Esta Noche Te Cuento. Concurso de relatos cortos

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23. Trapos sucios

Bajo sus complicados sombreros la Gran Duquesa de Glennister guarda tantos secretos que, a veces, su criada no es capaz de colocarlos derechos. Ni con broches, ni con lazos, ni con largos tirabuzones falsos que molestan su blanquísimo cuello.

Entre las múltiples capas de faldas, sobrefaldas, enaguas, polisones y lazadas de seda, se ocultan cotilleos que ha recolectado en bailes y puestas de largo de debutantes de las familias más adineradas.

Su cama de dosel de terciopelo granate está ribeteada con mil y un verdades que harían derrumbarse de humillación y deshonor al vecindario más flemático. Y ella se divierte cada noche, releyendo las vergüenzas de tan ilustres conciudadanos. Que tienen en ella a una fiel aliada. Ha comprado sus silencios, enlazados en delicados pañuelos, festoneados de miserias antiguas; que ninguno desearía mostrar por miedo a infectarse con un mal rumor en contra.

Y es que Maggie Jones, protagonista central en otra vida que todos pretenden desconocer, domina de primera mano la dureza de cada peldaño subido en la escala social. Una vez arriba, nadie está dispuesto a mostrar un pañuelo impregnado del sucio hollín de sus verdades, admitiendo una derrota en forma de realidad insoportable y demodé.

 

1 Respuesta

  1. Ángel Saiz Mora

    Nunca es oro todo lo que reluce. Hasta bajo el oropel más esplendoroso laten «trapos sucios», que esta condesa, que supo lo que es la pobreza, guarda divertida. Todos terminan confesando ante ella, porque saben que es diferente. Se trata de un personaje que sabe ver mejor que nadie que el ambiente en el que ha llegado a integrarse es una pantomima, una hipocresía, un juego de fingimiento. Al mismo tiempo, es consciente, como el resto, de que la información es poder. Es, en ese sentido, una mujer no solo distinta, también influyente, a la que nadie se atreverá a atacar nunca, por si hace uso de esas verdades vergonzantes y ajenas.
    Un relato que juega bien con la metáfora de esos trapos que muchos quieren ocultar, asimilados a prendas verdaderas, en un teatro de apariencias.
    Un abrazo y suerte, Esperanza, primera EdH.