51. Prelavado
A las siete, ella hace café cuando escucha girar la cerradura.
—¿Mamá, otra vez madrugando un sábado?
Él deja llaves, mechero y cartera en la entrada. Se va a la ducha. La ropa tirada en el pasillo. Ella la recoge. La camiseta hecha una bola, solo huele a kalimotxo. Sacude el pantalón, no cae nada. Revisa los bolsillos por si acaso: vacíos. Coge la cartera. Saca las tarjetas. Una a una. Un golpecito contra la mesa. DNI: nada. La de crédito tampoco. El bonobús: limpio. Los billetes. Planos, ni doblados ni enrollados. Los alisa despacio en la palma de la mano. Siguen planos. Guarda todo. Coge las llaves, pasa el dedo por los dientes. Ni una mota. Solo metal. El mechero no lo toca. Él sigue en la ducha. Cuando sale, lleva un pijama largo. La ventana está abierta de par en par.
—Hoy viene calor.
—Estoy destemplado —dice, y se estira un poco las mangas.
Lleva el pelo húmedo, pegado a la sien.
—Descansa.
—Tú también.
La madre mete la ropa en la lavadora. Gira la rueda desde «prendas delicadas», pasando por «sintético» y «oscuro», hasta detenerse en «tejidos resistentes». Después aprieta con fuerza la tecla «sin centrifugado».


Desde luego, sí que le ha hecho un buen prelavado al hijo trasnochador. Y sí, parece que el muchacho es resistente a ciertas tentaciones. Me ha gustado mucho el simbolismo de los tipos de lavado: prendas delicadas, sintético, oscuros, y tejidos resistentes. Me parece una genialidad. Lo de sin centrifugado supongo que es para cuidarlo.
Un abrazo y suerte.
Siempre es mejor el Kalimoxo que otras sustancias,que imagino que es el rastro de ellas lo que la madre buscaba en su exhaustivo reconocimiento. ¡Ay la incertidumbre y preocupación de los padres cuando los hijos son jóvenes y salen por ahí! Inevitable.
Un sbrazo
Así es! Las nuevas generaciones la llamarían “madre helicóptero”. Yo diría que es simplemente madre. Original tu propuesta.
Para que la fama de investigador se la lleve luego Sherlock Holmes. Después de poner esa lavadora la madre ha quedado más tranquila, pero sin bajar la guardia, que se activará con toda su capacidad de observación en otras madrugadas similares.
Un abrazo y suerte, Mel.
¡Ay, la incertidumbre de las pobres y sufridas madres! Mi hija mayor salió poco fiestera y estábamos tan tranquilos, pero el «peque» es todo lo contrario así que comprendo perfectamente a tu protagonista. Por mucha confianza que tengas, siempre queda el temor de que algo los atrape. Yo al mío lo metería en el lavaplatos, jajaja.
Un abrazo, Mel.
Da la sensación de que esta madre, aunque esta vez el resultado del examen ha sido satisfactorio, necesita que la vida de su hijo sufra un reseteo, o, al menos, un centrifugado. Buen micro, te hace pensar.
Me gusta el estilo, frases cortas, al grano, lo que importa es lo que importa, con prelavado, pero sin preámbulos. Me queda la incertidumbre del “sin centrifugado”para unas ropa resistente.
Gracias a todos por la visita y comentarios.
Ayy las madres, la incertidumbre. Si como decís es un relato que da que pensar, me quedo contenta.
Es una madre más helicóptero de lo normal, por algo será. Quizá sea el hijo quien necesite el centrifugado, reseteo; ¿quizás ella? que sospecha ¿y si ahora consume de otra forma?, en drogas sintéticas, o algo más oscuro. Quizás sea ella la resistente y no le va a dar más vuelta a la cabeza; o quizás es la situación: que el llega con el giro de llave, ella le da vueltas a su mente/lavadora, pero la propia situación no avanza/se centrifuga.
Lo revisa todo, todo no. Al final lava la ropa, pero… no toda…
Pues lo del pijama largo, haciendo calor, a mí me parece una señal. Que se estire las mangas, otra. Efectivamente creo se droga, pero de otra manera…
Muy bueno, Mel, me ha encantado tu relato, especialmente cómo lo cuentas.
Suerte y un abrazo.
Qué bueno, Mel. La incertidumbre de una madre…Yo le pasaría luego por la secadora hasta dejarlo más suave que un guante.
Qué bueno ese «prelavado» que hace la madre, para salir de la incertidumbre de si el chico se droga.
De entrada parece preventivo, aunque leo en tu comentario «¿y si ahora consume de otra forma?» – algo consumía antes, pues.
Buen apunte «girar la llave», «girar la rueda», pero la situación continúa (despejar del todo la incertidumbre debe ser difícil).
Con tu «Al final lava la ropa, pero… no toda…» quedo un poco descolocada… ¿Es por la camiseta que está hecha una bola?
Me ha encantado este subtema de la incertidubmte y tu forma de presentarlo.
Un beso,
Carme.
A ver, Mel, vaya revista de policía que parece que hoy supera. O No. Me despistan los programas de lavado y la opción de sin centrifugado. Soy todo incertidumbre. Mel. De todas formas enhorabuena pues era el tema propuesto. Suerte y un abrazo.