36. Certezas
En mi ruta por la España vacía me abre la puerta un anciano que se resiste a abandonar su casa. Se llama Aaron y su única compañía es un viejo televisor. Sin preámbulos, me explica cómo funcionan las cosas. Desconfía de que el hombre haya llegado a la Luna: «Aquello era una pantomima con un decorado de cartón». Niega que existan las guerras. «¿Usted ha visto alguna?». Sin dejarme contestar, remata: «Yo tampoco». Mientras trae unas aceitunas asegura que las epidemias son un cuento chino y que la lotería es una farsa. «Los que festejan con champán son figurantes que, cuando cae el telón, vuelven al anonimato».
Va desmontando el mundo aceituna a aceituna con una seguridad que desarma. Dando vueltas con el índice afirma que la Tierra es plana: «De lo contrario, el agua escaparía de los océanos y nosotros nos caeríamos en cada giro».
Guarda silencio, me observa y se acerca para sentenciar: «La mentira más grande de todas es que Elvis esté muerto. Se retiró cansado de tanta fama y vive en una aldea perdida de la mano de Dios».
A punto de rebatirle, lo miro a los ojos y reconozco las portadas de mis primeros discos.


¡Elvis está vivo! Jajajaja
Desde siempre, y más cerca de lo que creemos, jajajaja. Gracias por pasarte por aquí, Gema.
Un saludo.
Jajaja, lo que es es y punto pelota. Ay, qué bueno. Un abrazo y mucha suerte😘😘
Hola, Aurora. Me encanta que te guste esta chifladura que se me ha ocurrido… aunque ojalá fuese cierta.
Un abrazo enorme. Y gracias por pasarte por este rinconcito.
Todos loa datos de este personaje, movido por su descreimiento, son pura fantasía. Lo que nunca imaginó quien le acompaña es que un día iba a encontrarse cara a cara con una figura mítica.
Tengo la certeza de que el autor de este relato escribe divinamente, además de ser muy buena gente.
Un abrazo y suerte, Pablo
Mi querido Ángel, si hablamos de buena gente ahí eres el número 1, como en muchas cosas más.
Como siempre, gracias por el regalo de comentario que me haces, que enriquece cada relato que comentas.
Un fuerte abrazo y gracias por todo… y mucho más.
¡Qué bueno, Pablo! A ver si va a tener razón en alguna cosa más aparte de lo de Elvis. ¿Oye, y no tendrá a Marilyn escondida en el armario? 😀
Besazos mil.
Hola, recogedora de premios más que merecidos.
Aparte de lo de El is, ojalá llevase razón en lo de que no existen las guerras.
A Marilyn la guardamos para otra ocasión, buena idea, jajaja.
Besazoooo.
Ja ja ja. Según iba leyendo las “certezas” del viejo, casi lógicas para una persona mayor aislada que interpreta lo que ve en la tele a su manera, para nada me podía imaginar el broche final. Muy bueno.
Muchísimas gracias, Edita. Se me ocurrió ese broche al recordar un programa llamado 22 minutos de un cocinero, Julius, que en la pizarra en la que ponía los ingredientes muchas veces estaba escrito Elvis is Live!
Luego, con el nuevo viaje a la luna se me vino esa gente que cree que nunca la pisaron, y así fueron saliendo las demás certezas creadas por la imaginación de Aaron, que para quien no lo sepa era el segundo nombre de Elvis. Elvis Aaron Presley se llamaba… o se llama, ¿quién sabe?
Un beso.
Anda! A ver si resto también va a ser real, y no producto de la imaginación de un viejito, y tenemos que cambiarnos el chip… Me encanta el giro final.
Un abrazo y suerte.
Buenas, Rosalía. Qué alegría leerte siempre. Me alegra mucho que nuestro Ángel tenga tan buena compañía y tanto tú como otras compañeras se hayan animado a dejar estos pedazos de comentarios.
Como dije antes en otra respuesta, ojalá que, al menos, la teoría de que no existen las guerras fuese cierta. La de que Elvis está vivo… aquí en el relato está la prueba, jajajaja. Estuve dudando entre él y Lennon, otro de mis grandes ídolos. Ojalá estuvieran vivos los dos. No obstante, cada vez que ponemos una canción de ellos, los mantenemos con vida. Gran acierto el de JAMS al poner en la presentación del tema “Imagine”. Ojalá la escucharan más detenidamente los líderes que están transformando el mundo en un planeta devastado por las guerras.
Un beso y un fuerte abrazo para Ramón.
Pues sí, sin duda lo mejor sería que las guerras fueran de mentiras.
Ah, y dice Ramón
… dice Ramón que recibe tu abrazo y te manda otro de vuelta para ti.
Menos mal que los que leemos por aquí no tenemos SUSPICIOUS MINDS y tenemos la certeza de que has sido tú y no el mismísimo Elvis (utilizando su otro nombre) desde su retiro descreído quien ha escrito un micro tan lleno de humor.
Mucha suerte, y un abrazo, Pablo.
¡Qué bien traída la canción, Rafa! ¿Quién sabe? Lo mismo fui yo el que encontró a Aaron y solo he escrito lo que él me contó. Cuando se quedaba callado tarareaba IF I CAN DREAM.
Un saludo y gracias por pasarte por aquí.
Un humor certero.
¿Qué le hizo a Elvis visitar la España vaciada?
Burritos hay que una vez aciertan por casualidad. Y a este señor, aceituna a aceituna, pues le sonó la flauta más inverosímil. Y la que decora a la perfección este coctail sabroso de palabras
Muchísimas gracias, Hugo. Quiero pensar que Aaron se refugió en una aldea de Jaén buscando él anonimato y lo eligió por lo que le gustan las aceitunas, y ya se sabe que los olivos de Jaén dan las mejores.
Un fuerte abrazo y me hace mucha ilusión que te hayas pasado por aquí.