80. La niña que quería ser muñeca (Jesús Navarro Lahera)
Tras dar las buenas noches a su madre, la niña recorre su habitación a oscuras y, después de escuchar a sus espaldas el sonido de la puerta al cerrarse, se mete en la cama. Luego saca de debajo de la almohada una muñeca de trapo a la que pasa la mano por el vestido, que tiene la tela desgastada.
—Qué guapa estás —le dice en un susurro—. ¿Quieres que te cante una nana?
Entonces se oye la voz bronca del padre, que pregunta a la madre por qué demonios tarda tanto en traer la cena.
—Duerme, princesa, duerme ya —canturrea la niña, mientras acaricia la cara de la muñeca.
Cuando el primer grito resuena en mitad de la noche, la niña se echa a temblar. Se abraza a su muñeca. Después se oye un golpe, en la mesa, seguido de varios insultos, y la niña empieza a llorar y canta más alto.
—Duerme, princesa, duerme ya —repite una y otra vez, aferrándose a su muñeca. Y de repente se queda muy quieta, como si ella fuera también de trapo, como si así no sintiera, como si de ese modo no le doliera la paliza que su madre está recibiendo.


Y pensar que la realidad del micro es la de tantas familias, la de tantas mujeres, la de tantas niñas que juegan a dormir muñecas… Que preferirían ser muñecas de trapo con tal de no oír los gritos ni sentir los golpes… La imaginación: el solo escape que tienen los niños cuando la incomprensible y cruda realidad se impone…
El tuyo es un micro que encoge el corazón, Jesús; no obstante, me gustó.
Un beso grande,
Mariángeles
Muchísimas gracias por tus palabras, Mariángeles, y por tu siempre atenta y cariñosa lectura. Un beso
Una muñeca, como juguete que es, solo se vuelve objeto animado en la imaginación de una niña. Lástima que bo suceda con todo lo misno.
Un micro duro y, como dice Mariángeles, creíble y posible.
Un abrazo y suerte, Jesús
Muchas gracias, querido Ángel. Micro duro el que salió a partir de la imaginación, y sí, tristemente muy posible. Un abrazo
Hola, Jesús.
Qué duro y qué hermoso a la vez. Has conseguido que la violencia apenas se vea y, sin embargo, se sienta en cada línea. Me ha conmovido especialmente la forma en que la niña convierte esa muñeca y esa nana en su único refugio. Cuando la realidad resulta insoportable, la imaginación deja de ser un juego para convertirse en un salvavidas, y eso lo transmites con una delicadeza estremecedora. Muchísima suerte, amigo, un abrazote muy grande. ❤️❤️
Muchas gracias por esta lectura tan atenta, y estas palabras que me dedicas. Me alegra saber que te ha conmovido el microrrelato, al final, escribimos para emocionar, aunque a veces las historias sean duras, como esta. Un abrazo grande
La muñeca como tabla de salvación. El máximo lo atraviesa todo. Bien contado!
Perdón, quieres decir el maltrato lo atraviesa todo
Muchas gracias, Rosa. La muñeca y la imaginación de la niña contra la locura del maltrato. Un abrazo grande
Título y discurso de la niña: tiernos, rosa; frente al fondo del asunto: trágico y totalmente negro. Muy bien.
Muchas gracias, Edita. Micro de contrastes para una historia dura. Un abrazo grande
Se mastica el miedo y el drama a través de esa conversación con la muñeca mientras de fondo está ocurriendo la realidad de la que la niña quiere evadirse hasta que inevitablemente le atraviesa y no puede dejar de escuchar y sentir.
Un relato en dos planos escénicos perfectamente compenetrados que componen una misma historia.
Un abrazo
Muchas gracias por leerme y dejarme tu comentario, Gema. Has diseccionado el micro y la historia a la perfección. Un abrazo
La imaginación, en este caso y en muchos otros más, es el recurso que tenemos los humanos para superar situaciones tremendas.
Esta niña abrazada a su muñeca me rompe el corazón. Un relato duro y bien escrito que nos presenta una situación que puede ser muy real.
Un abrazo, Jesús
Muchas gracias, Pilar. La imaginación como medio de escapar de una cruda realidad, algo muy normal, y en una situación que tristemente es de lo más real en este loco mundo. Un abrazo
Pobrecita niña, Jesús, se me encoge el corazón al pensar en todas las niñas y niños que viven en entornos violentos. Ojalá pudiera escapar en lugar de convertirse en muñeca que ni siente ni padece.
En estos casos siempre me gusta imaginar un final terrible para el padre.
Un abrazo y suerte.
Muchas gracias, Rosalía. Me pasa como a ti, que en estos relatos, si la historia continúa en mi cabeza, a los padres les suceden cosas de lo más terribles… Un abrazo grande
¡ Qué duro!
No has usado paños calientes en este relato y el golpe que das al lector es mayor que el de la mesa.
Dura realidad la que has planteado; querer ser una muñeca de trapo para no oir, no sentir, no vivir y aun así encontrarse mejor que en su vida actual.
Un abrazo y suerte.
Muchas gracias, Hugo. Micro duro sobre la maldita violencia de género, sobre esos niños que sufren los comportamientos disfuncionales de los adultos. Un abrazo grande
Jesús, el relato cuenta las realidades que no pasan en público pero que existen en privado y causan un dolor infinito. Machismo cruel. Asesino. Cobarde. Dolor infinito. Muy bien escrito. La muñeca salvadora. La imaginación como ruta de escapada para poder seguir viviendo. Enhorabuena Jesús.
Muchísimas gracias por tus comentarios, querido Miguel Ángel. Me alegra de que te haya gustado este micro duro. Un abrazo grande