82. Roll, sexo, roca y drogas (Patricia Collazo)
No fue en orden. Apareciste en la discoteca donde yo no quería estar. Añoraba mi manta de tigre enrollándome en el sofá y no me percaté de tu mirada felina hasta que literalmente rodaste ante mí.
Empezamos entonces por el roll, tú cargando más de un cubata, yo un coctel de lágrimas con aroma a cuernos.
Un comienzo tan incorrecto como el peor de los finales. La historia debió terminar allí mismo, pero me hiciste reír y mis amigas consideraron que era hora de tirar al aire la primera cana teñida de mi vida. Me dejé convencer por sus argumentos libertarios y tu mirada suplicante.
Seguimos por el sexo. No fue bueno ni malo. Ni siquiera sé si fue. Me desperté enroscada (otra vez el roll) en unas sábanas de dudosa higiene y escuchándote vomitar en el baño.
Hay que tener cara de roca para salir airoso de aquella situación (por fin la roca), pero seguiste llamándome. No sé cuándo consideré que dejarte mi número era buena idea.
Lo de las drogas preferiría no explicarlo. Dicen que para no caer lo mejor es no probar.
Tarde recordarlo ahora que (contra todo orden) me he vuelto adicta a ti.


Nadie sabe cuándo, cómo ni en qué orden podrá encontrar a alguien afín, ni siquiera si se dará alguna vez las circunstancias propicias para ello. Tu protagonista sí que ha hallado a esa persona, la prueba es que reconoce en ella varias sombras, pero también su enganche, algo más profundo que un enamoramiento inicial de esos que nublan la vista temporalmente.
Historias de amores hay tantas como estrellas, pero poco convencionales y desordenadas, como correspondía, además de originales, no tantas.
Un abrazo y suerte, Patricia
Me ha encantado. Sobre todo el estilo narrativo, como vas intercalando el título en el texto.
Vaya. Se ha quedado atrapada en un desorden en el que nunca quiso caer. Pero por desengaño… Pero por amor… (el amor sí que desordena). Me ha encantado también cómo vas jugando con el título y (saltándote el yo y el tú protagonistas) con el lector. Una estructura y un ir y venir geniales. 🤗 Suerte, Patricia, y abrazote.
Como siempre un elegante relato; incluso con un guión un tanto “pasado de rosca”?
Me ha gustado mucho.
Muy chula esa historia de amor desordenada. Nunca sabes lo que puede pasar si abandonas el sofá.
Un abrazo y suerte.