51. PROLEPSIS (A. BARCELÓ)
Me invade una paz de calma chicha mezclada con una tempestad de emociones. El tiempo es un reloj de arena evaporada y la luz un líquido transparente que me empapa. En el silencio más absoluto, percibo una dulce melodía que parece envasada al vacío dentro de mi cabeza. No entiendo nada y en realidad lo comprendo todo.
Ahora, sé que existe un universo imposible de explicar al otro lado de una frontera invisible. Yo la crucé durante un instante eterno y tuve que regresar al lugar al que todavía pertenezco.


Es comprensible el estado de tu personaje, a caballo todavía entre dos mundos: el que todos conocemos, y otro en el que espacio, tiempo y las categorías conocidas son otras, con el reloj hacia adelante, como si hubiese despertado de un sueño y se encontrase en tierra de nadie, después de haber visitado el futuro de una manera que ni él mismo puede explicarse, como sorprendente es también tu relato. Puese que lo que lo que nos separa de otras dimensiones sea algo mucho más fino de lo que creemos.
Un abrazo y suerte, gran tocayo
Hola, Ángel.
Yo tenía una idea clara en mi cabeza al escribir este relato.
No somos finitos. Desconozco si existimos en varias dimensiones simultánea o alternativamente. Lo que está claro es que hay un momento en que todos nos enteraremos, aunque a mi protagonista se le ha hecho un pequeño spoiler palabra que tiene equivalente en castellano (destripar), al igual que flashforward es PROLEPSIS.
Un refrescante saludo, mi querido tocayo.
Qué surrealista, no sé si el protagonista está a punto de nacer, o, como dice Ángel, se trasladado de una dimensión a otra.
No puedo dejar de comentar el reloj de arena evaporada y la luz como un liquido transparente. Creas una atmósfera onírica que nos envuelve.
Un abrazo y suerte.
Hola, Rosalía.
Muchísimas gracias por tu comentario.
La verdad, no siempre se consiguen unas buenas frases para ambientar los textos, pero reconozco que estoy contento con lo que me ha salido en este relato.
Un abrazo.
Tu relato está hecho de pinceladas artísticas que alimentan. Casi da igual que se entienda o no: el arte no es para entender, es para disfrutarlo.
Hola, Edita.
Jo, esto que me dices son palabras mayores, no sé cómo agradecértelo.
Qué pena no haber conseguido explicar mejor lo que yo tenía en mente: el protagonista narra una ECM (experiencia cercana a la muerte.
Un cariñoso saludo.
No se porque, quizás porque el cine es una referencia para mí,este relato me ha recordado a la película Interestelar. Tal vez por lo de los mundos alternativos, paralelos. A mí lo de la física cuántica se me escapa por lo complicado pero es muy sugerente pensar que tal vez existe un mundo paralelo en el que llevamos otra vida pero siendo nosotros. ¡Perdón por el rollo, me he dejado llevar por el espíritu de tu cuento! Jajaja
Un abrazo
Hola, Gema.
No necesitas pedir perdón, al contrario, agradecido de que me cuentes tus impresiones tras leer mi relato, que además me parecen de lo más interesantes.
Un refrescante saludo.
Hola, Barceló. De todas las acepciones de ‘prolepsis’ que me da el diccionario, me parece que ésta es la que más se acerca a lo que cuenta el narrador:
Prolepsis
Del gr. πρόληψις prólēpsis.
f. Fil. En la doctrina de los epicúreos y los estoicos, conocimiento anticipado de algo.
Según interpreto, el personaje ha experimentado un viaje astral, o ha hecho un salto en el tiempo… En ese instante eterno en que cruzó la frontera invisible hacia ese universo paralelo, lo ha comprendido todo…
Lo que más me gusta del micro son las imágenes de esa prolepsis, con la luz líquida que lo empapa a la cabeza…
Como siempre, un placer leerte.
Un beso grande,
Mariángeles
Hola, Mariángeles.
Tú, cómo buena especialista en lenguas, sabes bien que el castellano es un idioma muy rico y que además es muy abierto e incorpora palabras que no tiene o que terminan usándose de forma habitual. El caso es que pensaba que el término inglés flashforward no tenía equivalente en castellano y hace poco descubrí que sí y cuando terminé de escribir este relato, me di cuenta de que no solo encajaba a la perfección como título, sino que le aportaba un significado mayor. El protagonista ya ha visto algo que volverá a ocurrirle en un futuro, cuando abandone definitivamente el mundo al que ahora pertenece.
Un cálido saludo para ti, que por tus lares estáis en invierno.
Querido Ángel, lo cuántico me enamora, otros universos nos acompañan y solo los que tiene suerte pueden viajar a ellos y volver. Salir del mundo de lo racional es maravilloso porque desde ese otro mundo, cuando vuelves, entiendes mucho mejor mas cosas irracionales. Enhorabuena por las imágenes surrealistas y oníricas que manejas. Enhorabuena.
Hola Ángel:
Demuestras que te sabes mover en diversos terrenos, también en ese lugar limítrofe, en el que se pueden visualizar realidades futuras
Enhorabuena y suerte
Un abrazo
Hola, Alberto.
Cuando escribo me encanta dejarme llevar. Lo bueno de los temas que nos propone ENTC es que nunca sabes qué te van a inspirar, hay veces que uno mismo se sorprende.
Gracias amigo. Un refrescante saludo.
Hola, querido amigo.
Magnífico el uso del título. La prolepsis deja de ser un simple recurso narrativo para convertirse en la experiencia de quien regresa sabiendo algo que las palabras no alcanzan a explicar. Las paradojas del texto no confunden: son la única forma posible de contar lo inefable. Coincido con Gema, (que como ella soy una cinéfila empedernida, sobre todo de ciencia ficción), en lo de la película “interestelar”. Me vino a la cabeza leyéndolo.
Tu relato requiere más de una lectura, y como siempre es exquisito.
Mucha suerte y un abrazote, Ángel.
Hola, Nuria.
Me inflo como un suflé después de leer tu comentario, pues bien sabes que valoro muchísimo tu opinión.
A m8 también me gusta mucho el cine y, de hecho, utilizo algunas películas para mis relatos.
Un abrazo cálido, pero muy refrescante, que menudo veranito llevamos.
Me ha encantado esa sucesión de contradicciones —calma y tempestad, silencio y melodía, no entender nada y comprenderlo todo— para acercarnos a lo inexplicable. Y ese «todavía pertenezco» final deja flotando una certeza inquietante: algún día tocará cruzar de nuevo esa frontera, pero ya sin regreso. Enhorabuena, Ángel
Hola, Sergio.
Muchas gracias por tus palabras, me hace mucha ilusión volver a encontrarme contigo por aquí.
Hay una frontera que, al menos de momento, es inevitable cruzar, pero sabiendo en este caso o teniendo fé en otros, que el camino continúa, es otra historia.
Volviendo a las contradicciones, te envío un refrescante y cálido saludo.
Pues ahora ya ha experimentado lo que le sucederá más adelante y parece que no le ha asustado, todo lo contrario, le ha placido, como esa sensanción que narran los que han vivido una experiencia entre dos mundos, cercana a la muerte. Sensacional, Ángel
¡Abrazo!
Muy bueno, Ángel. Al leerlo, y teniendo en cuenta el título, una interpretación que tuve fue la de que el personaje había sufrido una especie de muerte súbita, algo que le hizo cruzar el umbral y ver al otro lado, para luego regresar de ese estado al mundo de los vivos. Veo en algún comentario que eso pretendías, así que conseguido. Muy poético y surrealista, me han gustado mucho los contrastes. Mucha suerte y un abrazo.