29. Tricobezoares
Margarita vigila la entrada desde el sofá mientras despoja toda su ropa de botones. Son como caramelos. El silencio del teléfono mantiene cristalino el aire de la estancia y la impulsa a mordisquearse las uñas de pulgares, índices, anulares, corazones y meñiques. Por la ventana asoman rayos de sol, asoman las estrellas, asoman pájaros y gente que no le interesa. Con un ojo en el buzón, juguetea con su trenza: la hace, la deshace, se arranca mechones, los mastica.
Su abuela le da manzanilla, le dibuja príncipes, joyas, castillos y hasta un cohete para ir a la luna, le coloca al gato sobre la tripa para darle calor y se lo quita si comienza a lamerlo. Sus profesores la aconsejan, el cura la exorciza, sus padres tratan de guiarla. El médico diagnostica ese dolor intenso de sus entrañas, le receta aceite, le receta un bozal, le receta que salga al mundo a encontrarse con la vida.
Pero el desasosiego deshoja poco a poco a Margarita, que vomita bolas y suspiros mientras aguarda inmóvil que el futuro soñado llame por fin a su puerta. Cuando acude la ambulancia, porque, verdosa y escuálida, apenas respira, abraza esperanzada al primer camillero que llega.


La incertidumbre sobre el futuro puede conducir a una inquietud que ha de salir por algún sitio, incluso con un tipo de autolesión insólita, aunque diagnosticada, como es ingerir el propio pelo, somos así de complicados. Seguro que esa salida, aunque sea al hospital, mejora sus problemas.
No conocía ese trastorno ni ese término.
Un abrazo y suerte, Eva
Somos complicados , si. Es difícil abstraerse de darle vueltas a lo que ocurrirá , sobre todo si no hacemos nada por reconducirlo. Gracias por pasarte a comentar como siempre Ángel. Un abrazo.
Aunque tengo gatos y sus consecuencias, desconocía el término. Lo que no desconocía es tu capacidad exagerada de creación. A sus pies, señora.
Siempre sonrojándome y dándome ánimo. Gracias Edita, y ya sabes, aceite, malta o hierba gatera…
Pobre Margarita, que espera que llegue su futuro en forma de amor, y la ansiedad le causa esa terrible enfermedad. Está tan bien contado que me has hecho sentir el mismo malestar.
Espero que se cure y, sobre todo, que se quiera mucho a sí misma.
Un abrazo y suerte.
Pues si te ha hecho sentir algo, sea lo que sea, me doy por satisfecha. Yo espero que Margarita tome las riendas de su vida y salga de una vez a buscar su futuro. Gracias Rosalía. Un beso.
Yo creo que lo que le pasa a Margarita es que siente la llamada del sexo y como ejemplo es ese final en el que se aferra al camillero con desesperación. Detodas las recomendaciones la que más necesita es salir a encontrarse con la vida.
Un abrazo
Pues. igual si, oye, jaja, igual no sabe lo que le pasa y es eso….Gracias por leerlo así, Gema. Un abrazo
Ay, pobre. Jolines, qué pena. Necesito que Margarita encuentre el amor en cualquiera de sus formas y se cure de esa tristeza que has transmitido palabra por palabra. Un abrazo fuerte y mucha suerte, Eva.
O a lo mejor es feliz siendo astronauta, pero si no mueve ni un dedo, nos quedaremos sin saberlo. Un abrazo enorme y gracias Aurora.
¡Wow, Eva! Una imagen física desgarradora y con un final tan triste como lleno de una esperanza infantil.
Gracias Sergio. Una imagen era lo que quería transmitiros. Un abrazo
Margarita atormentada por un entorno hostil que bajo el principio de beneficencia no descubre lo que realmente necesita. Solo necesita afecto y amor que polariza en el sanitario desconocido e incierto que vendrá a recogerla…
Me ha gustado mucho, Eva.
Enhorabuena.
Me encanta que te haya gustado. Margarita anda muy perdida, si. Un beso, Miguel Ángel y gracias por tus palabras.
Bella historia que va más allá del acto de inferir su propio pelo. Todos le ofrecen medidas paliativas, cuando ella necesita otra cosa.
Al final llega???
Yo espero que al final llegue lo que sea que la haga despertar y comenzar a moverse. Gracias Rosa. Un abrazo.
Me encanta cómo está escrito el relato, con todas esas enumeraciones que subrayan el estado mental de Margarita, a la que nada parece poder aliviar, excepto un buen mozo. Por cierto, no conocía el término.
Un abrazo y suerte 😘
UN buen mozo o simplemente un mozo que la saque de allí. Hala, ya te puedes acostar. Un beso y gracias, Ana.