07. Quizá el otoño fue el culpable
Octubre ya es un mes de pleno otoño, la estación que más me gusta, el olor a hierba mojada, las hojas caídas…
La cita en salud mental se ha retrasado, por lo visto uno de los médicos se ha dado de baja y no hay suficiente personal, aunque si lo pienso bien no tengo claro que estas visitas me hayan ayudado demasiado.
20 de octubre, jueves,
llevaba todo el día luchando por desprenderme de la oscuridad de mi mente, pero me alcanzó la noche y ya no tuve escapatoria. Sobre la mesilla el inútil remedio a mis pesadillas, quizá vaciando el bote….
Por primera vez en mucho tiempo sonrío, voy en busca de mis sueños de campos de flores, bajo el balcón una alfombra de girasoles y amapolas iluminados por una farola.
Lo siento Ángel, te quiero, tal vez yo haya perdido la guerra, pero tú siempre ganaste todas las batallas.


El otoño, las hojas caídas… Una estación bien elegida. La depresión y el suicidio tratados de forma muy delicada.
Ambas cosas muy difíciles de entender para los que te quieren. Saludos
El otoño parece el escenario más propicio para dar rienda suelta a una tristeza que no se puede superar, la de una entrega no correspondida.
Un abrazo y suerte, Ana
Es un amor inmenso de alguien que te quiere pero aunque ha luchado no ha podido evitar tan fatal desenlace.
Un abrazo
Qué tristeza pensar que solo existe una salida posible. A veces es el otoño el culpable, pero muy a menudo es también en la primavera.
Un abrazo y suerte.
Tienes razón, la estación es lo de menos, aunque el otoño pinta mejor la situación.
Un abrazo
Hola, Ana;
Muy duro tu relato.
Como te han comentado la elección de la estación lo enriquece.
Y el final, es devastador.
Un abrazo y suerte
Muy dura la situación y mucha impotencia para los que alrededor de esa persona intentan hasta lo indecible ayudar a cambiar el final.
Gracias por tu comentario, un abrazo