Esta Noche Te Cuento. Concurso de relatos cortos

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ENTCERRADO 7 … un viaje a la Navidad

La Navidad siempre es un buen tema para motivar la imaginación. Todo lo que tiene de clasico y tópico es un aliciente para romperlo con algo diferente. La luz de estas fiestas están llenas de sombras, y también, a veces, hay que creer en esa magia que es capaz de aparecer solo en estas fechas: ese será el último reto de este año.

Os recordamos las condiciones que debéis cumplir para participar:

El relato no puede sobrepasar las 100 palabras sin incluir en su cuenta el título y la frase de inicio y de final obligatorias.

El periodo para su publicación, en esta ocasión, queremos que sea aún más motivador, y cerramos esta convocatoria el mismo día de Navidad, el 25 de diciembre, incluido.

Cada autora o autor solo puede presentar un relato en esta propuesta.

El relato debéis publicarlo como “comentario” en esta misma entrada, y una vez hecho no se permitira correcciones ni cambios.

Estas son las frases obligatorias

 

FRASE DE INICIO

Cogió el primer tren

 

FRASE FINAL

esta Navidad sería distinto.

59 Responses

  1. Eva García

    1. Soledades
    Cogió el primer tren de la tarde disfrazado de mendigo. Recorrió los vagones con la chequera oculta, buscando la persona adecuada. En clase turista encontró a una madre humilde acunando a un bebé mientras tranquilizaba a una niña excitada por el viaje. Se sentó con ellas. No hubo gestos de asco o miedo, solo sonrisas y palabras amables. Incluso le ofrecieron galletas. Preguntó a la pequeña qué regalo había pedido, pero ella se echó llorar: iban a pasar esa noche lejos de casa, con sus abuelos. Le invitaron con toda naturalidad. Aceptó sonriendo. Nadie le echaría de menos en la macrofiesta VIP su madre: esta Navidad sería distinto.

    1. 7.
      Cogió el primer tren. Le oprimía el pecho. Por su cabeza comenzaron a circular años y años alejada de su familia, tan lejos, pero, al mismo tiempo, tan cerca. Su decisión de dejar el hogar había sido inenarrable y había pagado bien las consecuencias de la soledad y la supervivencia en la gran urbe. Ahora, no sabía si le había compensado porque la relación con sus progenitores se había deteriorado tanto, tanto…
      Tenía miedo volverles a encontrar: hacía años que no les veía.
      Se abrió la puerta y dos ancianos encorvados y enfermos la recibieron ansiosos. Esta Navidad sería distinta…

  2. Paloma Casado Marco

    2. EL REY NEGRO
    Cogió el primer tren con la intención de alcanzar a sus compañeros. Había tenido que sobornar a los guardias entregándoles sus lujosos ropajes para poder pasar la frontera. Despojado de sus vestiduras, parecía un viajero más en ese vagón atiborrado de gente humilde. Vio que algunos niños viajaban solos, sus ojos opacos se le clavaron en el corazón. Había incluso quienes recorrían el trayecto a lomos del “caballo de hierro”. Ni siquiera podían pagar el pasaje. Comprendió que necesitaban una ilusión para cambiar su destino y decidió permanecer con ellos. Melchor y Gaspar se bastarían solos. Gracias a la magia, el mundo esta Navidad sería distinto.

  3. ANTONIO TORIBIOS

    3. …Y NO VOLVEREMOS MÁS.
    Cogió el primer tren en un andén sórdido y sin gente, pues casi todo el mundo había viajado el día anterior. Él siempre lo dejaba para el mismo día de Nochebuena. Y es que, acostumbrado a su animada vida en la ciudad, retrasaba el momento de encontrarse con el salón vetusto de la infancia, con unos padres caducos, una tía demenciada, una hermana vencida por la pena. Incluso Chispa, le parecía un pellejo inanimado. Llegó a destino y tomó las calles de siempre. Antes de llegar oyó las sirenas. Un brasero, dijeron. Cenó solo pensando que todo, a partir de esta Navidad, sería distinto.

  4. Ángel Saiz Mora

    4. UNA NUEVA ERA
    Cogió el primer tren hacia el Ártico, después de once meses de vacaciones inmerecidas. Nadie sospechaba que bajo ese aspecto de anciano venerable se escondía un farsante que detestaba a los niños. Sin días libres, con un sueldo precario, coordiné la fabricación de juguetes, que luego él repartiría para su mayor gloria. Se negó a pagarme, me insultó, forcejeamos. El destino quiso que al tropezar y caer se golpease contra una piedra.
    La reata de animales voladores, con Rudolph como líder, me aceptó de inmediato. Intuyeron que iba a hacer bien el trabajo, que el espíritu de esta Navidad sería distinto.

  5. Juan Antonio

    5. UN ANTES Y UN DESPUÉS
    Cogió el primer tren sin perder en ningún momento esa dulce sonrisa, ni el calmo brillo de sus ojos, solo comparable con el de la estrella de Belén.
    En el andén hacia el más allá, no quiso esperar trenes tardíos, subió al primero para que su agonía y la de los demás fuese lo más leve posible.
    Mediaba diciembre, el sol se antojaba triste, hacía frío.
    Inmersos en nuestra desesperación mis hermanos, mi padre y yo mismo, sabíamos que como todas las venideras, esta Navidad sería distinto.

  6. 6. CONTRADIRECCIÓN
    Cogió el primer tren de la mañana. La dejaba cerca del colegio. Antes siempre hacía ese recorrido. Repasaba la lección, garabateaba el cuaderno, soñaba, espiaba a quien se sentaba enfrente. Jugaba a imaginar sus vidas: padre de familia, azafata, mensajero, divorciada, médico, atracador… En una ocasión bajó del tren y siguió a un joven para comprobar si había acertado. ¡Era tan emocionante! Luego llegó la universidad, Toni, la boda, reuniones, viajes, ausencias, mentiras, desilusión, soledad, rencores, palizas, aborto, odio, el encargo, la mitad del pago, el accidente de Toni, la otra mitad del pago. Volver al tren. Sentarse enfrente. ¡Reinventar su vida!… Seguro que esta Navidad sería distinto.

  7. Alvaro Abad

    8. LOS REGALOS ACERTADOS
    Cogió el primer tren. Sin billete, sin destino. Como de costumbre, como cada Navidad. Con una maleta enorme, que abrió nada más iniciar la marcha el convoy y de la que fue extrayendo paquetes perfectamente envueltos. Y comenzó. Regaló un reloj averiado al viajero ansioso. Un consolador al matrimonio agriado. Un libro de aventuras al niño repelente. Entregó al anciano desmemoriado el diario completo de su vida. Sorprendió al grupo de adolescentes “empantallados” con una caja de Juegos Reunidos Geyper. Y al revisor que le exigió el billete, una vieja fotografía de dos niños abrazados. Se apearon juntos en la última estación, sabiendo que esta Navidad sería distinto.

  8. María José Escudero

    9. Reagrupados
    Cogió el primer tren de su vida acompañada de su madre. Llevaban una vieja maleta con la poca ropa que tenían, una cajita de mazapán y una foto de familia. Tras muchas horas de viaje y varios transbordos, llegaron a la estación de Marsella. Era Nochebuena. Algo asustadas y cogidas de la mano esperaron a ser reclamadas. Después, fueron a una pensión donde un extraño señor, vestido de rojo y con barba de algodón, la llamó por su nombre y la entregó la muñeca que había pedido a los Reyes Magos. Luego, Papá Noel las abrazó y susurró emocionado: “Ya os dije que esta Navidad sería distinto”.

  9. María Gil

    10. EN SOLO UNA HORA
    Cogió el primer tren porque hacía el trayecto en una hora escasa. Junto a ella, se sentó un desconocido. Empezaron a conversar al dejar la estación. Fuera, el campo estaba cubierto de amapolas. Se cogieron de la mano mientras el sol amarilleaba la hierba. Con la caída de las hojas caducas sobre los raíles, llegó el beso. Y, cuando los copos de nieve mancharon las ventanillas, ya no dudaba de su estado. Al bajarse en su destino, escuchó un villancico. Amamantó allí a su bebé y decidió volver en avión. Su futuro esta Navidad sería distinto.

  10. Joaquin Collado Sevilla

    11. NUESTRA CENA DE NOCHEBUENA
    Cogió el primer tren de vuelta. Tenía por delante horas de trayecto. Vino a felicitarme la Navidad, porque el trabajo, me dijo, le impide reunirse con nosotros el día de Nochebuena. Ayer mismo me llamó el mayor, mis nietos están ilusionados en ver la nieve esos días y van a poder hacer ese viaje todos juntos. Este año tampoco se despertarán aquí con los regalos de Papa Noel. Te escribo, mi hija, este mail y te escribiré otro el mismo día de Nochebuena, porque tendré mucho tiempo tras visitar la tumba de tu madre. Pensé que esta Navidad sería distinto.

  11. ton pedraz

    12. ILUMINACIÓN NAVIDEÑA
    Cogió el tren de teleportación cuántica acompañado por los más fieles, el resto de las tropas se teletransportaría en lanzaderas. Había llegado el momento de intervenir aquel planeta que se inmolaba. Su aumento de temperatura, la contaminación de los océanos, el extermino de las especies, la quema interesada de la selva amazónica, ponían a la Galaxia en riesgo grave de contagio.
    La alerta roja era inamovible, todos sus gobernantes serían confinados en Raticulín para su reeducación medioambiental.
    Sólo había un asunto que le preocupaba, cómo se lo tomarían en Vigo, allí esta Navidad sería distinto.

  12. Ana Alcocer

    13. LA ILUSIÓN Y LA MECEDORA

    Cogió el primer tren que había visto en el escaparate. Un tren antiguo que quedaría ideal alrededor del inmenso árbol de Navidad que iba a ser el protagonista de la casa esas fiestas. No sé por qué a mi madre le encantaban los trenes de juguete y aquel año mis hermanos pequeños recibieron uno precioso el día de Reyes. ¡Cómo disfrutamos todos montando las vías y oyendo el sonido de la locomotora!

    Ahora desde la mecedora ve cómo sus nietos abren los regalos, trenes digitales en una tablet. Aquel día de Reyes no podía imaginar que esta Navidad sería distinto.

  13. 14. El encanto de la Navidad

    Cogió el primer tren y tras bajarse en el apeadero, se encaminó hacia la abandonada casa familiar. Allí pasaría la Navidad, evitando el exceso de almíbar. Pero al toparse con la risa cantarina de aquel niño, no supo qué pensar. Sobre todo, cuando a la puerta de la casa vio una mujer negra como el niño que, con precario lenguaje, aseguraba que aquella era la casona de sus antepasados. Siempre hizo oídos sordos a cierto oscuro episodio referente a los Gorengoniz. Pero no pudo hacer lo mismo con aquella antigua nana vasca que sonaba al fondo. ¿En swahili? Decididamente, el encanto de esta Navidad sería distinto.

  14. 15. SUERTE

    Cogió el primer tren.
    Podría abrazar a sus padres antes, que suerte y además, presentarles a su novia.
    Los pueblos pasaban a gran velocidad, Ana sonriendo, mientras él sujetaba su mano.
    En un segundo, el mundo dio un vuelco y el tren. Gritos y ruido de metales.
    Cuando todo paró, los chillidos seguían, el joven abrió los ojos y su chica estaba muerta.
    Sentado en el suelo, apartó un cuerpo, sus dos piernas no estaban. No sentía dolor y no sangraba. Por su mente desfiló el pasado, el presente y el futuro. Hundió sus manos en los coágulos de sus muñones, la sangre fluyó.
    Esta Navidad sería distinto.

  15. 16. Celebrando la Navidad

    Cogió el primer tren que le llevaría a casa. Fuera, la gélida noche extendía copos engalanando el paisaje. Desde el vagón de al lado unas voces le cantaban a la Navidad. Pensaba en su madre y aromas a dulces recién horneados revelaban su estómago. Con coloridos paquetes mezclándose en su equipaje y ganas de ver a su gente, salió de la estación…

    «Papá y mamá, este año no llegaré a tiempo. Un coche y su conductor no me han visto en el paso de peatones… unas copas de celebración a la salida del trabajo se lo han impedido».

    Sin él, el color de esta Navidad sería distinto.

  16. Esperanza Tirado Jiménez

    17. ME LO PIDO

    Cogió el primer tren que sus manos alcanzaron en la estantería. Dio varias vueltas a la caja y la devolvió a su sitio. Descubrió el gran barco pirata de los Playmóbil y le entraron ganas de convertirse en bucanero y navegar por los siete mares. Chocó con un coche que parecía correr solo por los pasillos. Tal vez él fuera el próximo Fernando Alonso…
    Unas muñecas de ojos grandes y anatomía desproporcionada parecieron burlarse de él, como diciéndole ‘te vas a quedar sin regalos’.
    Se agarró a la mano de su madre y suspiró. Tal vez esta Navidad sería distinto.

  17. Barceló Martínez

    18. ESTA VEZ SÍ
    Cogió el primer tren justo después de cumplir con el ritual tantas veces imaginado: brindis con los clientes y el personal del bar del polígono; llegar tarde al trabajo a propósito; aguantar estoicamente la bronca del encargado; mandarlo a hacer puñetas; subir a personal, firmar la baja voluntaria y solicitar el finiquito; comprarle un jamón de pata negra a su casera y enviárselo junto con una nota de agradecimiento dando por terminado el contrato y comprometiéndose a pagar el alquiler atrasado.
    Nada, en el gordo ni el reintegro, pero había aprobado la oposición y tenía una plaza fija en su ciudad. A partir de esta Navidad, sería distinto.

  18. 19. DÍAS SEÑALADOS
    Cogió el primer tren. Gonzalo, de pronto, había sentido la necesidad de estar con sus padres y hermanos después de más de cinco años sin visitarlos. Desde que empezó a vivir con Adela. Es 20 de diciembre y va solo. Antes de salir de la estación ya la echa de menos. Recuerda su sonrisa, su dulzura, su cariño… También su genio, casi tan fuerte como el suyo propio. Añora ahora los viejos momentos de risas y villancicos en la casa familiar. Calcula que serán solo tres días, a lo sumo cuatro. Después ya vendrá la policía, el juez, la prensa… Esta Navidad sería distinto.
    EdH2019

  19. La Marca Amarilla

    20. RELATO NO GANADOR

    Cogió el primer tren de la mañana para celebrar la Nochebuena con sus padres. Durante el viaje leería aquella antología de relatos no ganadores de ENTC. Ensimismado estaba cuando un brusco movimiento le hizo levantar la mirada del libro, se percató de que estaba en un túnel y que viajaba solo en el vagón. ¿Dónde están los demás pasajeros? Extrañado, pues no recordaba atravesar un túnel en aquel trayecto, comenzó a sentirse feliz recordando a sus padres, sus hermanos, su infancia, toda su vida… Pensó que, como cada año, se acercaban días de alegría, pero la luz del final del túnel confirmaría que esta Navidad sería distinto.

  20. 21. RETOMANDO EL AYER
    Cogió el primer tren, el que pasa por el apeadero hoy olvidado, allí donde se juraron amor. Se bajó en la parada más cercana a él y desanduvo el camino hecho en tren hasta aquel árbol donde escondían los mensajes.
    Esperaba encontrarse con su recuerdo y sucedió. En aquella herida del árbol la nota, como una estrella guía, marcaba unas coordenadas que le llevaron hasta aquella residencia de mayores.
    Ambos, de nuevo libres, sin padres que mediaran para separarlos por fin podrían unir sus vidas.
    Caían los primeros copos de nieve, se acercaba Navidad; sus dedos acariciaban el anillo de compromiso. Para ellos, esta Navidad sería distinto.

  21. 22. NOCHE DE PAZ
    Cogió el primer tren de vuelta a casa, aunque nadie lo esperaba. Sabía que su mujer nunca le había perdonado lo que pasó la última Nochebuena. Había bebido más de la cuenta, y ella se lo echó en cara, no pudo contenerse. Había pasado un año y era hora de volver a casa. Aunque no había vuelto a beber desde aquella noche, tomó unas copas para animarse, sabría controlarse. La puerta estaba abierta, terminó la botella y entró. Ella intentó escapar pero la empujó contra la pared y la mandó callar. Tenía que decirle que esta Navidad sería distinto.

  22. Modes

    23. EL HOMBRE QUE SUSURRABA A LAS LOCOMOTORAS

    Cogió el primer tren que vio pastando en la llanura.
    Pero, en cuanto quiso ponerle las bridas, el caballo de hierro se desbocó y lo arrojó al suelo.
    El segundo trató de cocearlo con sus ruedas, y el tercero pasó de largo.
    Entonces optó por coger uno pequeñito como un poni, y se lo llevó a su hijo.
    Él, tumbado en la cama del hospital, susurró:»Es precioso, papá. Lo llamaré Ibertren».
    Y mientras en sus lágrimas de emoción se reflejaba el skyline de Houston, supo que, por fortuna, todo en esta Navidad sería distinto.

  23. Salvador Esteve

    24. SOS

    Cogió el primer tren que le ofreció la vida. Ha transitado por caminos sinuosos a la velocidad de las sombras. Ha bajado a los infiernos y ha podido mirar a los ojos del diablo muchas veces, demasiadas.
    Estas fechas esparcen con generosidad el amor y la amistad, pero él solo tiene un amigo íntimo, la soledad. Las luces que adornan las calles son para sus ojos destellos de colores que acrecientan su locura. La alegría ajena agrieta su alma y dibuja una nueva arruga en su corazón. Pero ya no puede más, con el último suspiro de libertad implora ayuda. Esta navidad sería distinto.

  24. Daniel

    25. CAMPAÑA DE NAVIDAD.

    Cogió el primer tren en dirección a Laponia. El avión en el que viajaba había aterrizado en Helsinki antes de lo previsto, pero quería llegar pronto para causar una buena primera impresión a su nuevo jefe. Llevaba ya varios años buscando trabajo, sin poder siquiera poner un regalo debajo del árbol. Por eso no pudo decir que no al discreto trabajo en la campaña navideña que se le ofreció en una misteriosa carta. Lo necesitaba. El pulso le temblaba de la emoción y cuando al llegar a la fábrica tropezó con los excrementos de uno de los renos que acababan de pasar supo que esta Navidad sería distinto.

  25. 26.LA SAGA DE NICOLÁS
    Cogió el primer tren, luego volaría hasta Rovaniemi para, seguidamente, continuar viaje, en coche primero y en trineo después.
    Era el médico de la familia y debía acudir a la llamada de su tío, cuyos achaques de la edad volvían a la carga, aunque esta sería la última vez.
    Al llegar a la cabaña fue abrazado por su anciano tío Noel que, emocionado y muy débil, le entregó una carta firmada designándole su heredero y sucesor en la tradición centenaria.
    Allí mismo, junto a la foto de Rudolf —su reno guía—, estaba preparado el nuevo atuendo rojo, pero sabía que esta Navidad sería distinto.

  26. 27.
    Cogió el primer tren rumbo a la única estación que le trasladaría al plausible refugio. Inmerso en sus cavilaciones, tras despedirse de Fania y de aquel trabajo que lo mantuvo tantos meses sin conciliar el sueño, intentaba descifrar el mensaje que aquella sinuosa travesía esbozaba, lanzándole a un presente sin paracaídas dentro de un mundo aliquebrado, cuya irreemplazable razón de ser era una pequeña de ojos azabache a la que las ineluctables circunstancias le situaron en el andén contrario a su protector deseo, después de sufrir la más absoluta privación de afecto.
    Por fin acabaría la opresión en medio del abandono a su suerte, esta Navidad sería distinto.

  27. María Rojas

    28. ¡Qué espere el tonto hermoso!

    Cogió el primer tren que salía el veinticuatro de diciembre hacia ese pueblo entregado a las ventiscas. Allí, la esperaba ese tonto hermoso que había decidido quererla de a poquitos, pues decía que así el cariño duraba más, que no se gastaba. Oyó la explosión, vio ardiendo la locomotora y a unos hombres muy bellos subir a los vagones. Ella no tenía prisa. Segurísimo que el chismorreo de la gente en esta Navidad sería distinto.

  28. Paloma Hidalgo Díez

    29. LLANTOS
    Cogió el primer tren de aterrizaje que pudo para salir de la Habana, sin saber siquiera que aquel DC-10 se dirigía a Toronto. Un veinticuatro de diciembre, Víctor Álvarez, dejó unas flores en la tumba de su madre, y llenó una mochila, muy pequeña, con sus sueños, las fotos de sus hermanos, y un puñadito de su tierra. Durante el vuelo, su cuerpo Intimó con la hipotermia, y sus venas se conmovieron con el descenso de la presión atmosférica. Lloró al imaginarse muerto. Cuando llegó diciembre otra vez, ya convertido en refugiado canadiense, lloró otra vez: esta Navidad sería distinto.

  29. Blanca Oteiza Corujo

    30. NO VOLVERÁN
    Cogió el primer tren que pasó por la estación. No se fijó en el destino, tampoco importaba. Se sentó junto a una anciana que le habló de sus gallinas y su huerto. Él no departió, ni siquiera cuando la mujer se bajó en el apeadero. Tan sólo, un gesto de cabeza acompañado de una mueca imitando a la sonrisa.
    El tren continuaba la marcha, ahora en la soledad de un asiento vacío junto a la ventanilla. Tras varias horas anunciaron el fin de trayecto. Descendió a una ciudad desconocida, iluminada con bombillas de colores y abetos decorados y un corazón roto por la ausencia. Esta Navidad sería distinto.

  30. 31. TODA LA VIDA ESPERANDO UN TREN

    Cogió el primer tren ante la mirada cómplice de su abuela. Al salir de la tienda, después de pagar en caja unas bolsas para regalo, sonó la alarma. Doña Amalia se excusó: “disculpen, este cacharro siempre se acopla a los detectores”.

    Una vez tomaron distancia, la abuela paró un momento la silla de ruedas y retiró la manta que cubría sus piernas; Mario recuperó el juguete. De regreso a casa, ella pensaba en su hijo; él, en su padre.

    Amalia, doctorada en penurias, y Mario, dueño de una hucha rebosante de vacío, ejercerían de Magos para Juan, parado de larga duración, sabiendo que esta Navidad sería distinto.

  31. Belén Sáenz

    32. LA METAMORFOSIS

    Cogió el primer tren para asegurarse un compartimento privado. Echó el pestillo, bajó las cortinillas y se probó el traje. Un poco flojo, tendría que ganar peso. Se rasuró las patillas y oscureció con tinte su pelo rubio. Comparó su reflejo en la ventanilla con la fotografía del civil que le había entregado su contacto. Correcto. Hizo un atadijo con el uniforme y las botas. Sopesó por un momento quedarse con la cruz gamada, pero finalmente tiró todo en una papelera de la estación. Recordó que ahora viviría en una pensión. De una acogedora familia, con niños. Les compró caramelos en la cantina. Quizás esta Navidad sería distinto.

  32. Asun Paredes

    33. COSTE DE OPORTUNIDAD

    Cogió el primer tren la mañana de Nochebuena, dándole vueltas a una idea.
    En su pueblo, las celebraciones navideñas eran una sucesión interminable de exquisiteces y los brindis de sobremesa se eternizaban en torno a la bandeja de turrones que nadie tenía estómago para probar.
    Fue directo a la plaza del ayuntamiento, abrió su mochila y repartió los folletos en los que explicaba que con el dinero de los dulces que acababan en la basura se podría alimentar a una familia necesitada durante meses.
    Llegó a casa de sus abuelos con los bolsillos llenos de solidaridad y con la ilusión de que esta Navidad sería distinto.

  33. Bea Porro

    34. PK-2:unidad a extinguir

    Cogió el primer tren Larva en cuanto le proporcionaron aquel uniforme con el distintivo holográfico del espíritu navideño. En estos tiempos pocos conservaban la costumbre, pero un eminente científico de otra época como él, tuvo que sucumbir a la hipohibernación de fluido hasta que se dieran las condiciones propicias para recuperarlo, aunque solo fuera su cerebro. Por lo demás, constituía una estructura biónica humanoide. Durante el trayecto, la lucha librada en su cabeza le preguntaba…si un cerebro en un cuerpo reproducido y siete generaciones más tarde, podrían formar parte de su remota familia. Todas sus dudas entre tantos extraños le respondían que esta Navidad sería distinto.

  34. Jesús García Caurel

    35.
    Cogió el primer tren que se dirigía a Ninguna Parte. Habían pasado ya tres años desde la muerte de su amada, y ya no quería ir a ningún otro lugar. Sin ella, las estaciones ya no eran lo mismo, ni las del año ni las de tren. Mientras escuchaba música de Vivaldi se iba acercando inexorablemente a su destino. Siempre se apeaba en la penúltima parada, nunca tuvo valor para ver que le esperaba al final.
    Pero ahora estaba seguro. Esta Navidad sería distinto…

  35. Gloria Arcos Lado

    36. JUNTOS
    Cogió el primer tren en el que había billete.
    Este año no le importaba la duración del viaje, el frío del invierno atlántico o tener que perder alguna clase.
    Había tomado la decisión de viajar a Galicia estas Navidades.
    Y es que, por fin, algo le había impactado de verdad.
    A pesar de su falta de madurez, el joven había reaccionado, salido de su habitual apatía y parecía que esta vez estaba dispuesto a actuar.
    A su padre le habían diagnosticado cáncer de próstata y él quería acompañarlo en esos duros momentos.
    Por eso, esta Navidad sería distinto.

  36. 37.NOCHE DE PAZ

    Cogió el primer tren. Tenía claro que no regresaría hasta pasadas las fiestas. Odiaba la Navidad. Junto a él, viajaba una mujer embarazada. Afuera, la nevada dificultaba el avance del tren. De repente, el convoy se detuvo en medio de la nada. La joven empezó a sentirse mal y se puso de parto. Nuestro protagonista se vio involucrado en aquel acontecimiento. Todo se precipitó: el llanto del niño, el reinicio del viaje y comenzar a escucharse “Noche de Paz”. Él se emocionó. Entonces, le llegó un WhatsApp de su madre preguntándole si este año iría para Nochebuena. Mientras contestaba que sí, pensó que esta Navidad sería distinto.

  37. 38. CATORCE AÑOS

    Cogió el primer tren. Sabía que, después de tantos años, estaba por fin preparada.
    La mañana de Nochebuena la ciudad había amanecido escarchada y los prados que se veían por las ventanillas lucían blancos por la helada.
    Se bajó en el apeadero de su pueblo y subió el camino tapizado de pedruscos y musgo hasta que llegó donde estaba su hijo. Habló con su lápida, le escupió toda su rabia, pero también le dijo que le perdonaba por escaparse aquella noche y estrellarse con la moto contra la puñetera tapia. Y que él también la perdonara.
    Lloró todo de golpe.
    Después regresó a casa.
    Esta Navidad sería distinto.

  38. Pablo Núñez

    39. REGALOS DEVUELTOS

    Cogió el primer tren de la bruja y, dentro del túnel, unas garras lo sacaron del vagón. Fue a parar al mundo donde malvivían los niños secuestrados por Papá Noel. Trabajaban a destajo durante el año para que Santa se llevara la gloria en una sola noche. Después de un lustro esclavizado, diseñó un plan. Esparció unas gotas de arsénico en la cena de Nochebuena de la familia Claus, liberó a los renos de sus jaulas, metió a los demás chicos en el gran saco, tomó las riendas del trineo y puso rumbo a los hogares de los desaparecidos. Para cada familia, el regalo esta Navidad sería distinto.

  39. Jesús Alfonso Redondo Lavín

    40. Cádiz. La fuga.
    Cogió el primer tren. Pasado Pancorbo se adormiló. Soñó su juventud corriendo por La Caleta, con su amigo Curro Heredia.
    Miró su móvil. Hacía cinco años que no veía a sus hijas que esta vez querían pasar la navidad con él en la residencia. Mónica casada con un catalán en paro, Mercedes casada con un ferrolano accidentado y Concha divorciada de un industrial vasco.
    Después desplegó los cinco décimos de lotería de la residencia agraciados con el segundo premio. Durmió hasta Puerta Tierra y sobre el andén de la terminal, vio el rostro de su amigo Curro. Esta Navidad sería distinto.

  40. 41. A tiempo

    Cogió el primer tren con más de seis metros de vías que encontró, el tiempo apremiaba. Nunca le habían gustado los pedidos de último momento. A menudo los ignoraba, más aún si venían escritos con una caligrafía tan ilegible y redactados con tan poca amabilidad como aquel.
    Pero esa no era la letra de un niño. ¿Qué chaval se podía llamar Evaristo? Además, los peques no firmaban con nombre y dos apellidos, ni se dirigían a él como “Señor Noel”. Dejó la caja en un árbol desabrido de un ático gris, donde un anciano de ojos nublados esperaba ser olvidado otro año más. Pero esta Navidad sería distinto.

  41. 42. Last call to…

    Cogió el primer tren para el aeropuerto. Llevaba años ahorrando para celebrar la llegada del año nuevo (el que fuera) en pleno Times Square. Meg Ryan tenía la culpa de su idealización neoyorkina o, simplemente, navideña, y por eso se compró unos preciosos zapatos de tacón a juego con un brillante vestido. Muerte al jersey de cuello alto con renos y al pavo con salsa de mil y una especias de tía Marta. Esta vez iba a New York, con la maleta en una mano y en el bolsillo de su abrigo el caducado pasaporte que olvidó renovar. Aún así, esta Navidad sería distinto.

  42. 43. Destino
    Cogió el primer tren que salía de la estación. Observó al resto de pasajeros. Un niño pegaba la nariz al cristal emocionado con la nieve que caía al otro lado mientras su madre hablaba por teléfono. Una señora de avanzada edad colocaba bajo sus pies una bolsa de cuadros con una gran cazuela. Dos jóvenes, con resaca evidente, dormitaban al fondo.
    Tal día como hoy, seguramente todos regresen a casa. Imaginó sus hogares. La mesa repleta, de gente y comida, el árbol, los regalos…. Cerró los ojos y pensó dónde le llevará el destino soñando que, quizás, esta Navidad sería dstinto.

  43. 44. KARMA

    Cogió el primer tren de la mañana. Había llegado el momento de regresar. Llevaba demasiado tiempo arrastrando aquella maleta repleta de soledades. Desde que tuvo que huir, la desconfianza la obligó a viajar sin descanso, sin poder dormir, sin aliento. Pero la vida le ofreció una oportunidad. Al entrar en casa, inspiró valor y exhaló cobardía. Buscó al monstruo en aquellos ojos dispuesta a plantarle cara. Sin embargo, solo encontró a un ser indefenso y asustado luchando contra el olvido. Desaparecieron sus deseos de venganza, aunque una víctima nunca olvida.
    Su final fue tan cruel como él. El recuerdo de esta Navidad sería distinto.

  44. Pablo Cavero

    45. UNA HISTORIA POR CONTAR
    Cogió el primer tren. Se sentó junto a una joven con la mirada perdida. En frente se acomodaba un chico con una cicatriz bajo su flequillo. Detrás unos tipos extraños hablaban de un pacto que les liberaría a ambos y de coartadas perfectas, callaron cuando cruzó un señor con un bigote atípico y que hablaba solo con acento belga. Del vagón contiguo se oían una bocina y unos gritos: “más madera”. Su joven compañera de asiento le dijo que esos personajes y sus historias ya habían sido contadas, pero la suya aún no, y comenzó a relatársela. Cuando terminó de escucharla supo que esta Navidad sería distinto.

  45. 46. LA FUGA

    Cogió el primer tren sin siquiera comprobar su destino. Necesitaba marcharse, retomar su vida eternamente postergada por el trabajo. Quitarse de los hombros el peso de complacer a clientes cada vez más caprichosos. Encerrado en el lavabo, usó unas tijeras y hasta dos maquinillas desechables para librarse de la barba. La camisa de cuadros que embutía ahora su barriga le daba cierto aspecto de jubilado de correos. Escuchó cómo un niño, asomado a la ventanilla nevada, preguntaba a sus padres cuánto quedaba para Nochebuena. La mirada cómplice de los adultos lo tranquilizó: harían bien el trabajo. Pensó en llamar a Claudia. Todo en esta Navidad sería distinto.

  46. Aman L. Lordén

    47. SIN TI AL FIN DEL MUNDO

    Cogió el primer tren de largo recorrido, el destino no importaba. Sin equipaje, envuelta en la fina piel de sus sueños y esperanzas. Viajaba sola pero, por fin, sin temor a lo desconocido, ni a lo conocido. Atrás quedaban el miedo, atrapado en el reflejo de las bolas del árbol, y la sumisión, enredada en los espumillones y guirnaldas. Su pasado, derrotado, en el suelo del salón junto a su anillo de boda. Ya no habría más humillaciones, más lágrimas, ni más adornos cárdenos en su cuerpo.
    Cerró los ojos aspirando aquel aroma a libertad. Su mañana a partir de esta Navidad sería distinto.

  47. CALAMANDA NEVADO CERRO

    48.
    Cogió el primer tren y en media hora ya estaba en su ciudad, llegaría a casa dando un paseíto. -Con esas alas yo también podría volar, murmuró observando una gaviota. Entorno los ojos y vio sus relucientes zapatos juveniles. Algo le subió a la garganta y comenzó a pensar en sus sueños, y en el silencio con que aquel niño doblaba la cabeza de un lado a otro mientras pedía limosna. No espero ni a cobijarse de la lluvia, ni a limpiarse el moco; comenzó a hacer mucho ruido y a gemir como un perrillo triste y diferente. “Esta Navidad sería distinto” leyó en un luminoso.

  48. CALAMANDA NEVADO CERRO

    Cogió el primer tren y en media hora ya estaba en su ciudad, llegaría a casa dando un paseíto. -Con esas alas yo también podría volar, murmuró observando una gaviota. Entorno los ojos y vio sus relucientes zapatos juveniles. Algo le subió a la garganta y comenzó a pensar en sus sueños, y en el silencio con que aquel niño doblaba la cabeza de un lado a otro mientras pedía limosna. No espero ni a cobijarse de la lluvia, ni a limpiarse el moco; comenzó a hacer mucho ruido y a gemir como un perrillo triste y diferente mientras leía en un luminoso “Esta Navidad sería distinto”…

  49. CALAMANDA NEVADO CERRO

    Jams, he enviado en primer lugar el trabajo en sucio; no sé si al mandarte lo por segunda vez he hecho lo correcto.
    Graciassss.

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