13. Moby Dick
Después de su último encuentro, ella salió malparada y se alejó en busca de aguas más tranquilas para curar sus heridas. Él puso todo su empeño en encontrarla, embarcado en violencias por mares tenebrosos, sin dejar de achicar la sensatez y la memoria de otros tiempos más felices.
La divisó en aquel paraje cuando se ponía el sol y enloqueció al verla acompañada. Lo arrojó todo por la borda, insensible a sus gritos tras cada cuchillada, y reservó para sí un último embate del acero, el menos violento, antes de quedar varado junto a ella en la acera.


Un relato que sobrecoge. Es muy difícil ponerse en la cabeza de alguien que idea la mayor de las brutalidades y no cesa hasta culminarla, con una obsesión como la del capitán Ahab, gran personaje de ficción. Lo que sobrecoge en tu relato, y mueve la conciencia, que siempre es necesario, es que tu protagonista podría ser alguien perfectamente real, como por desgracia vemos tan a menudo.
Un abrazo y suerte, Jero
muchas gracias por tuncomentario Angel..He buscado el blanco y negro de un clásico trasladó a una realidad violenta y cercana. Un abrazo grande y mucha suerte.
Ufff, que duro, me horroriza la violencia gratuita. La verdad es que podía haber empezado por la última cuchillas.
Un abrazo y suerte.
*cuchillada
⁸muchas gracias Rosalía. He enfocado el blanco y negro con este relato violento..Ojalá se.quede siempre en la ficción. Un abrazo y suerte
Uf, que duro pero que bien narrado. Estupendo, es que no puedo decir más. Precioso. Enhorabuena y mucha suerte.
muchas gracias Izaskun. Me alegra que te haya gustado a pesar de lo terrible de su contenido. Un abrazo y mucha suerte
Qué bien traída la obsesión de amor/odio de un clásico para hacer pensar al lector en la actualidad más perentoria. Saludos y suerte, Jero.
muchas gracias Antonio por tu comentario. Me alegra mucho que te haya gustado. Un gran abrazo y mucha suerte
Durísimo y certero. Es difícil sobregoger tanto con tan pocas palabras.
Enhorabuena y saludos.
Muchísimas gracias Gabriel. A veces con menos palabras se consigue expresar más, al menos para reflejar un poco esta terrible realidad. Suerte y un a razo
Touché… chapeau.
Merci beaucoup!
El yin y el yang de una obsesión con forma de ballena blanca, marcada por la violencia de género, contada magistralmente por medio de la historia de Moby Dick…
Un micro tremendo y excelente.
Me encantó, Jero.
Un beso grande,
Mariángeles
Muchas gracias Maríángeles. La violencia nos acecha en los lugares más insospechados, desde los clásicos contemporáneos a las duras realidades de nuestro tiempo. Un gran abrazo para ti también