Esta Noche Te Cuento. Concurso de relatos cortos

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83. Tres palabras

El mayor sale al balcón, debe encontrar las palabras. Fuera está lloviendo. Acaban de cenar macarrones. Solos, en silencio.

El pequeño viene detrás:

—¿Lees conmigo un cuento? Ayer, con mamá, leí uno de dinosaurios.

El mayor no le mira. Sigue buscando entre la lluvia, entre los coches. Mañana tiene examen de conducir, el teórico. Las señales rojas significan prohibición; las azules, obligación.

Encárgate esta noche del niño, le ha dicho su padre.

Debe fregar los platos. Y acordarse de poner la alarma.

El pequeño le repite la pregunta. Varios relámpagos iluminan la avenida. Las señales amarillas son de advertencia.

     Encárgate de él, por favor, que yo debo quedarme en el tanatorio. Y… díselo.

Díselo.

Sí, debe hacerlo. Debe encontrar esas malditas tres palabras. Pero su cabeza se empeña en esquivarlas; prefiere huir y pensar tan solo en coches y platos sucios. En la lluvia, en su examen de mañana…

En las putas señales de tráfico.

5 Responses

  1. Ángel Saiz Mora

    Cuesta mucho decir a un hermano pequeño: «Mamá ha muerto». El cerebro repite que es necesario, tal como se lo ha pedido su padre, a él le corresponde, pero no sabe si podrá hacerlo. Mejor concentrarse en otros asuntos, con la esperanza vana de que el mal trago y la triste realidad desaparecerán pronto.
    Sentido del deber, miedo a la reacción, aderezado con una voz infantil, con la de un narrador y con la psicología del protagonista.
    Un abrazo y suerte, Alberto

  2. Gema Herráez

    Un relato que sin decir nos cuenta un hecho que planea y se va desvelando y que adivinamos. Es difícil encontrar esa manera de contar solo con la ambientación y esta muy conseguido. Esa tristeza, esa ingenuidad y esa búsqueda del coraje para decir lo que no se quiere.
    Un saludo

  3. Qué escena tan demoledora. Contando sin contar nos haces ver a esos dos pobres chavales: el mayor con la responsabilidad y la inmensa tristeza, el pequeño aún ignorante del mundo roto que se le viene encima. Y fuera, la lluvia. Muy bueno.

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