94. Influencers
El concurso de comedores de Donuts de Albacete reunia a los grandes especialistas mundiales de la disciplina. Superé con paso firme las primeras rondas hasta encontrarme en la final con la gran favorita. Se llamaba Lucrecia Smith. Era una americana monumental que ocupaba tres sillas y se derramaba al sentarse como un crepp en la sartén. Se decía que había ganado un concurso de comedores de hamburguesas en Reno con una marca de 127 completas con extra de queso. Tras el primer día los Donuts empezaron a parecerme infames ruedas de carretilla azucaradas. Mi rival los consumía con irritante delectación, acompañados de galones de Coca-Cola. Cuando empezaron las arcadas pensé en el camino recorrido. En las largas tardes en el sofá iniciándome en el exigente mundo de los comedores profesionales, y en el apoyo incondicional de mis padres que siempre creyeron en mí. Tenía que seguir, no quería ser un looser, un don nadie.
-Oh my God – dijo la Smith alarmada cuando empecé a convulsionar. Pasé varias semanas en el hospital pero valió la pena. Mi foto en la camilla con un hilo de aceite de palma en la comisura de los labios obtuvo más de 5000 «me gusta».


No hay vencedores hasta que no se dice la última palabra, en este caso, hasta que no se vio la última imagen. La estrategia valiente, aunque peligrosa, de tu protagonista, se llevó la palma.
Un abrazo y suerte, Lucas
Gracias Angel. Abrazaco desde Cantabria
Esto es muy típico en EEUU. Comedores de perritos, de tortitas, de hamburguesas, de lo que sea . En este caso de dónuts. Es increíble pero cierto. Hay gente pa to.
Un abrazo
El fin justifica los medios, parece que dice tu protagonista. Por un puñado de “Me gusta” , lo que sea. Así nos va…
¡Eso es valor!
¡ Madre mía que de hipérboles! Espero que nadie se pueda comer 127 completas. Aunque si es por 5000 me gusta…
Hilarante texto que es un espejo de muchos
Me flipa esa subcultura de los tragaldabas profesionales, y me encantan las metáforas culinarias de este texto, como derramarse como un crepp en la sartén.
No les arriendo las ganancias, aunque parece que a tu protagonista sí que le salió a cuenta con esos cinco mil likes.
Estamos abocados a la extinción.
Un abrazo y suerte.
El mundo, loco, loco. Y lo malo es que estos concursos se hacen, y hay quienes se presentan.
La mejor prueba de que tenemos que extinguirnos.