Esta Noche Te Cuento. Concurso de relatos cortos

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49. Corazón congelado (Rosy Val)

Resolvimos cambiárselo a todos los terrícolas que restaban. En su lugar les trasplantamos otro fabricado con rosas de Jericó, bayas de açai y algas del mar Rojo.

Pretendíamos que el nuevo comenzara a palpitar de forma rítmica, ya que el anterior latía frío, descomedido y desacompasado. Llevábamos tiempo observándolo. Ya no se partía ante un niño hambriento o una mujer desesperada. Tampoco se ablandaba delante de un indigente aterido ni de un perro desamparado en la calle. Mucho menos se encogía frente a la muerte de un bosque, la desaparición de alguna especie, la agonía de los mares o el deshielo de los casquetes polares. Aunque no nos extrañó especialmente, era de esperar que, tras tantos conflictos, injusticias, guerras, holocaustos y genocidios, el de venas, músculo y arterias, finalmente terminara perdiendo toda sensibilidad.

5 Respuestas

  1. Ángel Saiz Mora

    Estos seres de otro mundo nos conocen muy bien. Saben que en el corazón, el que sufre muchas veces ante las injusticias, los desmanes, la destrucción y el sufrimiento ajeno, reside nuestra fuerza inquieta para cambiar las cosas a mejor. Un órgano cada vez más insensible, sin esa función fundamental que le otorgamos simbólicamente, deja de tener sentido. No conmoverse ante tanto despropósito, mirar para otro lado con indiferencia, solo nos puede conducir a la perdición.
    La frialdad de un corazón congelado es inhumana y perversa, una tentación que nunca debe imponerse. Esperemos que el nuevo nos ponga otra vez en el camino, el único posible, el de la sensatez, el respeto y la solidaridad con los semejantes, con el resto de seres vivos y con el planeta.
    Un relato lleno de simbolismo, con avisos para navegantes antes de que sea tarde.
    Un abrazo y suerte, Rosy

  2. Hola, Ángel, agradecida y encantada por el comentario que me dejas.
    De momento, y a la espera de poder darte un abrazo en tierras gallegas en vivo y en directo, te mando uno virtual, pero enorme 😉

  3. Hola, Rosy, pues a ver si aciertan con el cambio esos enigmáticos seres. No estaría nada mal que pudiéramos recuperar en nuestros corazones la sensibilidad y la compasión que hemos perdido. Nos emocionamos y lloramos en el cine, pero volvemos la vista muchas veces a las injusticias que sufren los que nos rodean. Una propuesta interesante, que incluso serviría como tema para una peli de ciencia ficción. Suerte y un beso desde Pamplona.

  4. Rosy, leyendo tu relato dan ganas de salir a la calle a arreglar cosas!!
    Pero estas tan gordas, ¿cómo las arreglamos?
    La verdad es que las noticias es casi mejor no mirarlas, todo son desgracias…
    Si ese corazón fabricado consigue hacer reaccionar a la gente, que empiecen cambiando el de los dirigentes del mundo, por favor.
    Un beso,
    Carme.

  5. Rosy Val

    Qué alegría, Juana y Carme, encontrarme con vuestros comentarios.
    No estaría nada mal poder cambiarle el «corazón» a los que nos dirigen… y a los que se creen que este mundo no es caduco.
    Muchas gracias y un abrazo grande.

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