Esta Noche Te Cuento. Concurso de relatos cortos

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40. El aire y la montaña (Antonio Bolant)

A pesar del esfuerzo por resaltar la fertilidad de sus laderas agitándole la exuberante vida que habían acogido durante milenios, el aire no podía consolarla. La montaña se empeñaba en calificarse como hija de la destrucción, se percibía como un simple cono hueco de entrañas arruinadas por el caos de un magma devastador.

—Pues escupe tu desolación —le espetó finalmente el aire—. Arroja ese vacío al exterior para que todos sepan de una vez de qué estás hecha realmente.

Su interior se desbocó como un resorte roto y la montaña comenzó a vomitar bilis de roca fundida. Y arrasó. Y abrasó lo que encontró a su paso dejando al enfriarse un reguero de rocas informes repletas de aristas y cicatrices. Su profunda tristeza le dio la razón al contemplar con febril autocomplacencia la negrura de su llanto y su zozobra le azuzó las entrañas dispuestas a una nueva erupción.

Pero el astuto aire aprovechó para colarse entre los angostos recovecos de aquellas rocas silbando melodías de tal belleza que hasta el tiempo contuvo el aliento. La montaña escuchó por primera vez el sonido de su alma, y entonces dejó de llorar.

9 Respuestas

  1. Rafa Heredero

    Como homenaje a la música, y como forma de comentario alternativo, quiero compartir con vosotros una canción que esté relacionada con algún aspecto de vuestros relatos. Espero que te guste la que he elegido para el tuyo.

    BOB DYLAN – Blowin’n in the wind
    https://youtu.be/MMFj8uDubsE

    1. Miguel Ibáñez

      Verás, Antonio, creo que es la primera vez que comento por aquí, pero no me puedo contener. Leída la primera frase he pensado, no va a tener cojones de mantenerse así de alto. Y sí, lo has hecho, dejando una maravilla que da gusto leer.

      Suerte,amigo.

      1. Me consta que no eres muy dado a los comentarios, Miguel, por eso valoro enormemente éste que me has regalado. También me consta que eres un tipo dotado de una gran sensibilidad, por lo que no olvidaré que con este relato pude llegar a ella. Del mismo modo que nunca olvidaré aquel relato tuyo titulado «Encarna» que me dejó huella y al que, inexplicablemente, no dediqué ningún comentario en su día. Quería que supieras lo mucho que me impresionó. Aquí dejo el enlace a esa maravilla para quien quiera disfrutarla: https://www.cincuentapalabras.com/2018/02/encarna.html

        Me he alegrado mucho volver a saber de ti. Espero que te vaya de lujo allá donde estés.

        Un fuerte abrazo.

    2. La respuesta está en el silbido, en el soplo del viento…
      No podías haber escogido un título mejor para este relato, Rafa. Gracias por ponerle música. Ésta que has elegido permanecerá unida a él mientras hayan montañas y siga soplando el viento.
      Un abrazo.

  2. Ángel Saiz Mora

    Atribuir sentimientos e inquietudes a un volcán es una idea llena de originalidad. Que haga alianza con el aire no lo es menos, tanto por los buenos consejos de éste para que la montaña de fuego saque lo que tiene dentro, como para poner música a ese rico interior, una vez a la vista.
    De no hacerse bien, la historia se iría al traste en un momento, pero cuando las palabras se combinan con trazo poético sin caer en excesos, con descripciones envidiables, el resultado es este excelente relato, muy bien trabajado y hecho para el disfrute.
    Sabes que siempre me guste leerte, una vez más lo reitero, si me permites decirlo, con entusiasmo.
    Un abrazo grande, Antonio. Suerte

    1. ¿Que sería de mis palabras sin tus comentarios al pie de ellas? Seguramente un simple susurro chocando contra mi hipotálamo como una mosca contra un cristal.
      Tu profundo respeto por lo que otros escriben, provoca que tus comentarios sean un complemento perfecto a los relatos. Eres muy generoso, querido Ángel y eso te hace grande, además de ser un magnífico y original escritor.
      Te agradezco mucho tu comentario.
      Un gran abrazo.

  3. J u a n

    ¡Buen Martes A n t o n i o! Extremadamente original aportar La Música componente de tu minicuento de Gea, la Madre Tierra y de sus integrante materiales-espirituales, y tal y como lo has hecho, porque parece un texto Zen; me tiene asombrado. Es una delicia leerlo y tu aplicación a las cosas buenas de la vida se percibe ipso facto en tu carisma personal (independientemente de lo bien que redactas) Dejo pues que mi chistera descubra mi cráneo en Tu Honor.
    ¡Y Feliz Otoño! (¡¡¡Hacia el que vamos encaminados!!!)Un Abrazo de…
    J u a n , M u y T e l ú r i c o .[¡Tanto El Abrazo como Yo!]

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