61. … Hambre para mañana (Aurora Rapún) – Fuera de concurso
La mujer que nunca había tenido nada ansiaba los ojos verdes que sujetaba en la palma de la mano con la misma desesperación con la que racionaba la comida que esa dependienta que fue tan bella le regalaba cada mañana al verla mendigar en la puerta de la tienda en la que trabajaba.


Qué mala es la envidia, hasta homicida puese llegar a ser.
Un relato que sobrecoge.
Un abrazo, Aurora.