52. En busca de una patria
EN BUSCA DE UNA PATRIA(Gema Herráez)
Debo dejar mi pueblo en el que nunca me he sentido habitante. La vida es dura aquí, no hay futuro para mí si no quiero cuidar ganado como mi padre. Sé que al otro lado me espera una oportunidad. Será duro, lo sé, pero quedarme es morir, es renunciar al mundo, a las posibilidades, a ver más allá de estas montañas que son una cárcel.
Quizás tampoco me sienta habitante de ese otro mundo al que no pertenezco. Seguro que me será ajeno, pero podré construirme a mí mismo, ser quien quiera ser, luchar por encontrar mi sitio. Sí, lo haré. Solo tengo que alcanzar la otra orilla. Otros lo han hecho ya.
Está siendo más duro de lo que creía. El mar está en mi contra. Me fallan las fuerzas. Veo las luces, parecen cerca. Tengo que nadar un poco más. Es imposible, las piernas me pesan y las olas me arrullan hacia dentro. No puedo más. Ahora ya sé cuál será mi patria, el mar.


Todos pertenecemos a un mismo planeta, pero las circunstancias, de todo tipo, que ya vienen marcadas desde el nacimiento, marcas grandes diferenxias vitales, a veces insalvables.
Un abrazo y suerte, Gema
Si Angel, nada puedo añadir más porque lo has descrito tal y como es.
Un abrazo
Qué duro y qué real es tu micro, querida Gema. El ser humano casi siempre busca un futuro mejor pero, desgraciadamente, y con demasiada frecuencia, sucumbe en el intento. Enhorabuena y un beso, guapa.
Si Puri muy duro. Hay personas que por el sitio en el que nacen tienen las cartas marcadas .
Un abrazo
Tu relato es tristemente realista y actual. En esa patria marina encontrará muchos compatriotas. Muy oportuno.
Así es Edita. Aún quedamos personas a las que nos conmueve ese drama humano aunque poco podamos hacer.
Un abrazo
El Mediterráneo es ya una fosa común, imposible calcular cuántas vidas se ha tragado. Ojalá nadie tuviera que abandonar su hogar.
Un abrazo y suerte.
Tristemente así es Rosalía. No puedo pensar en inseguridad, ni en invasión, solo puedo sentir tristeza por todas esas personas anónimas que arriesgan su vida para buscar una oportunidad ,que por nacimiento no tienen ,y la pierden .
Un abrazo
Gema, describes una imagen que puede pertenecer a un joven marroquí intentando llegar nadando a Ceuta. Por el momento han perdido la vida 78. Serán más. Pero para mí, tu relato ha dibujado el corazón de cualquiera de ellos. Enhorabuena.
Gracias MiguelAngel por tu empatía. Creo que ya iban 100 que se hayan rescatado pero seguro que muchos todavía pertenecen al mar. Es terrible.
Un abrazo
Crudo el relato de la actualidad en la que se discute la pertenencia a la tierra, pero no al mar. El número sigue subiendo. Felicidades Gema. Un abrazo.
Hola Gema
Qué duro y qué importante es escribir sobre estos temas. A veces se ponen a debate diferentes aspectos, perspectivas, detalles… y se nos olvida que lo más cruel son todas esas vidas que el Mediterráneo oculta bajo sus aguas.
Enhorabuena y suerte
Gracias Antonio y Alberto por la empatía y por leer y comentar. Es consolador comprobar que todos los que comentáis lo hacéis desde la perspectiva humanitaria. Cuando el mundo parece estar deshumanizándose.
Un abrazo
Por desgracia has descrito con perfectamente la cruda realidad, tan de actualidad ahora. Qué triste es todo, me avergüenzo sinceramente de la humanidad, que grande se nos queda ese nombre. Enhorabuena por poner voz a estos temas tan importantes y por tu empatía. Mucha suerte y un abrazo grande.
Qué bien retratas la desesperación y el trágico final al que muchas veces conduce sin remedio. Y que se siga repitiendo no nos deja en buen lugar como seres humanos.
Un abrazo y suerte, Gema.
Perder la vida, y de esa forma. Pura desesperación!
Hola, Gema. Ni falta hizo que mencionaras a Ceuta en el micro; fue leerlo e imaginarme siendo ese joven o ese adulto marroquí nadando hacia la costa, con todos esos pensamientos y esas palabras en su cabeza, sabiendo, en el último instante, que nunca habrá de alcanzar la anhelada costa… Habría que tener un corazón de piedra para no conmoverse ante el fin de esta persona, sea quien sea y venga de donde venga…
Lo dicho, un micro conmovedor.
Un beso grande,
Mariángeles
Ese «ahora ya sé cuál será mi patria» encoge el corazón. Un final breve, bello y dolorosamente humano. Gracias por la reflexión obligada, Gema.
Duro e intenso micro sobre las pobres personas que pierden su vida en el mar, mientras buscan un mundo mejor. La desesperación máxima, y un cierre en el que en una frase condensas el dolor del personaje – narrador. Me gustó el tono, Gema. Mucha suerte y un abrazo
Un fiel reflejo de lo que viene sucediendo desde hace mucho, y justo en estos días con más protagonismo. Qué privilegiados somos de haber nacido en este lado y no tener que jugarnos el tipo para alcanzar una vida digna. A mí también ese «ahora ya sé cuál será mi patria» me ha llegado al alma. Un abrazo y suerte, Gema.