Esta Noche Te Cuento. Concurso de relatos cortos

Single Blog Title

This is a single blog caption

70. Mariposas en el riñón (Patricia Collazo)

«No hay sorpresa más mágica que la sorpresa de ser amado». Charles Morgan

Tengo unos oídos privilegiados: con ellos puedo oler las castañas de navidad aún en septiembre, puedo percibir la rugosidad de la hojarasca en noches cerradas, puedo saborear las manzanas con caramelo que vendía un hombre de bigotes a la salida de mi escuela.

Mejores son mis manos. Con la izquierda puedo ver las efímeras estrellas fugaces de las noches de verano o encandilarme a fuerza de atardeceres nunca vividos. Y con la derecha, al ponerla cóncava, escucho el mar.

De mi nariz tampoco me puedo quejar. Con una de las fosas nasales soy capaz de percibir el sabor de la sonrisa polizón que está a punto de escaparse de tu boca, mientras con la otra acaricio tus manos temblorosas y sé que estás tan ansiosa como yo.

Mi lengua, que siempre me ha permitido escucharlo todo, hasta el más mínimo alfiler cayendo sobre la alfombra de la habitación vecina, está ahora paralizada y solo oye el retumbar atronador de mi propio corazón.

De los ojos, nada te puedo decir. Ya ves, los tengo cerrados desde que nos dimos el primer beso. Y no quiero volver a abrirlos.

4 Respuestas

  1. Ángel Saiz Mora

    Si alguien sabe de sinestesias y de escrituras eres tú, con eso estaría todo dicho, porque tú lo cuentas mejor que nadie.
    Quizá se trate de sensaciones un tanto subjetivas, pero son muy reales, asociadas a apreciar los pequeños detalles con los que nos obsequia la vida, que a veces no sabemos o no queremos mirar.
    Una persona que experimenta diferentes sensaciones a las habituales, asociadas a cada órgano del cuerpo, por fuerza ha de ver el mundo de una manera interesante.
    Un sentido en especial, la vista, a veces es preferible restarle la preponderancia que solemos darle, para que no interfiera en poder percibir la realidad desde otras muchas dimensiones que, seguro, nos estamos perdiendo.
    Un abrazo, Patricia.
    Suerte

Dejar una respuesta