51. LA LÓGICA DEL CAOS
Estoy cansado de que me tomen por el «pito del sereno». Antes, mi despacho era la envidia de toda la empresa. El ordenador centrado en el escritorio, el teléfono en un lateral y el bolígrafo encima del cuaderno. En las librerías exhibía los archivadores, clasificados por orden alfabético, lo que ayudaba a cualquiera a localizar la información.
Claro que, en el momento en que desaparecía algún expediente, me acordaba de la familia de San Cucufato y me transformaba en Hércules Poirot. Entonces unos se encogían de hombros; algunos se rascaban la cabeza; y a otros, parecía se les había comido la lengua el gato.
Por tal motivo, distribuí los documentos por la mesa, las sillas y las estanterías, con una lógica que solo yo sé descifrar. Además, como anzuelo, esparcí: seis paquetes de caramelos y otros de chicles; seis nueces con cáscara: y, seis galletas de canela envasadas individualmente. Productos que les encantaban a ciertas personas de la oficina.
Cuando regresaba de las reuniones, lo primero que hacía era comprobar qué es lo que faltaba del piscolabis y si habían manoseado algún expediente. De esta forma recuperaba, en un pispás, lo que era de mi propiedad.


Jajaja, las mañas que hay que buscarse para burlar a los desaprensivos. Me encanta lo de los piscolabis, aunque igual es un incentivo para que sigan desapareciendo expedientes, con tal de seguir pillando galletas gratis.
Un abrazo, Julia.
Lo que demuestra que es más eficiente el desorden organizado que el perfecto orden sin control. Una idea la tuya digna de ser copiada.
El orden es necesario, eso no es discutible, otra cosa es la manera de aplicarlo, que depende no solo de quien lo organiza, sino también del resto de actores, en este caso, personajes. Está claro que las debilidades nos retratan.
Un relato divertido.
Un saludo y suerte, Julia
Muchísimas gracias a los tres por vuestros comentarios. Un poquito de humor siempre viene bien 😉
El orden que reina dentro del caos. Muy hábil tu protagonista, ahora tiene los expedientes más controlados.
Un abrazo y suerte.
La lógica del caos. Un desorden controlado es un orden efectivo. Me encantan las trampas y señuelos utilizados para cazar. Muy pensado y divertido. Un abrazo y suerte, Julia.
Muchísimas gracias!💜
Buenísimo ese humor blanco, esa táctica del narrador de la historia para volver a recuperar ese orden en su escritorio que el entorno le niega. Un micro divertido, de esos que te dejan una sonrisa tan necesaria en estos tiempos de disparate y caos que nos rodea. Un abrazo, Julia.
Qué bueno el encontrarte por aquí. Muy divertido tu texto. Tu protagonista es muy hábil e ingenioso. Me ha gustado mucho. Bienvenida y mucha suerte. Un abrazo grande, Julia.
¡Sorpresa! 🤣. Muchísimas gracias a los dos. Un verdadero placer estar tan bien acompañada.