El gran salto
Manuel está allí arriba, solo.
El sol brilla en lo alto pero la lluvia ha sido casi torrencial hasta hace unos instantes y el agua corre muy rápido, allí abajo.
Manuel sabe que tiene que saltar para reencontrarse con los suyos. Mira hacia los lados, también hacia el torrente que corre bajo sus pies y, a pesar del peligro y del miedo, da un gran salto.
Feliz por la hazaña lograda corre, risueño, todo lo rápido que le permiten sus cortas piernas.
Sus padres están sorprendidos, pues la acera es muy alta.
Manuel tiene dos años.

