55. El despeinador de palabras
Dos amigos compiten desordenando palabras. «Soy Sergio, el que busca el RIESGO sin cesar». A lo que su compañero le responde: «Y yo, Mariano, un amante de la ARMONÍA». Con el tiempo, el mundo se ha vuelto gris, tenso y salpicado de guerras. El orden de las letras crea una neblina pesada en la que se desvanece cualquier ilusión. Mariano abandona el juego, pero a Sergio le apasiona de tal manera que, cuando tiene la oportunidad, se pone a ofrecer sus servicios en una modesta mesita en la entrada de un parque. Una mujer se acerca y le dice: «¡Cuánto ODIO hay en el mundo!» Sergio le contesta: «Agudice el OÍDO, ya verá cómo desaparece». Si un hombre le confiesa: «Estoy harto de tanta IRA», él le responde: «Contra la ira, RÍA». Llega un niño y le enseña con la mano abierta. «Mira, he encontrado una BALA». Entonces, Sergio le susurra: «Entiérrala al ALBA sin falta». Para quienes la ORDEN de MATAR les angustia, él les incita a que DOREN una TRAMA y que se salgan ya del cuento. Tras una semana, incluso los soldados enemigos acuden hasta la mesa del despeinador de palabras para obtener su sabio consejo.


Sabios consejos los de este «despeinador» que juega con las palabras. Su desorden vuelve a recolocar el mundo, haciéndolo mejor.
Original y trabajada propuesta.
Un saludo y suerte, Liliana
Me he inspirado en la moda que tienen los jóvenes aquí en Francia de hablar con las sílabas al revés, que llaman el Verlan en francés, de la locución adverbial à l’envers. La verdad es que sí que ha sido un poco rompecabezas, pero al final ha salido más o menos bien 🙂 Muchas gracias, Ángel y nos seguimos leyendo.
Bello mensaje y complicado de componer. Lo has conseguido!
Sí que ha sido un bonito reto, pero me lo he pasado genial montando esta especie de puzzle. Gracias por leer y comentar, Rosa. Un abrazo
Empezando por el título y siguiendo con el inteligente juego de palabras, me ha encantado el relato. Demuestra la riqueza de nuestro idioma, la ambivalencia de muchas palabras y sus distintas construcciones.
Un abrazo
Toda la razón, Gema. Además, lo curioso es que el orden de las letras de una misma palabra puede crear una realidad totalmente distinta a la que tenía al principio. He intentado pasar las negativas a positivas para darle un toque de optimismo. Me alegro de que te haya gustado. Un abrazo y nos seguimos leyendo.
Precioso y muy imaginativo micro, querida Liliana. Como casi siempre, da gusto leerte, guapa. Gracias y un abrazo enorme.
Merci Puri, ha sido un poco como hacer malabarismos con nuestro querido idioma. Lo relativo que es si desordenamos las cosas, en este caso, han sido las letras 🙂 Un beso y gracias por comentar.
Original y divertido, e intuyo que bastante complicado de idear, muchas felicidades!
Muchas gracias Sarah, sí me pasé bastantes días para madurar la idea y, al final como casi siempre, me apareció un noche que no podía dormir 😂
Un juego estupendo, Liliana. Todo puede empezar como un juego y desmadrase o convertirse en la solución. Pura teoría del caos, ya sea con el aleteo de una mariposa o con el movimiento de las palabras. Estupendo e imaginativo. Suerte y abrazo.
Es verdad Rafa, a veces cambiando el orden de las cosas se ve el mundo de otra manera y, en este caso, he intentado que sea un mundo optimista. Gracias por leer y comentar.
Qué bonito título, igual que el mensaje de dentro.
Solo le falta un lacito para dorar un cuento con un buen final y que ojalá se cumpliera en realidad.
Mucha suerte ♣
Con tu lacito seria un buen paquete de regalo para enviárselo a Trump, Netanyahu, Putin, entro otros 😆 Gracias por leer y comentar, Esperanza
¡Qué ingenioso relato! Me gusta el título, ese oficio de «Despeinador de palabras»… aunque no sé si, de hecho, se trata de un «Peinador de palabras» puesto que las deja más bonitas que antes.
Un abrazo,
Carme.