34. Ni una más
Lagarto, lagarto, con delantalito en la charca grande espanta el mal fario. Lagarto, lagarto, en las aguas verdes de viscosas plantas y rumbosos sapos. Lagarto, lagarto, cazas renacuajos y rindes tritones a la luna clara. Lagarto, lagarto que al oler carroña atraviesas campos, hasta el pedernal de seda, al sol estepario. Lagarto, lagarto, por qué subió la niña a aquel Seat blanco, que rompe la tarde de cien primaveras. Sueña lagarto con rizos de oro manchados de barro, con la hierba fresca que esconde el pecado, que tapa las ropas del último sábado. Qué pasa lagarto que con tu presencia se asusta la suerte. Qué pasa lagarto que entre tus escamas anida la muerte. Lagarto, lagarto canta la madre si la niña sale. Que hay muy mala gente, que no te separes ni de tus amigas ni de tus temores. Dónde está la niña que nadie lo sabe, dónde sus amigas dejaron de verla. Todos la buscamos por los arrabales, por los regadíos y por los barrancos. Todo el pueblo unido desde los albores hasta los ocasos. Todo el pueblo unido desde los mocosos hasta los ancianos; todo el pueblo unido y un hombretón grande con un coche blanco.
Hola, Juancho.
¡¡¡Increíble!!!, no se puede hacer mejor, hasta has elegido el día, como tenía que ser: el día internacional de la mujer. Tengo los pelos como escarpias, se me ha hecho un nudo en el estómago, tengo otro en la garganta y uno, bien grande, en el alma. No sé qué más te puedo decir, bueno sí: que como escritor eres un 10 y como persona te pasas de esa nota.
Paradojas de la vida, hemos vuelto de Comillas con un capital inmensamente más grande del que teníamos, gracias a todos/as vosotros/as.
Me uno a ti en ese grito «»»NI UNA MÁS»»» y añado NI UNA MENOS. Un abrazo gigante.
Buenos días Ángel, muchas gracias por tu visita y por tus generosos comentarios. La verdad es que no había elegido el día a priori, pero sí es cierto que cuando estaba acabando el micro me he dado cuenta de la relación entre el cuento y el día en el que estábamos y he decidido darle este título antes que otros que andaba barajando. Por desgracia esta es una lacra muy difícil de extinguir y el goteo de mujeres que lo sufren es incesante. Todo lo que podamos aportar para acabar con ello es poco. Me encantó conoceros a ti y a tu encantadora esposa. Espero que no tardemos en volver a darnos un fuerte abrazo. Y desde luego, ni una menos!! Las queremos a todas a nuestro lado, y que pare esto de una vez.
Un fuerte abrazo!!!
El lagarto rebusca en las aguas de la ciénaga su lado oscuro. Lo tiene y es muy oscuro. Menos mal que sé que lo tuyo es ficción, y de la buena. Que tú eres un hombre cabal. Por eso te dejé montar en mi coche blanco ;o) y te escribo por aquí mi rendida admiración, escritorazo!!! Suerte y besos.
No sé si es el caso, pero a veces revolviendo en la basura se encuentra algo valioso. Por supuesto mi lado oscuro solo sale en la ficción, creo, jajaj… Sobre tu coche blanco, nada que ver con el del relato, un viaje fantástico del que os estoy sumamente agradecido. La coincidencia de color es por las rimas internas que más o menos he ido introduciendo para darle cierto aire poético, pero ningún otro parecido, desde luego. Muchas gracias sis, la admiración es mutua. Un placer también conocer a José. Vamos pensando en la próxima quedada… Un beso enorme!!
Guau…. Cómo molas lagarto. Muac.
Lo cierto es que el germen me lo sugeriste tú… «el verde es tu color, lagarto», a partir de ahí fue fácil… aunque me hubiera gustado madurarlo más. En fin las prisas. Gracias Eva, por todo.
Un beso enorme!!
De diez.Felicitaciones.
Lo puliría un poco, pero… muchísimas gracias Virtudes!!!
Un beso grande!!!
Por mi cabeza pasaron los lagartos con delantalitos blancos para intentar escribir en verde. Y me quedé en los de Federico García Lorca.
Tú has conseguido llevar la idea más lejos.
Genial ♣
Sí, sí, los delantalitos quieren ser un guiño lorquiano, sin más. Perdón por la osadía. Luego el relato se va por otros derroteros. Muchísimas gracias Esperanza, me alegro de que te haya gustado.
Un beso grande!!
Un homenaje a tí mismo, a Lorca y a la originalidad, con un mensaje de denuncia con el que es imposible no identificarse, como imposible es que este relato no destaque, guste y hasta apasione. Prosa poética o poesía que cuenta una historia, no menos cruda por la belleza formal en la que está envuelta.
Un abrazo, Juancho. Suerte
Muchas gracias Ángel, la verdad es que sí he querido darle un aire poético, por eso las rimas internas que van marcando cierta ritmo. No sé si he conseguido ser demasiado original, pero muy contento con que os guste.
Un fuerte abrazo!!!
Magnífico, Juancho. Estremece esa letanía de imágenes con las que nos vas contando una historia terrible. Gracias por contarla en un día como hoy.
Un beso y suerte.
Gracias a vosotros por leerlo Asun. Si hay una causa con la que hoy estoy comprometido es con la feminista, y cualquier paso que pueda dar en esa dirección me hace muy feliz.
Un beso enorme Asun!!!
Éste es mi lagarto!!!
Huele a clásico y moderno, inmortal!!!
Enhorabuena, Juancho!!!!
Un saludo!! 😉
Gracias Marca!!! Aunque exageres… un abrazo de los más grande!!!!
Uy, me he colao!!!
jejeje
Abvrazoooooooo exageraooooo!!!
😉
Impresionado he quedado, por la historia, la presentación, la descripción…
Enhorabuena Juancho, a tus pies.
Jajaja… no merezco tanto Álvaro, creo que nadie lo merece. Pero agradezco de corazón tu visita y tu comentario.
Un abrazo enorme!!
¡Uf! Impresionante, Juancho..Los lagartos de Lorca, tu alter ego y ese lagarto de fondo negro en Seat blanco.
Felicidades y un gran abrazo.
Muchísimas gracias Carmen!!! Sí hay lagartos de por medio es muy difícil resistirse a hacerle un guiño a Lorca.
Un beso enorme!!!
Estremecedor, impactante, espectacular relato.
Te doy la gracias por compartirlo.
Un saludo.
Pilar
Muchísimas gracias a ti Pilar, y a todos los demás, por acercaros a leer. Feliz de que te guste.
Besosss!!
Termino de(re)leer y la palabra que me viene a la mente es tremendo, JUANCHO… Tremendo relato que estremece hasta el tuétano de la niña que sigo siendo en un rincón de mi corazón, por lo tremendamente musical de este cuento de advertencia cuya rima termina pegándose a la mente y a la voz cual si fuera las patitas pegadizas de un reptil…
Me ha encantado y espantado a partes iguales.
Cariños,
Mariángeles
Coincido contigo Mariángeles, es tremendo que cada poco tiempo nos encontremos en las noticias casos similares a este. Espero que este goteo cese cuanto antes. Me encanta tu comparación del ritmo del relato con los pasos del reptil. Muchas gracias por descubrírmela.
Un beso grande!!!
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Eres un maestro
del microrrelato.
¡Cómo un triste cuento,
si está bien contado,
te llega hasta el alma!,
por eso te aplaudo
y te felicito;
¡Qué grande eres, Juancho!
Tú si que eres grande Rufino!!! Muchas gracias por la visita, y por tus palabras. Ganas de leerte también.
Un fuerte abrazo!!!
Esto es un romance, una poesía popular, una denuncia poética. Me encanta.
Muchas gracias Paloma. Técnicamente no sería un romance, porque me saldrían heptasílabos (no todos que habría alguno más largo) en vez de octosílabos y la rima tampoco coincidiría, pero si es verdad que tiene más o menos ese ritmo. Pero quiero intentar darle esa forma… veremos.
Un beso enorme!!!!
Hermoso y tétrico este estremecedor relato, digno de un premio. Enhorabuena, largo, pero en este caso, lagarto bueno. Un fuerte abrazo y gracias por esta denuncia.
Muchísimas gracias Gloria!!! A ver si nos vemos pronto.
Un beso grande!!!
Por poner un pero, el pobre ñagarto qué culpa tiene. Con lo tranquilito que él estaba.
Me ha gustado mucho tu canción infantil, de esas que dejan huella, nadando entre la inocencia y la maldad del sacamantecas, modernizado y en automóvil.
Has utilizado con maestría esa frase de las madres o ese mantra, lagarto, lagarto.
Los verdes salen por los cuatro costados. Por tanto, matricula de honor para tu micro.
Abrazos y feliz día.
La verdad es que yo he pensado lo mismo sobre el lagarto, que al final no es más que un convidado de piedra ahí en su pedernal. Muchas gracias Mercedes por tu comentario y esa virtual nota, sin duda desmedida, pero que te agradezco de corazón.
Un beso grande!!
Te dejo mi aplauso y admiración maestro.
Acepto con muchísimo cariño tu aplauso Yolanda y lo agradezco, por supuesto. Pero aquí todos somos dignos de admiración y aprendemos unos de otros. Maestro sí, tanto como todos los demás. Un beso enorme y muchísimas gracias!!!