48. Hombres mapa
Quizá sea por su buena orientación. Por su carácter unidimensional. Por la facilidad con que se pueden plegar. La cuestión es que los hombres mapa son la última moda. «¡Fácil de transportar!», «Si se pone pesado, ¡lo pliegas y listo!». Son algunos de los eslóganes que aparecen en televisión, radio y autobuses a todas horas. Suelen habitar en tiendas de aeropuertos o buzones de rellanos. Y cuando son adquiridos, pasan gran parte del tiempo viviendo en bolsos. Algunas veces, si encuentran un resquicio en una cremallera mal cerrada, los hombres mapa, impulsados por su naturaleza intrépida, huyen lejos del vecindario y ya no se vuelve a saber de ellos. Otras, sin embargo, permanecen allí: entre monederos, juegos de llaves tintineantes y muestras de perfume a la mitad. Hasta que les llega una nueva oportunidad y una mano los libera. Entonces, se despliegan perezosos, oliendo a jazmín, con los cantos mellados. Si tienen suerte, tropiezan con alguien en busca de nuevos rumbos. Los menos afortunados acaban desterrados más allá de las costuras.


En un mundo cada vez más digital, los mapas físicos parecen una reliquia de otra época, pero ya se sabe que las modas vuelven, como los discos de vinilo.
Crear estos objetos-personajes es todo un ejercicio de imaginación. Es fácil cogerles un cierto cariño.
Un abrazo y suerte, Adrián
Ángel, la verdad es que uno echa de menos esas reliquias que comentas. Pero siempre quedaremos la resistencia para evitar que desaparezcan. Gracias por tu comentario. Abrazo de vuelta.
Durante la lectura del relato he visualizado a unos hombrecillos planos, como aquellos de papel que se colgaban de broma en la espalda de alguien. Serían mudos, y con la capacidad de plegarse y desplegarse de forma rápida.
Has conseguido que me los crea. Voy a rebuscar dentro de mi mochila por si acaso.
Rosa, yo los imagino tal cual los describes. Si encuentras algo sospechoso en tu bolso, dímelo 🙂
Me parece una idea muy imaginativa. Y coherente al mismo tiempo: inimaginables para mí las mujeres mapa.
Gracias, Edita. Las mujeres mapa ya sería otra historia, sí.
Me han encantado esos hombres mapa, Adrián. Aunque no me gustaría ser uno de ellos. Plegados a la espera de respirar libertad Muy original tu relato.
Vaya derroche de imaginación, Adrián. Yo quiero tropezarme con uno de ellos para que me guie en nuevas aventuras.
Un abrazo y suerte.
Rosalía, si los ves por algún lugar escondidos, no te fíes demasiado de ellos: a veces no saben muy bien dónde ir.
Serían muy prácticos, desde luego.Yo me pediría uno para Reyes y que me llevase a mil sitios sin andar de más. Aunque no convendría abusar de sus capacidades. Podrían escapar y dejarte perdida en mitad de ninguna parte.
Úselos con moderación, debería advertir la publi 🙂
Suerte ♣
Esperanza, para la próxima campaña publicitaria, incluiré tu propuesta, claro que sí. ¡Gracias por comentar!