53. «Homo sapiens»
Provincia de Gauteng (Sudáfrica).
Cuna de la Humanidad.
El derrumbe accidental en la falda de una colina cercana al fértil valle del río Vaal, en Sudáfrica, produjo un hallazgo inesperado, y además sirvió para redefinirnos como seres humanos modernos. La tierra se abrió a una cueva sellada durante miles de años en cuyo interior yacían más de una veintena de homínidos entre hombres y mujeres. Gracias al compartimento estanco del lugar todos ellos se encontraban momificados y en un estado tan excepcional de conservación que incluso se percibía la piel apergaminada y, aun así, casi intacta de sus cuerpos.
El equipo de paleontólogos encargados de determinar la categoría a la que pertenecían debatió si habría que asignarlos a una etapa arcaica de los primates, identificarlos con un orden nuevo o registrarlos como un fósil de transición entre alguno de estos grupos y nuestro propio género. Su pertenencia a la especie Homo sapiens, sin embargo, no dejó ninguna duda cuando un estudio posterior reveló las fracturas de huesos y dientes, y las manchas de color cárdeno que destacaban sobre la piel grisácea, alrededor de los ojos y la boca, en más de la mitad de los cuerpos femeninos adultos allí descubiertos.

