trabajé. Lo escribí en mi cabeza de madrugada y, después de mil vueltas, tuve que levantarme para transcribirlo en el ordenador. Lo mareé mucho hasta que quedé más o menos satisfecha. ¡Es que cuando se nos mete una idea en la cabeza…! Un abrazo fuerte.
Fíjate con lo que pequeño que es un tanga las dudas que ha sembrado en esa pareja… Y la vergüenza de la dueña de la prenda al ir a recogerla. Vamos, como la vida misma.
Ah, y lo de que las bragas de algodón abrazan me ha encantado. No resultan sexis pero la piel lo agradece, jajaja.
Un abrazo y suerte.
Es que el tema tanga es muy delicado… Fíjate que ha estado a punto de hacer tambalear y sembrar la incertidumbre en una pareja tan bien avenida… Muchas gracias por tu lectura y por tu comentario. Abrazaco fuerte.
Yo debo de ser un poco estulto porque no entiendo no las bondades del relato ni los parabienes de los comentarios. Un relato tiene que dar las claves para su entendimiento y, en mi opinión, éste carece de las mismas. Es todo tan críptico que sólo puedo vislumbrar lo que sucede en él echándole imaginación. No obstante he de reconocer que el primer párrafo es estupendo. Quizás debería haber terminado allí el relato.
Buenas tardes, disculpa que no me dirija a ti por tu nombre, pero es que no lo indicas. Siento que te parezca que mi micro no merece los parabienes de los comentarios. A mí me han parecido certeros y cariñosos, lo cual agradezco mucho. Además de que me han demostrado que han comprendido el texto. Cierto es que me ha salido críptico. A veces, limpias más de lo que deberías, otras menos, otras en el punto justo. Y desde luego, no tiene que gustarle a todo el mundo lo que escribo, faltaría más. Hasta allí podríamos llegar. No sé si tu comentario está escrito como crítica constructiva, como consejo para mejorar o como pensamiento en voz alta. No obstante, mira, me alegra que al menos te haya gustado el primer párrafo. Algo es algo.
Pues mira, a mí también me ha costado entenderlo, pero me ha gustado mucho la estructura, y también algunas frases: la descripción de las bragas de algodón, y todo lo relativo a la costura deshilachada de la confianza y los tímidos hilvanes para remendarla.
Hay que tener en cuenta que a veces uno entiende una historia en su cabeza pero los lectores no tienen por qué entenderla de la misma manera. O no todos.
Un abrazo apretao, Aurora.
Hola Ana María, ¡cuánta razón tienes! Hay veces que tienes tan claras unas imágenes en tu cabeza que te parece que la descripción sobra por obvia. Y en ocasiones no es así. Evidentemente, no todos pensamos igual. Y menos mal, porque si no, menudo aburrimiento sería escribir y leer. Me alegra que te hayan gustado los elementos que mencionas. Muchas gracias por tu lectura y tu comentario. Un abrazo bien fuerte.
Yo a riesgo de parecer un poco corta voy a desvelar la duda. Por más que leo el texto no acabo de desvelar ciertas preguntas que me surgen. Perdóname Aurora pero te pido que me las respondas. Hay un matrimonio, una chica que parece contratada para limpiar la casa que se acaba de prometer. ¿Hasta ahí bien? ¿Quienes se debaten entre dudar o no dudar? ¿ el matrimonio porque encuentran un tanga entre la ropa? ¿Quienes se conocen , qué es increíble? ¿ porque vuelve la chica supuestamente con su novio? Es que han tenido un encuentro sexual en la casa y se ha dejado el tanga?
Estoy quedando fatal, lo siento Aurora es que estoy mayor y lo mío va ser del riego.
También tengo que decirte que me han gustado las metáforas y que te has arriesgado mucho con la estructura y eso es valiente e inteligente.
Un fortísimo abrazo.
Hola Gema, madre mía, pues sí que está dando de sí este texto. Jajaja. Yo creo que lo has interpretado casi todo tal como yo intenté transmitirlo. El matrimonio descubre entre la colada un tanga que ambos saben que no es de la mujer del matrimonio. Se genera la incertidumbre y la brecha en la confianza hasta que la chica que ha limpiado en la casa llama al timbre para explicar que se le ha caído a ella entre la ropa cuando ha recogido sus cosas con prisa para marcharse. Intento expresar lo fina que es la confianza por muy afianzada que creamos que esté. Cómo un detalle tan nimio puede descoser la costura… Pero bueno, así explicado pierde la gracia. Gracias por tu lectura y tu comentario. Un abrazo fuerte.
La confianza es muy difícil de conseguir, pero muy fácil de perder. Tu relato, así, no lo muestra; una pequeña prenda enciende la mecha de la duda y la imaginación hace el resto.
Es cierto que nosotros tenemos visualizado el relato en nuestra mente y, al lanzarlo al albero del lector, él lo hace suyo. Tal vez, desde mi humilde opinión, una separación de los párrafos —aunque no sé si el sistema te lo permite— dejaría claro que hay un cambio de tiempo y personajes.
Me ha parecido una propuesta muy original, Aurora. Un abrazo y suerte.
Muchas gracias, Salvador, por tu lectura, tu comentario y tu consejo. Es una buena idea. Un abrazo fuerte.
Lo leí varias veces, porque no lo entendia y porque habia muchos elementos que me gustaban. Queria entenderlo, vaya.
Veo que no he sido el único, pero que sí lo han entendido otros.
Con la información que ahora tengo es otra cosa, claro.
En mi opinión, mas que faltarle, le sobra información que despista. Explicas muy bien el proceso de escribir un microrrelato. Personalmente me siento muy identificado con la incomprensión…la sufro de manera recurrente.
Además del principio, me gustó alguna parte del desarrollo y, sobretodo, el final.
De incertidumbre parece que va sobrado.
Hola Carlos, muchas gracias por haber invertido tantísimo esfuerzo en mi texto. Nunca hubiera imaginado que iba a dar tanto que hablar. Soy una eterna aprendiz y la verdad es que estoy aprendiendo un montón. Te agradezco mucho tu comentario y mira, tienes toda la razón, ¡no diréis que no se ajusta al tema de la incertidumbre! Un abrazo muy fuerte.
Hola Aurora. A mí también me ha costado mucho entender el relato. De hecho, hasta que no he leído todos los comentarios, incluidos los tuyos, sobre todo los tuyos no he aterrizado en el relato.
Mi propuesta surrealista sería que en adelante se publiquen solo los comentarios y que cada uno sea capaz de construir el relato original. Es broma. Mucha suerte y un abrazo. Ahora bien, por poco muero de sobredosis de incertidumbre. Otro abrazo.
La incertidumbre en este caso está superando todas las expectativas, desde luego. ¡Qué barbaridad! Muchas gracias por invertir tiempo y esfuerzo en la lectura. Un abrazo fuerte.
Hola, Aurora. No sé si será porque soy argentina, pero el título del micro a mí me hizo interpretar las cosas desde otra perspectiva… Para mí «el tangazo» es un tango muy bien cantado y muy bien bailado, y la estructura de los párrafos me indicó que el texto era un tango.
Para pensar en la ropa interior diminuta femenina, en Argentina usamos el artículo «la»; decimos «la tanga»… Se me ocurre una sugerencia de corrección que podría aportar algo de claridad:
«Tras cobrar, se ha ido a toda prisa sin tan siquiera cambiarse, con toda la muda (excepto su tanga) embutida en una bolsa de plástico.»
En fin, vos verás si algo de lo que te digo te es de utilidad. En todo caso, siempre es un placer leerte.
Un beso grande,
Mariángeles
Hola Maríángeles. El caso es que si miras tangazo en el diccionario aparece la acepción que comentas, pero también es un buen tanga. Normal que tú lo interpretaras inmediatamente con el tango, siendo argentina. En cuanto a la recomendación que me haces, yo me decidí por: toda la muda embutida en una bolsa de plástico. O casi toda. Y ya con «casi toda» más el título me pareció suficiente. En esto de escribir escondiendo una parte para que el significado sea desvelado por el lector, a veces se corre el riesgo de que no llegue a descifrarlo. Otras veces, es demasiado obvio y por tanto, predecible e incluso aburrido. Hay que ir afinando… En todo caso, te agradezco muchísimo tu lectura atenta y tu comentario. Un abrazo fuerte.