Esta Noche Te Cuento. Concurso de relatos cortos

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71. Plenilunio (Juana Mª Igarreta)

Lucía no sale de su asombro. Acaba de enterarse en un programa de ciencia de que la Luna es hija de la Tierra. Que hace millones de años un gran asteroide impactó en nuestro planeta y provocó el desprendimiento de un trozo del mismo, dando origen a nuestro enigmático satélite. Cautivada por el descubrimiento, hoy no se tomará la pastilla para dormir. Es noche de luna llena y prefiere soñar despierta.

Son las tres de la mañana. Lucía, embargada de plenilunio, anota en su pequeña libreta las múltiples sensaciones que brotan en ella bajo la gran esfera plateada. De pronto, un golpe seco proveniente del patio de luces del edificio la saca de su embeleso. Se asoma y ve, sobrecogida, que un cuerpo yace inmóvil sobre el cemento. Chilla, pero las ventanas permanecen cerradas. Sobreexcitada y presurosa baja las escaleras, golpeando en cada piso cada puerta. Los vecinos, hasta hace unos momentos reos de Morfeo, la observan perplejos. Unos, incrédulos, se frotan incesantemente los ojos. Otros, mitigan su temblor apoyándose en la pared del pasillo. Pero todos permanecen paralizados escuchando el fatal suceso que a voz en grito narra una y otra vez Lucía “la Mudita”.

8 Respuestas

  1. Ángel Saiz Mora

    La luna tiene un componente de fascinación indudable. Tu protagonista siente su influjo especial en una noche concreta. Después sobreviene un suceso inesperado que desata la facultad de hablar que tenía dormida. Todo sucede muy rápido y de tal manera que los vecinos están más asombrados por escuchar los sonidos de quien creían muda, que por el cuerpo inerte, que pasa a un segundo plano.
    Seguro que algún científico o psicólogo hallaría una explicación; podrían decir, por ejemplo, que en realidad Lucía podía hablar, pero necesitaba un estímulo. Aunque creo que la mayoría, yo al menos, preferimos quedarnos con el influjo y la magia de la luna, que todo lo puede hacer posible y que impregna esta historia llena de sorpresas.
    Un abrazo, Juana.

    1. María José Escudero

      No sabemos si por la influencia de la luna o por las circunstancias, pero Lucía, para sorpresa de ella misma y de sus vecinos, volvió a nacer de alguna manera. Vamos a pensar que ha sido la luna y esa energía suya que tanto nos fascina la que le
      ha devuelto la voz que escondía. Te deseo mucha suerte, Juana. Muy buena propuesta. Besos.

      1. Hola, María José. No he conocido de cerca ningún caso de alguien que haya recuperado el habla, aunque hay constancia de que los ha habido, y como bien dices tiene que ser como una forma de volver a nacer. Como le he dicho a Ángel, me impresionó mucho y bien conocer el origen de la luna, y esa idea ha sido la excusa para tratar el asombro y la sorpresa. Muchas gracias por tu valoración del micro y por tus buenos deseos. Besos también para ti.

    2. Hola, Ángel. Pues sí, ¿a quién no le inspira la luna? El sol nos da vida, pero la luna nos la llena de magia en muchas ocasiones. Lucía es una apasionada de ella, y más al enterarse de su procedencia. La verdad es que yo lo supe por el programa «Órbita Laika» de la tele. Me impactó y por eso lo cuento a través de Lucía. Como acostumbras has dado en el clavo al comentar el micro. La cuestión era que el suceso del muerto en el patio quedara eclipsado a los ojos de los vecinos por el efecto sorpresa que sufren al oír hablar a la vecina muda. Mil gracias por pasarte y por tus siempre atinadas palabras. Otro abrazo para ti.

  2. Salvador Esteve

    El hechizo y el poder de la luna se alían con el impacto emocional para obrar un milagro. Una reunión vecinal donde el tema de la convocatoria, «la sorpresa», es protagonista indiscutible. Muy original, Juana. Un abrazo y suerte.

  3. Hola, Juana. Cuando leí el título «Plenilunio», mi mente pensó en la temática mas obvia y trillada que la palabra puede inspirar (la licantropía, el hombre lobo) así que encontrarme con que la sorpresa no era el «to-muer» en el medio del patio sino la «mudita» Lucía chillando a voz en cuello, dando la alarma y despertando a todo el edificio fue, a todas luces, una sorpresa. Sabía que la luna influye en las mareas y en el ciclo hormonal de las mujeres, pero que haga que una hable es ciertamente una novedad, jaja

    Besos y abrazos desde el invierno argentino,

    Mariángeles

  4. Hola, Mariángeles, celebro haberte sorprendido con mi sorpresa. En cuanto al influjo de la luna, creo que es enorme. En este caso, dejo en el aire el porqué ese hombre acabó en el cemento del patio. Pero en Lucía se juntaron las emociones. La magia de la contemplación de una rotunda luna llena, fue drásticamente interrumpida por el fatal suceso. Esa mezcla hizo estallar su voz. Mil gracias por tu visita y palabras. Cariños, como decís vosotros, desde esta calurosa tarde en Pamplona.

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