Esta Noche Te Cuento. Concurso de relatos cortos

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42. ¡Señor, llévame contigo!

Me abruma pensar que me han maquillado demasiado, yo que apenas uso maquillaje y el rímel se me seca de no utilizarlo. Tampoco el vestido que llevo me parece el más adecuado para la ocasión. Esta no es la imagen que yo querría dejar de un día tan especial.

Se ha corrido la voz del evento y muchos han querido hacer acto de presencia.

Pronto empezaron a llegar amigos, conocidos, familiares; también acudieron gente no grata, ¡uf me sacan de mis casillas!

Me agobia sentir sobre mi piel sus miradas y hubiera querido huir de este lugar.

Ante tanta gente me siento tan vulnerable, tan expuesta, tan a la vista que esta situación está acabando con el poco espíritu que aún me queda.

Los corrillos, los cuchicheos, me están poniendo de los nervios. Rezo porque todo acabe lo antes posible.

Llegó la hora, se hizo el silencio, algún llanto, algún suspiro y mi alivio cuando pusieron la tapa de la caja.

¡Por fin podré descansar en paz!

10 Respuestas

  1. Ángel Saiz Mora

    Qué puede haber peor que ser el protagonista involuntario de un momento, sin que algo tan importante como la propia imagen se haya hecho a la medida de ese actor principal. El vestido inadecuado, el maquillaje excesivo, no poder interactuar ni devolver los cumplidos sinceros, o huir de cuchicheos malsanos, ha de ser algo parecido a sentir vergüenza propia y ajena. Es comprensible que tu protagonista sienta alivio y la frase «descansar en paz» adquiera toda su dimensión.
    Un abrazo y suerte, Virtudes

  2. Aurora

    Virtudes,
    Qué bien llevado!
    Y muy cierto quien tiene vergüenza, con ella sigue -incluso- hasta después de la muerte.
    Me ha gustado mucho, tanto como esa rosa roja con gotas de rocío de tu avatar.
    Abrazos

  3. Hola Virtudes. mi amiga invisible de antaño. Ya veo que tu protagonista ha sido toda la vida muy tímida, como la niña de mi micro. De hecho, he pensado que podría ser la misma, ya adulta, ya esperando su tranquilidad absoluta.
    Ha sido una sensación curiosa, como si hubiera habido una conexión y hubieras prolongado el relato para saber que a la hora de su muerte, seguía siendo la misma interiormente.
    Me alegra estar aquí, en tu espacio.
    Un abrazo Virtudes. Feliz tarde.

    1. Hola Mercedes
      Mi protagonista creo que es la “viva” expresión de lo que hubieran “pensado” muchos de los finados en su exposición pública.
      Yo sí que estoy encantada de que estés por aquí.
      Un abrazo fuerte Amiga Invisible.

  4. J u a n

    Querida V i r t u d e s : De alguna manera el excelente y catequético título del microtexto me llevó a pensar en algo luctuoso(que no obstante no se descubre hasta el final, comme il faut) y las quejas por la protagonista del postrer adecentamiento, me proporcionó el recuerdo de siglos pasados (el XVIII y el XIX sobre todo) de la extrañísima y tétrica costumbre de en ciertos países de vestir a los finados y hacerles un daguerrotipo con aquellas antiguas lámparas de magnesio como si estuviesen vivos.
    Todas estas sensaciones que has despertado en mí y el aire religioso del cuentecillo, han hecho mis delicias. Además, vuelvo al título, esa exclamación llena de * F e * , insiste en mis valores generacionales y católicos de que La Muerte No Es El Final.
    ¡Requetebravo M a j a ! Y Un Beso Nada Luctuoso, sino Amigable y verdadero.

  5. Pues sí, Juan. Ahora que lo dices yo no había pensado en los retratos que seguramente en muchas casas habrá de familiares difuntos, por lo general niños y niñas que en aquellos tiempos morían muy pequeños y sus padres querían conservar su recuerdo. Yo conocí el caso de dos gemelitas que murieron con tres meses y su madre le encargó a la mía dos túnicas rosas para hacerle la foto. 😥😥
    En mi relato es una mujer que nunca quiso ser el punto de mira y parece que después de su deceso no lo está pasando muy bien con tantos potingues y tantas visitas.
    Muchas gracias por tus letras. También un beso para ti. Cuídate.

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