20. LOS GARRAVISES (Jesús Alfonso Redondo Lavín)
Ya sé que es tarde para arrepentirme de no haber sonsacado a mi abuela detalles más precisos de lo que pasó en su época o del significado de muchos de sus relatos a los que, mientras jugaba con mis soldaditos de plomo, no prestaba demasiada atención. En más de una ocasión me dijo: “hijo, tú perteneces por parte de mi familia a los “Garravises” y por parte de la del abuelo a los “Bragastristes”. Entendía la sorna de la madre de mi padre respecto a su marido, pero no pregunté que qué era aquello de los garravises. Tampoco mi prompt a la IA da resultados.
Seguramente echó mano de dichos ancestrales de su profundo saber castellano.
He dedicado un innumerable número de horas y ahora, jubilado, muchas más, a la búsqueda de mis ancestros. Me he topado con sidreros asturianos, maragatos y leoneses de las riberas del Órbigo, cántabros pasiegos y trasmeranos, burgaleses pinariegos y losinos, pucelanos, palentinos cerrateños y tierracampinos y hasta un despistado alcarreño. Los he descubierto con oficios de herreros, labradores, pastores, arrieros, ferroviarios, carboneros de carbón de encina, ganaderos, médicos y maestros de escuela.
Abuela, escucha, ¿quiénes y de dónde eran esos que tú llamabas garravises?


Hermoso, muy hermoso tu micro, Jesús Alfonso, y si es autobiográfico como suelen ser los míos, emociona aún más. Nuestros ancestros, de acá o de allá, construyeron la herencia cultural que hoy disfrutamos, y no debemos permitir que la avaricia capitalista nos la robe. Enhorabuena y un gran abrazo, guapo.
Tienes Razón Puri aunque en mi caso temo que rozo lo paranoico.
A ver si te ayuda esto: «La palabra correcta es garbancillos (o a menudo pronunciada localmente como garrabancillos, garrabises o garravises), un término coloquial utilizado en varias regiones de España e Hispanoamérica para referirse a los garbanzos que no han alcanzado su tamaño normal o que se han quedado sumamente pequeños y duros tras la cosecha o el cocinado.»
Muchísimas gracias. Ahora veo que mi abuela usaba un antiguo refrán castellano jocoso con las hidalguías.
No siempre somos los mismos en las diferentes etapas de la vida. Lo natural es que los niños jueguen con despreocupación. Tú tienes la virtud de haber sido observador y respetuoso con el pasado, además de un cronista de tu familia e incluso de una época. Puede que acabes por averiguar más cosas sobre los «garravises», a cuyo linaje también perteneces, ojalá lo consigas. En todo caso, tu labor es meritoria, como también contarla y compartirla.
Un abrazo y suerte, Jesús
Muchas gracias Ángel, lo cierto es que mi abuela Lola era muy contadora y era difícil no escucharla
Qué maravilla que hayas podido bucear en tus antepasados y averiguar tantas cosas. Seguro que acabas averiguando también quienes eran esos Garravises.
Un abrazo y suerte.
Por lo que me cuenta Edita debo ser garbancito, aunque no lo parezco. Muchas gracias por comenter.
Génesis. Necesario saber los orígenes para conformar tu propia identidad. Mu bien contado, Jesús. Enhorabuena.
También brujuleo con los datos del ADN y me he llevado alguna sorpresa de esas del programa de Lobatón. Gracias por comentar.
Hola, Jesús:
Qué bonito echar la vista atrás y poder seguir el hilo que nos ha traído hasta aquí.
He leído burgalés. A ver si vamos a tener pertenencias comunes.
Una delicia de texto que siendo una “lista” de ancestros tiene un tono y una melodía preciosa. Si lo escribo yo, sale una lista para hacer cocido.
Enhorabuena y suerte
Pues mi más antiguo ancestro de apellido Redondo nacido hacia 1590 era de Villímar y se instaló con su esposa en Canicosa de la Sierra- Gracias por comentar.
Tu relato es fantástico y me ha recordado una anécdota: Hace años cuando o había casi redes sociales, recibí una llamada de un desconocido que se identificó como primo de mi padre; me explicó que se había jubilado y que había decidido hacer el árbol genealógico de la familia. Hablamos un rato y accedí a responder a sus preguntas con una condición: que cuando hubiera lo hubiera completado, me hiciera llegar una copia.
Tiempo después, cuando ya no recordaba aquella llamada, me llegó un correo con el árbol de la familia: nombres, fechas de nacimiento y muerte, enlaces de matrimonio, flechas de dónde iban saliendo más nombres que se enlazaban con otros, anotaciones al margen con curiosidades familiares… descubrí que tengo familia ferroviaria y también en el mundo del circo.
Te lo cuento porque cuando nos falta la referencia de nuestros mayores, siempre queda alguien en otra rama de la familia que recuerda o que ha recabado información antes de perder a los suyos. A veces, la iniciativa de un jubilado sirve para unir o al menos para conocer algo de nuestra historia común. Seguro que hay por ahí un montón de Garravises esperando tu llamada 😉
Mucha suerte con el relato. Abrazo
Cada vez hay más datos en internet (por ejemplo la base histórica DOKUKLIK en Euskadi que pone a disposición datos de los libros parroquiales y facilitan la labor de búsqueda y de compartir datos con otros buscadores. Gracias por tu comentarios.
Sin ir más lejos mi esposa tiene el apellido Artiaga procedente de las Améscoas de Navarra
Una bonita historia esta que relata el interés por los ancestros. Algo en lo que casi todos hemos tenido alguna vez cierto interés, aunque sin llegar a la dedicación de tu protagonista. Garravises son garbancitos, nos dice Edita. Mira a ver, será que esos ascendientes eran pequeñitos…, o muy duros. Un abrazo y suerte, Jesús.
Creo que finalmente, por lo que he aprendido de vuestros comentarios era una sorna de mi abuela acerca de las hidalguías. Gracias Antonio.
Desde 1590 ya estaban preparando tu llegada al mundo, en el siglo XX, personas de las que vas sacando sus historias poco a poco en esas horas que comentas has empleado. Eres el resultado de mezclas de muchas vidas que, bien mirado, te estarán viendo como representante de sus anhelos e inquietudes. Mucha responsabilidad es.
Gracias miguel. Sí, y tienes razón. Tengo la sensación de ir resucitando personas olvidadas y que de alguna forma me agradecen que ponga sus nombres en mi base de datos de ancestros. Trato de imaginar sus vidas con datos adicionales y me adentro en la historia de los pueblos, que incluso a veces visito, Es una buena forma de entretenerme. Ya descubriré que somos parientes tú y yo. Un abrazo.