Esta Noche Te Cuento. Concurso de relatos cortos

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06. La dama sin vida (Antonio Bolant)

Ya no estaba allí cuando despertó, aunque el armazón de carne que le había alojado durante toda su existencia todavía respiraba sobre aquella cama. Pronto, la enfermera de guardia se alertaría por la parada de sus constantes vitales. ¿Pronto? Se sorprendió de comprender que el tiempo sólo era una ilusión. También de que podía sentir, de una forma inconcebiblemente honesta, con una formidable plenitud que lo conectaba con lo esencial.

Entonces se sintió acompañado. Ella fue la primera en hablar:

—¡Vamos!

—Por favor, dime que vienes de parte del cielo.

—No, pero tampoco conozco infierno alguno.

—Entonces, ¿adónde me llevas?

—No hay «adóndes», serás un estado que aún no eres capaz de concebir, pero que ya empiezas a intuir.

—Es curioso. No me siento solo, tampoco siento ningún miedo.

—No lo tendrás. Todo lo ocupará la esencia perdurable de quienes habéis estado vivos. No sabes cuánto os envidio por ello.

3 Respuestas

  1. Ángel Saiz Mora

    Tanto temor a la muerte, para que, al final nos demos cuenta de que no es para tanto, que ese tránsito resulta, incluso, llevadero y casi deseable. Sin embargo, la dama sin vida, la parca, la fría, la segadora, envidia a todos los que fueron mortales, a quienes recibe y acompaña a su nueva existencia, ya que ella no sabe lo que son las vivencias, sola e infeliz para la eternidad.
    Un relato que nos quita un peso de encima y hace que sintamos empatía por el personaje más temido del imaginario colectivo, a través de un diálogo muy bien construido, como no podía ser de otra forma tratándose de ti.
    Un abrazo y suerte, Antonio

  2. María Jesús Briones Arreba

    Tu lenguaje poético nos hace olvidar la crudeza y realismo del texto que nos ofreces.
    Una mirada de esperanza hacía la certeza que pende inexorable en nuestras vidas.
    Suerte, Antonio.

  3. Salvador Esteve

    Un alma que acoge la eternidad con titubeos, pero de la mano de la señora que anhela un suspiro de vida. Un relato que nos da una respuesta existencial de una forma exquisita. Enhorabuena, Antonio. Un abrazo y suerte.

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