09. JUSTICIA SIN GLAMOUR. EL ORIGEN. (A. BARCELÓ)
Acudir a la manifestación no había sido buena idea, su cabeza tenía precio. Mientras huía, pensaba cómo un ser tan despreciable había podido alzarse con el poder. Un nudo gordiano le estranguló las tripas y se vio obligado a aliviarse allí mismo, en aquel callejón, demasiado cerca de una instalación de alta tensión. Pensó que fuera del perímetro delimitado por una valla no había peligro, la urgencia le impedía buscar lugar mejor. Una paloma que se posó sobre el cercado fue alcanzada por un arco eléctrico que, al atravesarla, le impactó de lleno. Consciente de lo sucedido, alucinó de no estar frito. Sin explicación y encontrándose en posición tan deshonrosa, regresó a su quehacer mundano. Se percató entonces de que no tenía con qué limpiarse y reparó en un periódico tirado. La foto del tirano aparecía en portada. Justicia poética, pensó. La sorpresa vino cuando al contacto con sus restos fecales la imagen del malvado pareció disolverse en ácido sulfúrico.
Aquel suceso supuso una increíble transformación que le otorgó un poder nada convencional. Desde entonces, villanos y corruptos miran hacia las nubes con desasosiego, temerosos de que en cualquier momento les caiga del cielo la justicia implacable de Palominoman.


Un héroe escatológico estupendo. Mucho tiene que comer para cargarse con sus misiles a todos los villanos y corruptos de la tierra.
Aunque estaríamos dispuestos a cocinarle la munición con tal de que ocurra.
Divertido!
Hola, Rosa.
Yo lo denominaría más bien un héroe escatoilógico, jajaja.
Un cálido saludo, Rosa.
Ha nacido un superhéroe. El que sea poco convencional no hace sino añadirle atractivo, porque ya hemos visto tantas variedades y versiones que las productoras de cine no saben por dónde tirar. Este relato bien pudiera ser el germen del guion de una película, hasta de una saga.
Que no falte el buen humor.
Un abrazo y mucha suerte, apreciado tocayo.
Palominoman ya existía, de hecho nació en ENTC, fue mi tercer relato en esta casa. En este relato se desvela su origen. Como siempre, aciertas en tu comentario, esta vez atisbando la continuidad de una saga.
Cálidos saludos, tocayo.
Ja ja ja. Tan gracioso como escatológico. Y perfectamente ejecutado.
Hola, Edita.
Gracias por tu comentario. A veces, si no siempre, hace falta sentido del humor para tratar temas que no tienen ninguna gracia.
Un cálido saludo.
Ahh, necesito más entregas de las escatológicas misiones de Palominoman. Hasta podría tener becarios, que hay mucho trabajo por hacer y los héroes tradicionales han fracasado.
Un abrazo y suerte.
Hola, Rosalía.
Pues no sé si habrá nuevas entregas, esta ha salido de casualidad. Palominoman existe desde 2017 y no se me había ocurrido volver a traerlo por aquí, pero viendo lo mal que está la situación me ha parecido que estaba tardando. Faena tiene para rato, a lo mejor surge por ahí algún colaborador al estilo de Robin con Batman.
Un cálido saludo.
Hola manchego:
Palominoman me chiflaaaa
Desde hoy me declaro fan suyo (palominofan?). Tiene tarea, así que yo le recomiendo que siga una dieta abundante y apropiada.
Enhorabuena, me ha encantado. Sobre todo cómo has tejido la historia del personaje (Palominoman, the origins), saliendo de la manifestación, la paloma, la descarga eléctrica… todo tiene sentido.
Una genialidad, Angel, enhorabuenaaaa
Abrazos manchegosss
Hola, Super-manchego.
«Palominofán». Ja,ja,ja… Tú sí que eres genial, a las pruebas me remito: no paras de acumular éxitos, más que merecidos.
Un cálido y superabrazo Man-cheguico.
Para cuando la versión cinematográfica, jajaja. Sería un éxito que te cagas, perdón, no he podido evitarlo, jajaja.¿ Quizas fue palominoman quien descargó sobre el alcalde de Madrid? Jajajaja.
Un abrazo
Hola, Gema.
Pues estoy esperando una oferta buena, ja,ja,ja… Ya quisiera yo ver a Palominomán en pantalla grande. A lo mejor Santiago Segura está interesado, ya tiene un antihéore bastante gorrino.
Gracias por tus siempre valiosos comentarios. Recibe un cálido saludo.
Jajajaja! ¡Qué buena esa justicia implacable! Gran frase final (aunque me temo que si Palominoman existiera los corruptos irían siempre con paraguas!).
Me he ido en busca del primer relato de Palominoman: https://estanochetecuento.com/justicia-sin-glamour-angel-barcelo/ – Allí la forense lo tenía claro: «altos niveles de corrupción en sangre pueden producir una mutación mortal selectiva».
Bravo.
Carme.
Hola, Carme.
Bueno, siempre podemos darle un giro argumental que evite la protección. Seguro que se nos ocurre algo y si no, nos echamos unas risas de las buenas, compañera.
Me encanta que hayas buscado el relato anterior, pensé en poner una referencia dentro de este, pero me decanté por no hacerlo. La saga empieza en ese.
Un cálido abrazo.
Cuando hay que ir, hay que ir, sin importar el lugar. Menuda forma de descubrir su superpoder, ni siquiera Superman tiene uno así. Y lo que más me intriga, dado el temor de los corruptos por esa «justicia implacable» que cae de los cielos, ¿cómo será el traje de Palominoman en la parte que importa? No creo que se ande bajando las calzas mientras vuela… 😉
Ya estoy esperando la continuidad de esta saga…
Muy divertido, querido Barceló.
Un beso grande,
Mariángeles
Hola, Mariángeles.
Pues no te lo vas a creer, pero en el primer borrador de esta historia explicaba lo del traje, pero ya sabes lo que el microrrelato obliga a descartar para supeditarse a eso de «Micro». Te cuento que en ese borrador hacía referencia a que este ¿superhéroe? no lleva nunca ropa interior y también mencionaba algo de una apertura trasera muy tecnológica, tanto que se abría y cerraba con Velcro, ja,ja,ja (Bueno, no sé si en Argentina se llamará «Velcro» la marca más famosa de cinta cierre por contacto).
Me estoy pensando escribir algún que otro episodio más, por petición popular.
Otro beso para ti, amiga mía.
Me sumo a los palominolovers. Gracias por hacernos reír, Ángel, de una manera tan bien contada.
Hola, Sergio.
Gracias a ti por pasarte a comentar. Me encanta que te haya divertido. Palominoman es un justiciero completo, azote de los malvados y risas para gente maja como tú.
Un cálido saludo.