59. El mayor de los corajes (Nuria Rodríguez Fernández)
Te traje al mundo sola, mi amor, con el miedo apretándome la garganta y la rabia ardiendo por dentro. Me dijeron que venías con un camino difícil, que tu vida sería frágil, que quizá el futuro no te alcanzaría para hacerse largo. Y cuando otros se fueron, yo me quedé.
Creí que tendría que enseñarte a vivir: a caminar, a hablar, a defenderte, a encontrar tu sitio en un mundo que no siempre sabe mirar despacio. Pero fuiste tú quien me enseñó a mí.
Me enseñaste que la felicidad puede respirar bajito, que una sonrisa tuya podía abrir una ventana en mitad del invierno, que no hace falta vivir muchos años para dejar una huella inmensa.
Fuiste mi pequeño faro en una noche enorme: no iluminabas lejos, pero iluminabas todo lo que importaba.
La vida nos regaló tiempo: rutinas, mesas, abrazos, momentos sencillos que hoy sé que eran milagros.
Aprendí a quererte sin medida, sabiendo que podía perderte. Y cuando te fuiste, dejaste ausencia, pero también la belleza de haberte vivido.
Y entonces tuve que hacer frente al mayor de los corajes: el de aprender a vivir sin ti.


Muy poético, lleno de sensibilidad. Muchas suerte, Nuria.
Muchas gracias, Manuel por tus palabras.
Guau! Cuanta vida hay en este relato! Se siente cercano y bello.
Muchísimas gracias, Rosa. Es cierto lo que dices, tenemos la costumbre de medir la vida en tiempo y sería todo más sencillo y bonito si lo hiciésemos en intensidad y amor. Un abrazo enorme. ❤️❤️
El coraje de una madre…precioso Nuria. Enhorabuena
Gracias siempre a ti, Sergio. Yo creo que el coraje en una madre, casi siempre, viene innato. Un abrazo enorme. ❤️
Aquí hay mucho más que coraje, hay un amor infinito (propio o vivido de cerca) que sale por las letras sin poderlo contener. Emociona.
Gracias Edita. Mi lugar de trabajo da para muchas historias ( centro de discapacidad física), allí he conocido las historias más terribles y las más bellas. Un abrazo. ❤️
Como alguien dijo, para vivir no solo hacen falta medios, también se necesitan motivos. Si desaparece la razón principal para seguir adelante, la mayor ilusión para vivir, hace falta, efectivamente, mucho coraje para continuar.
Miy emotivo y positivo, a pesar de ser la crónica de la más dolorosa de las pérdidas.
Un abrazo y suerte, Nuria
Querido Ángel, siempre tan acertado en las lecturas y comentarios.
Ciertamente creo que en mayor coraje es afrontar la vida sin alguien al que se ha amado tanto. Un abrazo enorme y mil gracias. ❤️
Qué micro más precioso, Nuria, no solo por lo que cuentas sino por cómo lo cuentas. Está lleno de frases y sentimientos bellísimos: lo del futuro, lo de mirar despacio, lo del vivir dejando huella, los milagros, el faro… Una maravilla.
Un abrazo y mucha suerte, Nuria.
Muchísimas gracias por tus bonitas palabras, Rafa. El amor es el responsable de las más bellas palabras, a veces tambien del dolor más profundo. Un abrazo enorme.
Nuria, ya sabes que me encanta tu prosa, entre otras cosas porque muestras la belleza oculta en cada historia, por muy dura que sea.
Un abrazo y suerte.
Muchísimas gracias, Rosalía. Mira que intenté escribir algo más alegre, pero es que cuando pienso en el coraje, no sé por qué, siempre me viene una madre a la cabeza. Un abrazo enorme ❤️
Que te puedo decir Nuria como siempre describes con sensibilidad y realismo las emociones. Tu relato no habla solo de una historia. Nos pone en la piel de muchas que podemos imaginar.
Como siempre poniendo corazones en tus historias.
Un abrazo
Muchas gracias, Gemita. Qué no haría una madre por un hijo? Esa pregunta siempre me la hago y nunca se me ocurre nada. Sacamos el coraje de donde haga falta. Un abrazo enorme. ❤️❤️.
Qué belleza de relato, cuánta ternura y cuánto amor. Se me ha erizado el bello al leerte.
Qué bonito lo que me dices, Maribel. Si mis palabras han conseguido despertar esas emociones en ti, entonces ha merecido la pena escribirlo. Un abrazo enorme. ❤️
Hola Nuria:
Un hijo puede traer una discapacidad, o una enfermedad, y miles de problemas, pero todo lo que ilumina aplaca todo eso y más. Y devuelve vida.
Esa madre persistente, se ha cargado de vida poco a poco, con las pequeñas cosas, que ahora son vacío implacable. El mayor coraje es afrontar eso, sin duda.
Enhorabuena, y un placer leerte, compañera
Muchísimas gracias por tus palabras, Alberto. Es cierto, el amor puede con todo y el coraje también. Un abrazo enorme. ❤️
Que hermosa lección de amor y de auténtico coraje. Me ha emocionado
Hola, Paloma. Qué gusto leer que te ha emocionado, viniendo de ti es un súper halago, muchísimas gracias. Un abrazo enorme. ❤️
Nuria, qué bonito relato. Me ha encantado. Cuanto amor y ternura.
Mucha suerte.
Un abrazo
Muchísimas gracias, Blanca. Me alegra muchísimo que te haya gustado mi historia de coraje y amor extremo. Un abrazo ❤️
Qué dureza contada de una manera tan bonita como el inmenso amor de esa madre. Mucha suerte y un abrazo fuerte.
Muchísimas gracias, Aurora. El coraje y el amor de una madre no tiene medida. Un abrazo enorme de vuelta ❤️❤️
Qué precioso y qué triste tu micro, querida Nuria. Aunque, cuando nace, sepas que su vida va a ser corta, debe ser tan, tan duro perder a un hijo…No lo puedo ni expresar con palabras. Enhorabuena y suerte, guapa.
Muchas gracias, Puri. Pues eso he oído siempre, que perder a un hijo no tiene nombre, no hay palabra que lo defina. Está huérfan@, viud@… pero no la hay para ese dolor tan grande, que esperemos no conocer nunca. Un abrazo enorme ❤️❤️
Qué bello canto, que micro con tono y estructura poética, que va subiendo en intensidad hasta el clímax final en el cierre, en ese golpe al lector al saber que el hijo se marchó. Duro, bonito y excelentemente escrito. Mucha suerte y un abrazote